La Cruz de California

"¿A QUIÉN IREMOS?"

COLUMNAS DE 1998
Diciembre
Noviembre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Marzo
Febrero
Enero



ARTICULOS

BREVES

CARTAS AL EDITOR

SIN AZÚCAR,
POR FAVOR





Contents © 1998
by Jim Holman.
All rights reserved.






¿A Quién Iremos? de Julio 1998

Un amigo me comentó que hay ciertos pecados que un sacerdote común no puede perdonar en el Sacramento de la Penitencia. Dice que estos pecados especiales pueden ser absueltos sólo por el Obispo o el Papa. ¿Cuáles son estos pecados especiales?, y ¿por qué un sacerdote ordinario no puede absolverlos?

Me da gusto, en primer lugar, que se hagan este tipo de preguntas. Gracias por interesarse. Respecto a la cuestión de los pecados especiales vamos a tomar en cuenta los cánones del Código de Derecho Canónico c.893 al c. 900. En estos cánones se hace amplia referencia al tipo y a la razón de ser de estos.

Tiene razón su amigo en su afirmación, sólo que es bueno explicar mejor el contexto legal en que se encuentra el concepto de reservación. Veamos: Cuando el Obispo ordena a un bautizado de Sacerdote, le concede íntegra y definitivamente la potestad Presbiteral; no la puede fraccionar a su antojo, para comunicar una sola parte de la misma, pues hecha la transmisión sacramental, ya no se la puede quitar nunca, porque el carácter Sacerdotal es indeleble. Mas con la potestad de jurisdicción sucede de manera diversa; depende totalmente de la voluntad del Superior que la confiere; éste goza de libertad para otorgarla en todo o en parte, e incluso para retirarla después de haberla concedido. Y no debe extrañar en lo más mínimo semejante doctrina, si tenemos en cuenta que la absolución de pecados tiene lugar mediante un juicio. Por eso la Iglesia se siente con poder para que la Santa Sede o el Obispo y/o el Superior Religioso se reserve algunos pecados. Normalmente los pecados reservados en el lenguaje común son tres: (a) El de la falsa delación por la que un Sacerdote inocente es acusado ante los jueces eclesiásticos del crimen de solicitación. (b) El aborto y (c) el agredir a un ministro ordenado de la Iglesia. En otro momento podremos explicar mas ampliamente esta respuesta.


Sabiendo que la enfermedad del SIDA ha tomado ya muchas vidas y además muchas enfermedades sexuales se han trasmitido, entonces ¿por qué la Iglesia enseña que usar el preservativo sea pecado? ¿Siempre es errado usar el condón?

La Iglesia, en su enseñanza, es muy consciente de las realidades humanas y reconoce que hay mucho por hacer, sobre todo en cuestiones de ética sexual, dado que son nuevos los problemas que se presentan. En el caso de los preservativos la Iglesia es muy clara: no es moral utilizar medios artificiales en las relaciones matrimoniales, y esto en primer lugar si se presupone que las relaciones sexuales se deben encuadrar dentro de la fidelidad matrimonial, y segundo porque toda relación sexual tiene que estar abierta a la vida, es decir a la posibilidad de engendrar un nuevo ser. La continencia periódica, los métodos de regulación de nacimientos fundados en la auto observación y el recurso a los períodos infecundos son doctrinas conformes a los criterios objetivos de la moralidad. Estos métodos respetan el cuerpo de los esposos, fomentan el afecto entre ellos, y favorecen la educación de una libertad auténtica. Pero, como vemos muy comúnmente, las relaciones sexuales se tienen antes y fuera del matrimonio, entonces tenemos las consecuencias de esa degradación moral que lentamente ha destruido familias y cobrado vidas con enfermedades venéreas.

El magisterio de la Iglesia enseña que es inmoral siempre usar el condón, es más ni es 100 % seguro de que evite una transmisión de enfermedades o que evite la concepción. Yo creo que debe reconocerse el método natural como una obediencia a la misma creación de Dios. Respetar la naturaleza es respetar los mecanismos que Dios ha puesto para que el hombre y la mujer sean plenos.


Mi vecino es protestante y me dice que los católicos pecan en contra del primer mandamiento porque nosotros usamos imágenes sagradas y estatuas en nuestras Iglesias. De hecho me ha leído algunos textos de los mandamientos en su Biblia. Yo no supe que responderle, pero estoy seguro que debe haber una explicación. Se que la Iglesia no nos permitiría pecar de tal manera. Padre, ¿me puede explicar esto por favor?

Se me hace una pregunta interesante, pero a la vez muy fácil de responder. En primer término hay que entender los textos bíblicos dentro del contexto en el cual fueron escritos (ver los documentos del Concilio Vaticano II), y segundo, que los protestantes están basados en el principio Luterano de que sólo la Escritura es fuente de revelación. Para nosotros los textos sagrados han sido interpretados en un ambiente de oración y de adoración que han hecho surgir toda una amalgama de consecuencias litúrgicas y de costumbres. Hay que entender y hacerles comprender a nuestros hermanos separados que no se vale jugar con las Escrituras y que si Moisés se enoja con los Israelitas es porque se desesperaron y no creyeron en el Dios de la Alianza, motivando a fundir el oro haciendo un becerro para el culto. Las imágenes sagradas en la liturgia de la Iglesia católica son consecuencia de la misma encarnación de Dios y del mismo movimiento descendente del Hijo de Dios en la figura de Jesús y en el simbolismo de la fe bíblica y patrística.