La Cruz de California

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CARTAS AL EDITOR
Octubre 2004

"TENEMOS QUE PONERLE FIN A ESTE HOLOCAUSTO"

Estimado editor:

Soy de nacionalidad peruana, residente en la ciudad de Modesto, California, y no dejo de leer las ediciones mensuales que publican Uds. y que consigo a través de mi parroquia: San Estanilaus de Modesto. No dejo nada de leer, por la gran riqueza espiritual que contienen todos sus artículos, y sobre todo la valentía que tienen y debe tener todo católico para oponerse al aborto, salvajismo de esta época contra seres indefensos, y que muchos "católicos" apoyan indirectamente.

Tenemos que ponerle fin a este holocausto, y lo menos que debe hacer un católico es orar para que termine, puesto que si no lo hacemos somos cómplices (los llamados pecados de omisión), recordemos que el poder de la oración es muy fuerte, la oración todo lo cambia, todo lo puede, nada sin la oración.

Cerca de donde vivo, hay una clínica abortista, donde acuden mujeres como que van al dentista a sacarse una muela, y muchas ya son reincidentes, Jesús: como te ofendemos, roguemos para que su misericordia sea infinita antes de que llegue su justicia, que será no lo dudemos implacable.

Pobres las personas incluyendo a las autoridades, políticos etc. que reciben la eucaristía y apoyan el aborto, por medio de una "democracia" (entre comillas), de la libertad a decidir, cometen un sacrilegio, recibiendo al puro de los puros, en una morada manchada por el pecado mas nauseabundo que es el aborto.

Cuenten con mi oración.
Les agradezco su atención.
Rafael Peñafiel Blanes
Modesto, CA


"¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?"

Espero que este mensaje se sirva:

Un niño de 10 años, descalzo y temblando de frió, apuntaba a través de la vitrina de una zapatería. Una señora se acerco al niño y le dijo:

"Mi pequeño amigo, ¿que estas mirando con tanto interés en esa ventana?".

"Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos", fue la respuesta del niño.

La señora lo tomo de la mano y lo adentro en la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de calcetines para el niño. Pregunto si podría darle un recipiente con agua y una toalla. El empleado rápidamente le trajo lo que pidió. Ella se llevo al niño a la parte trasera de la tienda se quito los guantes y le lavo los pies al niño, se los seco con la toalla.

Para entonces el empleado llego con los calcetines. La señora le puso un par de los calcetines al niño y le compro un par de zapatos.

Juntó el resto de pares de calcetines y se los dio al niño. Ella acarició al niño en la cabeza y le dijo: "¡No hay duda pequeño amigo que te sientes mas cómodo ahora!".

Mientras ella daba la vuelta para irse, el niño la alcanzó de la mano, mirándola con lágrimas en los ojos preguntó con estas palabras: "¿Es Usted la esposa de Dios?"

Atte.
Edgar Basurto
Seminarista, Yauyos, Peru
desafio021@hotmail.com


"UNA EVIDENCIA IRREBATIBLE"

Estimado editor:

Imágenes y videos de un niño en sus primeras semanas de vida en el vientre materno: www.createhealth.org/p_gall.html.

En las cuatro primeras imágenes, apretando sobre ellas, se ve el video que se obtiene a través del nuevo escáner de ultrasonidos (4D ultrasound scanning).

Es una evidencia irrebatible de la naturaleza humana del niño en el seno materno.

Su difusión, muy necesaria, ilustra sobre la realidad del niño en sus primeras semanas de gestación.

Imágenes en movimiento de niños en vientre materno

Dultrasound@aol.com


"ASESINAN IMPUNEMENTE LA OBRA DEL CREADOR"

Estimado editor:

Tomado del libro Mensaje del Amor Misericordioso a las Pequeñas Almas (18 de julio de 1973, página 511):

"En verdad Yo les digo, por una vida inocente segada desde su concepción por la más monstruosa iniquidad, cien vidas culpables pagarán este crimen con su eternidad.

"En nombre de la justicia y del derecho que ellos invocan, asesinan impunemente la obra del Creador en su criatura, el pequeño ser, en el seno de su madre, culpable ésta misma por su consentimiento en el más horrible crimen, colocándose más abajo que las bestias que conservan fielmente el instinto materno, en toda su belleza y su abgenación.

"Ya nada vibra en éstas almas entregadas al culto de su cuerpo, destinado éste a la podredumbre. ¿Cómo podría el Amor echar raíces en este envilecimiento del ser que vino a salvar, y que se corrompe voluntariamente por una abyección incalificable?

Recen, hijos míos, por esas víctimas del infierno".

Rafael Penafiel
rafael_penafiel@msn.com