¿A QUIÉN IREMOS?
Agosto 2004
¿Tienen los católicos una obligación moral de votar? ¿Y tienen los católicos obligación moral de no votar por los candidatos que apoyan el aborto?
La respuesta a su primera pregunta es respondida por los números 270 y 273 del documento del Episcopado Mexicano Del Encuentro con Jesucristo a la Solidaridad con Todos cuando dice: Más aún, los fieles laicos han de ver en la participación política un camino arduo pero privilegiado para su propia santificación. La actividad política no es para los laicos el único modo de cumplir con su vocación. Sin embargo, sí es parte constitutiva e irrenunciable de sus responsabilidades ante Dios y ante la Nación.
Esta es una tarea en la cual los fieles laicos poseen una peculiar responsabilidad debido a que a ellos está encomendada la renovación del orden temporal. Los fieles laicos cumplen su vocación cristiana principalmente en las tareas seculares. Su colaboración en el ámbito intraeclesial, si bien es relevante, no debe suprimir aquello que constituye su misión propia y específica dentro de la sociedad y de la Iglesia.
Respecto de la segunda pregunta sobre si los católicos deben abstenerse de apoyar o votar a los políticos católicos que apoyan el aborto, la respuesta la encontramos en el numero 271 del documento antes citado de la Conferencia Episcopal Mexicano: Para los fieles laicos es una omisión grave abstenerse de ser presencia cristiana efectiva en el ambiente en el que se desenvuelven. No pueden eludir el compromiso de afirmar en todo momento con coherencia y responsabilidad los valores que se desprenden de la fe. Es moralmente inaceptable que un laico traicione tácita o explícitamente los valores del evangelio en la vida social, y más si posee una responsabilidad pública de cualquier índole.
He estado casado por seis años y recientemente he descubierto que mi marido ha estado haciendo trampa con varias mujeres diferentes por largos años. No quiero continuar en esta relación, y sé como un católico que no debo contraer el divorcio. ¿Qué debería hacer? ¿Las infidelidades son causas para una anulación? ¿Qué opciones tengo?
La anulación matrimonial en la Iglesia Católica procede solo en factores que hayan existido antes o durante la celebración del matrimonio. Nunca por factores, como la infidelidad, posteriores a la celebración del matrimonio. Por esto, una declaración de nulidad es esencialmente diferente a un divorcio. Un divorcio declara que dos personas, que han estado casadas legalmente, ya no lo están. Una declaración de nulidad, en cambio, dice que porque faltaron los elementos necesarios e indispensables para un matrimonio válido en el momento cuando las dos personas intercambiaron sus consentimientos, no se realizó un matrimonio válido. Por lo tanto, está claro que una anulación no es un divorcio, católico u otro.
La opción que contempla la Iglesia para su caso es la separación, temporal o definitiva, de su esposo. Puede ser temporal y entonces la meta es dar una oportunidad más al cónyuge; se trata de una separación que busca salvar el matrimonio. La separación definitiva es también viable en la Iglesia católica.
Otra opción es continuar con su esposo concediéndole el perdón. Esta es una opción de un cristianismo auténtico. Tenga presente que hasta últimamente es cuando se dio cuenta de las infidelidades de su esposo. Podría darle una nueva oportunidad a partir del hecho de que usted tiene conciencia. El Perdón implica una gran fe y confianza en Cristo y en su poder de cambiar a las personas. El Perdón debe ir acompañado de oración.
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