La Cruz de California

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Cartas al Editor de Mayo 1999

¡LARGO SATANAS!

Editor:

En la edición del mes de Abril de La Cruz de California, salió una carta de un 'fulano' que por desgracia se llama José Juárez, de San Diego, California. Pues yo también soy Juárez. Pero dice un dicho, "ay que ser puerco pero no tan chato". Y este fulano se sacó el premio.

Voy a probar por paso lo ignorante y el espiritu del demonio que tiene este sujeto. El Espiritu Santo descendió sobre los apóstoles y les abrió la mente. Cuando Juan Bautista bautizó a Cristo, el Hijo de Dios, bajó el Espiritu Santo en forma de una Paloma. Dios no le da el Espíritu Santo a cualquier pelado. Sólo a Satanás le da gusto cuando abandonan la Iglesia de Jesucristo. ¿Por qué no busca en el libro de religiones, cultos, sectas cuando empezó su secta? Que a de ser una de las tres mil que han inventado. También el diablo hizo uso de las escrituras como José Juárez. ¿Recuerda el monte de la Tentación? Este señor todavéa sigue borracho y drogado por eso divaga creyendo que conoce 'la verdad'. Esta persona critica a los católicos el hecho de persignarnos con la señal de la Cruz. Es porque Satanás no puede ver la Cruz. Le llama a la Santísima Virgen 'fulana'; a la Madre de Dios Hijo!. Yo no me atrevería a llamarle a su biológica madre de éste Sr. José Juárez una fulana porque esta palabra significa prostituta.

Por último: los católicos no somos 'pura idolatría'. No adoramos a idolos ni esta-tuas. Solo a Dios se le adora. Pedimos favores por la intercesion de las personas santas allegadas a Dios. ¿Por qué no tira a la basura los retratos de su madre, padre o hijos?

Solo me resta decirle al señor José Juárez: ¡Largo Satanás!

Atte.

Salvador Juárez
Santa Ana, CA


REFLEXIONES PARA EL NUEVO MILENIO

Editor:

¡Que lástima! ¡Que pesar!. ¿Que les parece? ¿A qué se debe la falla? ¿El desequílibrio de 2,000 años de historia?

No es tiempo de buscar ni culpables, ni motivos. Es tiempo de remediar, de trabajar, de restaurar, de mejorar. Más vale tarde que nunca. Terminemos el milenio concientizándonos más. Católico bautizado: - Urge que tomes en serio tu responsibilidad los ministerios que recibiste en tu Bautismo: ser Profeta, ser Sacerdote y ser Rey. Tu profetísmo debe ser muy equilibrado, denunciando los que sabes que está mal en tu comunidad, aunque no sea del agrado de muchos. Tu sacerdocio común, desempéñalo donde quiera que te encuentres, exhortando, catequizando y transmitiendo lo que has aprendido en tu caminar al Padre. Tu realeza que se parezca a la de Cristo Rey, preocupándote y ayudando a los más pobres, a los más necesidtados, etc.

Recuerda que estamos en el tiempo del Nuevo Adviento, tiempo de preparación en espera del Año del Jubileo del año 2000. Ya pasamos muchos años desempeñando la labor de las rocas, hay que decidirnos a lanzarnos como palomas. Urge poner en práctica los cambios que los papas, obispos y sacerdotes desde el Vaticano II, hace más de 30 años, pero con más insistencia los últimos tres, nos han estado exhortando: a la una Nueva Evangelización. Utilicemos nuevos métodos, nuevo ardor, nuevos bríos. Pero no hay que olvidarnos del llamado contínuo a la conversión y que consiste no sólo en evangelización sino que también es muy importante la catequesis como en la iglesia primitiva de los primeros cristianos. En esto nos hemos quedado muy atrás, pensando que quizás, 'Eso es para los catequistas' y estamos muy equivocados.

