La Cruz de California

"¿A QUIÉN IREMOS?"

COLUMNAS DE 2005
Diciembre
Octobre
Agosto
Junio
Abril
Febrero



ARTICULOS

BREVES

CARTAS AL EDITOR

SIN AZÚCAR,
POR FAVOR





Contents © 2005
by Jim Holman.
All rights reserved.






¿A QUIÉN IREMOS?
Febrero 2005

En las clases de catecismo he visto que la forma de persignarse varía, de persona a persona, en la misa dominical o en cualquier misa católica, ojalá me puedan decir la forma correcta. He observado que el sacerdote se persigna de manera diferente a los fieles laicos. ¿Puede haber tantas formas de persignarse? O que está pasando con la Iglesia Católica?

Tertuliano escribe que los cristianos se persignaban durante todas sus ocupaciones, ante cada movimiento: cuando salían o volvían a casa, al vestirse, al entrar al baño, sentarse a la mesa, al encender las lámparas, al comenzar una conversación, al acostarse, etc. Se persignaban siempre con la mano derecha aunque de distinta manera, al principio lo hacían con un dedo signando la frente, la boca y el pecho.

Esto se llamaba la pequeña cruz. Luego se persignaban tocando con la mano la frente, el pecho, el hombro izquierdo y el derecho. Con el tiempo comenzaron a poner tres dedos juntos al persignarse, con lo que recordaban la Santísima Trinidad, y los dos dedos restantes los apretaban contra la palma como símbolo de las dos naturalezas de Cristo.

Los tres primeros dedos nos demuestran nuestra fe en la Santísima Trinidad, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Los dos dedos doblados, significan que el Hijo de Dios bajó a la tierra y se hizo hombre, demostrándonos su naturaleza divina y humana.

Al iniciar la señal de la cruz ponemos los tres dedos juntos en: la frente, para santificar nuestra mente; en el pecho para santificar nuestros sentimientos interiores; en los hombros para santificar nuestras fuerzas corporales.

La señal de la Cruz en la tradición bizantina es la forma original entre todos los cristianos de los tiempos de la Iglesia Indivisa de Occidente y Oriente.

Hay dos formas de hacer la señal de la Cruz: Persignarse es hacer tres cruces con el dedo pulgar de la mano derecha: en la frente, diciendo: "Por la señal de la Santa Cruz"; en la boca, diciendo: "de nuestros enemigos"; en el pecho, diciendo: "líbranos, Señor, Dios nuestro"'.

Santiguarse es hacer una cruz con la mano derecha desde la frente al pecho, y desde el hombro izquierdo al derecho, diciendo: "'En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen".


Mi hijo está en la cárcel, acusado de un delito que el no cometió. Él siempre ha sido un joven honrado, y convencido de sus enseñanzas, un trabajador concienzudo y buen estudiante. He tenido una crisis de fe desde que fue arrestado. Para mi esposa y para mí, junto con nuestros hijos, éste ha sido un tiempo muy difícil. ¿Nos puede ayudar usted a entender por qué Nuestro Señor permite estos males ocurridos a gente buena? Necesito ayuda para explicar esto a mi familia.

Los males no son causados por Dios, El siempre nos ha mostrado una voluntad firme y clara de salvar a la humanidad. Basta ver la Sagrada Escritura que nos habla del constante perdón de Dios hacia la humanidad. Siempre nos ha perdonado a pesar incluso de dar muerte a su propio Hijo Jesucristo, permanece Dios en su afán de salvarnos.

Entiendo que su familia esta siendo afectada por el mal, la injusticia, al estar su hijo acusado y encarcelado por un delito no cometido. Es importante que entiendan que esta injusticia no es definitiva. Hasta ahora es la justicia humana la que ha hablado. Hay que esperar para ver que dice Dios. El desmoralizarse muestra que la esperanza cristiana no es muy fuerte.

Yo pensaría que se trata de una "prueba de fe." Esta injusticia puede cambiar y su hijo salir en libertad. Una prueba es un hecho que nos cimbra, inquieta, molesta incluso. Sin embargo es manera que tenemos como seres humanos de decir un SI a Dios.

Nuestros propósitos permanecen en la superficie de nuestro ser, de tal modo, que con este lenguaje de los buenos propósito no mandamos señales claras a Dios. La prueba es el lenguaje con el cual mandamos una señal súper clara y precisa a Dios nuestro Padre.

Superar la prueba es decirle a Dios que si queremos avanzar en nuestro crecimiento espiritual, porque la prueba exige una respuesta de todo nuestro ser, en su caso, de toda su familia y amigos. Lo que le está sucediendo no solo un buen propósito olvidado, es una prueba.

Las pruebas se superan manteniendo la esperanza y confianza en Cristo y en sus promesas de vencer el mal, en cualquiera de sus formas. Hay, pues, que esperar a que Dios hable, usted pase esta prueba y su hijo sea liberado de esta injusticia y su familia recobre la tranquilidad y el entusiasmo.

Si usted se enoja ahora con Dios, usted no superará la prueba; ciertamente, su hijo saldrá libre, pero usted no dará un paso mas en su crecimiento espiritual.