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"¿A QUIÉN IREMOS?"

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¿A QUIÉN IREMOS?
Diciembre 2005

Padre, quiero saber: ¿Realmente la homosexualidad está en los genes? ¿Tiene cura? ¿Es pecado ser homosexual?

Los documentos últimos sobre la homose xualidad son: Declaración acerca de ciertas cuestiones de ética sexual (1975, Congregación para la Doctrina de la Fe); El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (1992, La Santa Sede) y Sexualidad Humana: Verdad y Significado: Orientaciones Educativas (1995, Consejo Pontificio para la Familia.)

El problema que sobresale al tratar la homosexualidad es: ver si se trata de factores fisiológicos o psicológicos; si la homosexualidad esta en los genes o se adquiere por el ambiente. Antes de ver esta problemática dejemos en claro algunos puntos:

(1) La homosexualidad en si misma como tendencia entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. (Nuevo Catecismo: 2537) No es pecado; se convierte en pecado grave cuando se tienen actividades homosexuales (relación sexual entre dos hombres o entre dos mujeres). "Es necesario distinguir entre la tendencia... los actos de 'homosexualidad' que son intrínsecamente desordenados y contrarios a la ley natu ral". (Declaración acerca de ciertas cuestiones de ética sexual: No. 104)

(2) Las personas homosexuales deben ser bien tratadas: "En cualquier caso, las personas en estas condiciones deben ser acogidas con respeto, dignidad y delica deza, evitando toda injusta discrimina ción". (Declaración: No 104)

(3) En muchos casos puede curarse: "especialmente si la práctica de actos homosexuales no se ha enraizado, pueden resolverse positivamente con una terapia apropiada. (Declaración: No.104)

(4) La explicación teológica de la Iglesia sobre la malicia de la homosexualidad se encuentra en el pecado original: "Tendrán presente que en lo profundo del hombre yace su innata debilidad, consecuencia del pecado original, que puede desembocar en pérdida del sentido de Dios y del hombre y tener sus repercusiones en la esfera de la sexualidad". (Declaración: No. 102)

Para la mayoría de las personas con tendencias homosexuales, tal condición constituye una prueba: "Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición". (Declaración: No 104)

¿Proviene la homosexualidad de los genes? O ¿se adquiere por el ambiente?

"Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado". (Nuevo Catecismo: No. 2357)

La Iglesia reconoce el problema central sobre la causa de la homosexualidad: "ver si se trata de factores fisiológicos o psicológicos". (Declaración: No. 102)

La Iglesia deja abierta la posibilidad de que sea una causa genética: "Es necesario distinguir entre la tendencia, que puede ser innata, y los actos de 'homosexualidad' ". (Declaración: No. 104) O por el medio ambiente y la cultura: "falta de afecto, inmadurez, impulsos obsesivos, seducción, aislamiento social, la deprava ción de costumbres y lo licencioso de los espectáculos y las publicaciones". (Declaración: No 10. 1975)

La Iglesia aprueba y promueve que la persona homosexual sea atendida por profesionales: "deben buscar la ayuda de personas expertas y cualificadas para proporcionarle todo el apoyo posible". (Declaración: No. 104)

La opinión de los expertos

Juan Moya, doctor en medicina y sacer dote Católico: "De todos modos, su comportamiento en pareja suele ser inestable, caracterizado por un afán de poseer al otro, con exigencias frecuentemente insatisfechas, con infidelidades, celos y rencores. Y el amor por el otro no resuelve el problema de la soledad. El narcisismo es un rasgo característico de la personalidad del homosexual: y ese centrarse en sí mismo facilita la homosexualidad. La homosexualidad es un estilo de vida que crea adicción y, a la vez, una especie de frigidez. Como no estás satisfecho aumentas la dosis y, en consecuencia, se multiplican las frustraciones... La imagen de la pareja de homosexuales felices, como espejo del matrimonio, es una mentira con fines propagandísticos. Sus relaciones y contactos son neuróticos. Entre ellos no son excepción la infidelidad, los celos, la soledad y las depresiones… El 60% de esas relaciones duran un año, y sólo el 7% superan los cinco años", escribe el ya citado Dr. van den Aardweg".

Richard Fitzgibbon, médico siquiatra: "En mi experiencia clínica de los últimos 20 años, he sido testigo de la curación del dolor emocional que causaba la homosexua lidad en varios cientos de hombres y mujeres. Su proceso de curación ocurrió, primero, a través de una psicote rapia que identificaba los orígenes de sus conflictos, y luego, por medio del perdón y de una espiritualidad católica".


P. Durazo: ¿Qué significa, exactamente, el título de "monseñor"? ¿Por qué se nombra a algunos sacerdotes como "monseñores" y a otros no? ¿Quien decide nombrar "monseñores"?

La Jerarquía Eclesiástica básica, fundamental, es la que surge del Sacramento del Orden Sacerdotal:

Es decir, Diácono, Sacerdote y Obispo. Esta jerarquía es derecho divino, es decir, fue instituida por Jesucristo cuando estuvo aquí en la Tierra.

Hay otra forma de jerarquía que podemos llamar "Jurídico-administrativa"; la cual se ha ido forjando a través de los siglos para que la Iglesia pudiera prestar un mejor servicio a la evangelización. Esta forma de Jerarquía es de "derecho eclesiástico", es decir, es obra de la Iglesia como institución humana.

"Monseñor" va en la misma línea de "Arzobispo" y "Cardenal". Monseñor es para resaltar la labor apostólica de un sa cerdote entre los sacerdotes (todos de la misma diócesis); Arzobispo, resalta el papel de un obispo entre los obispos (todos de una misma región geográfica) y de Cardenal, resalta la figura de un obispo entre los obispos de una misma diócesis.

En el caso de los Cardenales, en sí, es la arquidiócesis la que es cardenalicia. A quien nombran "Arzobispo" de la Arquidiócesis, será Cardenal en alguno de los siguientes consistorios. La Ciudad de México, por ejemplo, tiene muchos obispos auxiliares; según la jerarquía sacramental, todos serían iguales en dignidad. Entonces la Iglesia para hacer resaltar que uno de los obispos es la cabeza, lo nombra entonces Cardenal. Algo similar pasa con el Arzobispado y el Monseñorato.

El Monseñorato depende directamente de la Santa Sede y debe ser tramitado por el Obispo Ordinario de la diócesis.