CARTASCARTAS DE 2000Noviembre Octubre Agosto Julio Junio Abril Febrero Enero ARTICULOS BREVES SIN AZÚCAR, POR FAVOR ¿A QUIÉN IREMOS? Contents © 2000 by Jim Holman. All rights reserved.
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Cartas al Editor de Noviembre 2000
QUE EL SEÑOR LOS BENDIGAMuy estimados señores todos: Con esta notita yo quisiera felicitarlos a Uds. por el gran esfuerzo que están haciendo allá por la vida y el movimiento pro-vida. Una hija mía que vive en San Diego y quién es fuertemente pro-vida (cómo lo son todos en la familia nuestra), les dio a Uds. mi nombre. Aprecio mucho la gran obra que Uds. siguen haciendo por la Iglesia Católica y las fuerzas pro-vida. Tenemos un hijo que es sacerdote en Costa Mesa y vicario a los hispanos. Además tenemos un amigo que es misionero a miles de pobres que viven en las colonias pobres de Tijuana. Que el Señor Redentor los bendiga. En Cristo, George y Mary Hopping Estimado Redactor: No acabo de comprender que es lo que aflige la gente Americana; ¿será ingenuidad, estupidez o simplemente lavada del cerebro? No cese de admirarme la manera en que se devora la insidiosa propaganda de National Abortion Rights Action League (NARAL) y otras organizaciones de ese tipo, que promueven el aborto usando terminología engañosa como 'pro-elección,' o si no, el cuerpo de la mujer pertenece a ella y nadie puede dictarle que haga con él, términos que connotan derechos constitucionales. Primeramente, 'pro-elección' no es pro-elección. Los aborcionistas no ofrecen alternativos al aborto a futuras madres; si su meta fuera pro-elección no se desensamblarían a las sugestiones de abstinencia total o adopción. ¿Eso por qué? Lo lamentable es que el aborto es un negocio lucrativo de billones de dólares para el aborcionista; el cual aborta bebes y utiliza sus cuerpos para facilitar partes de reemplazo o para experimentación fetal. Para este propósito inyecta a la madre una solución salina encurtiendo o quemando, o disecando al feto vivo como un lechón: un acto intolerable tratándose de un animal. Este es un crimen, un acto execrable tal como el que comete un pandillero al pasar en coche baleando a otro humano. S.S. y Atto. S., Frank P. Calderón |