La Cruz de California

"¿A QUIÉN IREMOS?"

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¿A QUIÉN IREMOS?
Agosto 2005

Padre: Hace casi 20 días asaltaron a mi cuñado, le quitaron el taxi en el que trabajaba y lo mataron. Este es un hecho que nos ha sacudido a toda la familia y nos tiene inquietos por saber si él ahora se encuentra bien, o qué necesitamos hacer para que su alma descanse en paz.

Como católicos tenemos fe en la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos y fe también en la Resurrección de nuestra carne. Su cuñado se encuentra ahora en la Iglesia Celeste, formada por todos los que han fallecido. Nosotros, los bautizados, formamos parte de la Iglesia terrena.

Al morir un bautizado, se da el juicio particular (o corte parcial de caja); de dicho juicio, la persona va a Purificarse (Purgatorio), a la Condenación eterna (Infierno) o al cielo. La purificación o purgatorio es una etapa de preparación para encontrarnos con Dios mismo. En el juicio particular Dios toma en cuenta las obras buenas y malas que la persona fa llecida cometió, en vida, y también las obras buenas y malas que dejó como herencia aquí en la tierra.

Por todo lo que usted menciona, su cuñado debe pasar muy pronto la etapa de la purificación, ya que fue un buen hombre y dejo buenas obras aquí en la Iglesia terrena.

Hasta ahora hemos hablado de la justicia humana, según la cual Dios respeta, al hacer el juicio particular; la libertad humana; el juicio particular es hecho por Dios pero como consecuencia de su respeto a la libertad con que fuimos creados. Es después de que se ha cumplido con la justicia humana que Dios empieza su actuación de misericordia.

Llevando gracias a su cuñado para que más pronto pase su purificación. Estas gracias Dios las toma de las oraciones que hacen los vivos por su cuñado y también de las gracias que no son utilizadas cuando una persona pasa del Cielo a la Resurrección de su carne. Este paso se da como consecuencia del Juicio Universal o Definitivo para la persona en lo indivi dual. Cada quien va teniendo su Juicio Universal. Esto sucede cuando la persona esta lista para que todo su ser, toda su persona, incluyendo su corporalidad y todas las células que formaron parte de su humanidad aquí en la tierra. Ahora bien, hay muchas personas que ya alcanzaron la Resurrección de su Carne y aun siguen orando por ellas. Estas oraciones Cristo las convierte en gracias para quienes se purifican.

Lo que está de su parte hacer es orar por su cuñado, atender a los hijos que le sobreviven y hacer todo el bien que puedan.


Padre: Mi hija conoció hace 3 años a un chico americano del cual se enamoró perdidamente. El es católico tradicional tridentino, de Lefebvre. Nosotros vivimos en Miami, y no me gustaba su comportamiento; se iba a Miami Beach con las amigas y regresaban a altas horas de la noche y yo no se que hacían. Cuando conoció a este muchacho cambió completamente su vida ahora viste bien, van a misa todos los días, rezan el Rosario todos los días, van al Santísimo casi diario, aman a Dios con toda su alma. Al cabo de un año se fueron a vivir a un pueblito en Kansas llamado St. Marys, donde viven 800 familias tradicionales.

En la Carta Apostólica Ecclesia Dei de Juan Pablo II en su número 5 dice: "En las presentes circunstancias, deseo sobre todo dirigir una llamada a la vez solemne y ferviente, paterna y fraterna, a todos los que hasta ahora han estado vinculados de diversos modos con las actividades del arzobispo Lefebvre, para que cumplan el grave deber de permanecer unidos al Vicario de Cristo en la unidad de la Iglesia católica y dejen de sostener de cualquier forma que sea esa reprobable forma de actuar. Todos deben saber que la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y lleva consigo la excomunión debidamente establecida por la ley de la Iglesia. A todos esos fieles católicos que se sienten vinculados a algunas precedentes formas litúrgicas y disciplinares de la tradición latina, deseo también manifestar mi voluntad -- a la que pido que se asocie la voluntad de los obispos y de todos los que desarrollan el ministerio pastoral en la Iglesia -- de facilitar su vuelta a la comunión eclesial a través de las medidas necesarias para garantizar el respeto de sus justas aspiraciones".

Me parece que lo más correcto es que ellos permanezcan en la situación actual en la que viven en St. Marys. Es mejor que se abstengan de recibir los sacramentos del Bautismo y Confirmación y Matrimonio (ellos y sus hijos). Es bueno lo logrado en su hija y su yerno hasta hoy. Lo mejor es promover su vuelta a la comunión eclesial.