La Cruz de California

"¿A QUIÉN IREMOS?"

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¿A QUIÉN IREMOS?
Abril 2004

Estimado Padre Durazo: Vivo en los Estados Unidos (Los Ángeles), las costumbres y valores de este país son muy diferentes que en México. Como usted probablemente sabe, ahora hay un gran debate en California sobre el matrimonio homosexual. Muchas de mis amistades y los compañeros de trabajo, pareciera que están a favor del matrimonio entre homosexuales. Sé que esto está prohibido por la Iglesia Católica, al ser católico, entiendo, debo estar en contra del matrimonio entre homosexuales. Pero mis amistades hacen una pregunta interesante: ¿Tiene la Iglesia el derecho de rehusarse al matrimonio entre homosexuales?; ya que vivimos en una sociedad secular democrática, por qué la Iglesia debería preocuparse por permitir el matrimonio civil entre personas del mismo sexo? No sé qué responder, ya que el derecho civil permite muchas cosas no aprobadas por la Iglesia - el divorcio, por ejemplo. ¿Por qué los católicos deberían oponerse a los matrimonios civiles entre homosexuales?

El Catecismo de la Iglesia declara:

2357 -- "La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (Cf. Gn 19,1-29; Rm 1,24-27; 1 Co 6,10; 1 Tm 1,10), la Tradición ha declarado siempre que 'los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados'. Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una complementariedad afectiva y sexual verdadera. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

El mismo Catecismo pide respeto y comprensión:

2358 -- "Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza."

Por ultimo el mismo Catecismo recomienda:

2359 -- "Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante las virtudes de dominio, educadoras de la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana."

Respecto al hecho de que vivimos en una sociedad democrática y secular hay que tener en cuenta que la Iglesia se dirige a los católicos; no a una nación o sociedad determinada.

Desafortunadamente para que se vean las consecuencias de los matrimonios entre homosexuales tendrá que pasar un tiempo como ha sucedido con los mensajes de la Iglesia sobre el nazismo, sobre la revolución sexual y otras muchas advertencias hechas por la Iglesia y que solo con el tiempo se llegan a comprender. Es el caso de los prestamos con usura (intereses) que la Iglesia condenó por siglos y en el siglo XX se vio en serios problemas la economía de occidente, precisamente, por la deuda externa de muchos países.


Padre: Largos años atrás -- en 1984 -- ayudé a una amiga mía que decidió abortar. La conduje hacia la clínica para abortar y la esperé hasta que dejo la clínica. Estuve con ella, durante la noche, para asegurarme que no tuviera complicaciones. Ahora me he enterado de que al asistir a una persona en su decisión de abortar, significa que automáticamente estoy excomulgado. Me siento muy mal por lo que hice en aquel tiempo. Aunque yo lo hice solo para ayudar a una amiga. Estoy dispuesto a hacer lo necesario para restaurar mi relación con la Iglesia. ¿Qué debo hacer para regresar a la Iglesia?

El Nuevo Catecismo dice: 2272: "La cooperación formal a un aborto constituye una falta grave. La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. "Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae" (CIC, can. 1398), es decir, 'de modo que incurre ipso facto en ella quien comete el delito' (CIC, can 1314), en las condiciones previstas por el Derecho (Cf. CIC, can. 1323-24). Con esto la Iglesia no pretende restringir el ámbito de la misericordia; lo que hace es manifestar la gravedad del crimen cometido, el daño irreparable causado al inocente a quien se da muerte, a sus padres y a toda la sociedad".

Entre las condiciones previstas por el CIC 1323,2 se menciona: "ignoraba sin culpa que estaba infringiendo una ley o precepto; y a la ignorancia se equiparan la inadvertencia y el error". Cuando ayudó a alguien a abortar usted no tenia conciencia de estar haciendo un mal.

Puede acercarse a las oficinas de la curia en Los Ángeles (Tribunal Eclesiástico) y exponer su caso para que logre una certeza completa. Lo que debe hacer es ayudar a algún orfanatorio para promover la vida. Ayude a muchos niños a cambio de su colaboración en un aborto.