La Cruz de California

"¿A QUIÉN IREMOS?"

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¿A Quién Iremos? de Diciembre 1999

¿Cómo debe un católico tratar el tema del Halloween? He escuchado diferentes opiniones de distintos sacerdotes sobre el tema. Algunos dicen que es una tradición que no hace daño y que deberíamos dejar a nuestros niños para que la disfrutaran. Otros me han dicho que es una fiesta pagana y que tiene raíces diabólicas. ¿Es bueno que vistamos a nuestros niños como fantasmas y como brujitas? ¿Los deberíamos dejar ir a pedir dulces? ¿Acaso hay una conexión entre el día de Todos los Santos o el día de los Fieles Difuntos con esta fiesta del Halloween?

Pienso que es muy oportuno su pregunta y me debo obligar a ser muy concreto y muy claro: Como católico muchos de nosotros hemos vivido las tradiciones anglosajonas, sin problemas, pero en muchas ocasiones también hemos sentido que hay fiestas que no nos llevan a Dios. En especial la del "Halloween" (o noche de brujas) es una fiesta que tiene sus orígenes en las regiones célticas del norte de Europa, y su fin es muy ambiguo. No podemos hacer todo un análisis en este artículo, pero, sin querer por fuerza ver mal todo, déjeme contarle lo siguiente: En el último día de Octubre se han fusionado dos eventos en una sola tradición: "Halloween". Estos eventos son el Sabbath y el festival de Samhain. En la primera fiesta las brujas y los brujos se reunían para ofrecer sacrificios a Satanás mediante ritos, actos sexuales y muerte. Existen varias fechas para celebrar "sabbaths" a lo largo del año, pero el principal es el de Octubre 31. Por otra parte el festival de Samhain (semi- dios = "señor de la muerte") era ce-lebrado en la misma fecha por los celtas, antiguos habitantes del ahora Reino Unido, en donde los sacerdotes druidas hacían sacrificios humanos. Por eso para el católico, en cuanto que esta fiesta tenga que ver con estos eventos, no debemos celebrarlo, pero no hay que confundir. Ya que si hoy por hoy los niños van a pedir dulces no es tan malo como lo que se celebra en otros grupos, realmente, esos sí, satánicos. Sabemos que los niños participan inocentemente, pero ¿le parece correcto que una familia creyente celebre una tradición ambigua, y por cierto satánica?

Dice Jesús muy claramente: "¿Por qué también ustedes desobedecen el mandato de Dios para seguir sus propias tradiciones?... Bien habló el profeta Isaías de ustedes, cuando dijo: 'Este pueblo me honra con la boca; pero su corazón está lejos de mí' ". (San Mateo 15,7) Yo los invito entonces a celebrar mejor el día de Todos los Santos y el día de los fieles difuntos. ¿No creen?, que la Iglesia ha puesto para contrarrestar lo anterior.


Mi Esposo y yo estabamos casados por la Iglesia durante 13 años, hasta que nos separamos. Él me dejó por otra mujer, y yo luego encontré a otra persona. Yo me siento muy separada de la Iglesia y deseo regresar, pero no sé que hacer. Hablé con un sacerdote y me comentó que estaba dando un mal ejemplo a mi Hija por convivir con un hombre, que no fuera mi esposo. Me hizo sentir muy sucia. Pero pienso que no me es permitido casarme con mi esposo en la situación en la que estoy. ¿Qué puedo hacer? ¿Debería dejar a mi segundo esposo y vivir sola por el resto de mi vida en orden a regresar a la Iglesia y a los sacramentos?

Mire, no creo que sea fácil para Usted escuchar un consejo de tan lejos, pero si le puedo platicar lo siguiente. En la Iglesia existen los tribunales eclesiásticos en donde se hace justicia a los matrimonios que como el de Usted, hayan tenido problemas, pero no todos se pueden llegar a resolver, porque en muchos de los casos los matrimonios han sido consumados y por lo tanto ya nada se puede hacer para poder llegar a declararlos nulos o hacer una disolución del vínculo. Lo que se puede hacer es que Usted vaya a platicar con algún sacerdote de su diócesis que esté trabajando en este campo y le ayude. Si en caso dado no hay nada que hacer por este respecto, yo le recomiendo que viva lo más feliz posible y que no se aleje de la Iglesia, y aunque no comulgue, vaya a Misa y eduque a su familia a tener temor de Dios. No se aleje nunca de la Iglesia, y por lo tanto de Dios, al contrario si Usted ama a esa persona, no creo que, si Usted, habiendo hecho todo lo posible por salvar su matrimonio, no se pudo, Dios la vaya condenar. Dios la bendiga y si le recomiendo que lo extienda a un sacerdote del tribunal.


¿Es factible para un hombre ya adulto entrar al Seminario y ser sacerdote? Yo he sentido toda mi vida que tengo vocación al Sacerdocio, pero por una razón u otra he ignorado la Llamada. Ahora tengo ya 45 años de edad y he sentido más fuerte que nunca que soy llamado al Sacerdocio. ¿Es acaso muy tarde?

Querido amigo, mientras más distinguido es un llamado por la vocación de Dios, tanto más necesaria es su aceptación del llamamiento. Dios necesita que al sí de su elección siga el sí del hombre que elige la elección de Dios. Pues se trata de la entrega de la Palabra personal de Dios mismo al hombre, y sólo es posible recibir esa Palabra en la responsabilidad plena. Tanto si la respuesta es dada tan a regañadientes como en el caso de Moisés, o es tan amplia y franca como en Isaías (Is 6,8), siempre tiene que darse el sí del hombre antes de que el ministerio como "carga de Dios" recaiga sobre los hombros del elegido. También se da la huida ante la llamada de Dios: Jonás 1,1-3, por ejemplo. Por eso nunca es tarde, Usted hágale caso a su corazón y verdaderamente será dichoso. Aunque tenga 45 años o los que sean, si no hay fami-lia (mujer e hijos) de por medio que dependan de Usted, adelante, puede Usted entrar en el Seminario. Sin embargo le recomiendo un director espiritual antes para poder discernir co-rrectamente.