El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica es para todos. En todas partes hay cursos, congresos cateqúisticos, etc. Existen medios que otros proporcionan y a nosotros nos toca buscarlos, aprovecharlos, difundirlos y transmitirlos. Una de las fa-llas más tremendas en nuestros días ha sido la falta de atención en la Celebración Eucarística, a estas alturas hay muchos quienes creen por ejemplo que, cuando el sacerdote se lava las manos "es para recordar a Pilato", que el agua que se le agrega al vino "es para rebajarlo porque esta muy fuerte", que el sacerdote "dice" la Misa y nosotros vamos a "oir", a paranos, hincarnos y sentarnos , por consiguiente se hace la hora larguísima y "aburrida", máxima cuando el sacerdote no es "dinámico", etc. Ni siquiera algunos lectores, ministros de la Eucaristía, miembros del coro, o mujeres conocen a fondo lo que es la Celebración Eucarística. Durante la Misa, no se dedican a vivirla, están cada uno en su quehacer de servir. Las oraciones que los sacerdotes dicen en voz baja y que contienen el significado de lo que ahí se realiza, no se escuchan ni las buscan en el misalito y entonces se quedan con la pura envoltura. Todos nos conformámos, sonreímos y decímos: "bueno, pero el pueblo tiene mucha fé". Necesitamos creer para llegar a ser constructores y buenos administradores de la vida de Dios que en cada uno de nosostros tenemos.

Hermanos terminémos el Segundo Milenio más conscientes de la Presencia de Dios Padre, de lo que es la Eucaristía, nosotros unidos a El, a Cristo, de la labor del Espíritu Santo en unir no solo a la Iglesia militante en cada Misa sino que todos los que se nos han ido, tanto la Iglesia Purgante como a la reinante alabando juntos a Dios ante el milagro que en cada Misa se lleva a cabo: La Transubtanciación. ¿¡Puede alguien decir, ¿"a mí me vale"?, ¿"lo que yo quiero es oir un buen predicador"? !? Seguramente que si todos los hermanos que se han alejado de la Iglesia supieran realmente lo que es la Misa, allí estuvieran todavía asistiendo no solamente los Domingos, sino diariamente, no como una rutina. Buscando modos secundarios para sentir la Presencia viva del Espíritu, de toda la iglesia alredor del altar, preparándo y viviendo el Gran Milagro de la Encarnación, Su Vida, Pasión, Muerte y Resurreción de Nuestro Salvador, para quedarse con nosotros en cada Celebración. Hermanos, es una verdadera lástima no apreciar y disfrutar de todo esto, en unos cuantos minutos vivir plenamente de la Celebración de "La Cena del Señor". No tiene comparación, es lo máximo, es la "Cumbre y Fuente" de la vida cristiana.

En su reciente visita a América, el Santo Padre mostró una vez más su preocupación por tanta gente que está dejando la Iglesia y nos pidió a todos trabajar mucho por esta causa. Cada uno con lámpara encendida en la mano y una cruz. Todos en alta voz hemos hecho un compromiso (más bién, renovamos el compromiso de nuestro Bautismo) prometiéndole al Papa unirnos a él, ser Luz para el mundo y Sal para todos, defender la vida para vivir el amor y así construir la civilización. Muchos católicos y no católicos pudimos ver al Representante de Cristo en la tierra, unas personas lo vieron en persona otros a través de la televisión. Fué una experiencia maravillosa el sentir que te veía fijamente como si nada más "tuviera ojos para tí". Era nada más y nada menos que La Mirada de Cristo.

En éste Año 1999 terminemos el Milenio aunados al Padre al Hijo, e impulsados por el Espíritu Santo y de la mano de María, Nuestra Madre Santísima, sin olvidarnos del gran ejemplo de el Papa Juan Pablo II: El Peregrino del Siglo. El Santo Padre se ha entregado a su ministerio sin temores. Ni el frío, ni el calor, ni la distancia, ni alturas civiles, ni los enemigos, ni el cansancio, ni las enfermedades lo detienen. ¡Que gran hombre e inspiración eres, Santo Padre! Te has acabado muy rápido dando tu vida por Cristo y por nosotros. Tu eres Nuestro Hermano y con Nuestra Madre nos diriges al Padre con Sabiduría.

Ana María M. Landa
Comisión del III Milenio
San Felipe Apóstol
Pasadena, CA