BREVES
Mayo 2005
DECLARACIÓN FINAL DE LA ONU SOBRE CLONACIÓN Después de cuatro años de consultas populares y deliberaciones internas, la Asamblea General de la ONU emitió en marzo pasado una declaración que urge a los 191 países miembros de la organización a prohibir todo tipo de clonación humana.
Si bien la clonación con fines reproductivos ya había sido rechazada por todos los países que integran este organismo, el debate en torno a la llamada clonación terapéutica seguía sin consenso hasta la declaración de marzo.
La declaración se basó en el hecho de que la clonación violenta los derechos de un ser humano, pues siempre que se realiza un proceso de clonación humana, sea cual fuere su finalidad, se concibe un ser humano, sujeto de derechos, entre los que se encuentran el respeto a su dignidad y su derecho a la vida.
La declaración fue aprobada por 84 votos a favor, 34 en contra y 37 abstenciones.
Tanto México como Estados Unidos votaron a favor de la declaración.
Serán las propias legislaturas de los diferentes países las que adaptarán la declaración de la ONU a sus propios criterios.
Por su parte, los patitos feos de la controversia, Bélgica y el Reino Unido, ya expusieron que no acatarán la declaración de la ONU. Alfredo Ortega-Trillo
FUNDAN SOCIEDAD DE VIDA A POSTÓLICA PRO-VIDA (ACI) El Padre Frank Pavone, director nacional de Sacerdotes por la Vida, anunció oficialmente la fundación de una comunidad dedicada a la formación de sacerdotes, diáconos, hermanos y seminaristas que entregarán sus vidas a la proclamación del Evangelio de la Vida. La sociedad tendrá su sede en la diócesis de Amarillo, Texas, y estará bajo la autoridad del Obispo local, Mons. John W. Yanta.
"Ha sido mi sueño por más de una década: una comunidad que aceptase seminaristas que quieran dedicar su ministerio totalmente a la defensa del no nacido", comentó el Padre Pavone.
"Si bien existen comunidades religiosas que le dan un énfasis especial al derecho a la vida, la Iglesia no tiene ninguna sociedad 'institucional' de hombres que se dediquen exclusivamente a proteger la vida humana de la tragedia del aborto y la eutanasia. Es tiempo para tal comunidad. Le estoy agradecido a Mons. Yanta por permitirme hacer este sueño realidad", agregó.
El Prelado ha ofrecido varios locales en su diócesis que servirán para este nuevo apostolado. "Me emociona servir al Padre Pavone en esta aventura, a través del Espíritu Santo, en el establecimiento de una Sociedad de Vida Apostólica para sacerdotes y seminaristas que se dediquen al ministerio pro-vida, una necesidad inmensa en este momento de la historia".
Si bien esta sociedad de vida apostólica recogerá el espíritu y misión de la organización Sacerdotes por la Vida, será una entidad completamente distinta. Sacerdotes por la Vida seguirá existiendo como una asociación católica que se rige por el derecho canónico y el Padre Pavone seguirá siendo su director nacional. Para iniciar la formación de esta comunidad, el Padre Pavone se ha convertido oficialmente en un sacerdote de la diócesis de Amarillo.
"Éste es un momento fundamental", afirma el Padre Pavone. "En la historia de la Iglesia, Dios ha intervenido en tiempos de graves crisis morales y ha suscitado los carismas necesarios para vencer esas crisis. Hace mucho me convencí que Dios está generando numerosos discípulos dispuestos a dedicar sus vidas a terminar con la tragedia del aborto. No me queda duda que veremos una rápida y tremenda respuesta a esta iniciativa".
El Arzobispo de Denver, Mons. Charles Chaput, declaró que "con el liderazgo del Padre Frank Pavone, Sacerdotes por la Vida ha sido una incansable e importante voz nacional en defensa de la santidad de la vida humana. Al apoyar la iniciativa del Padre Pavone, Mons. Yanta y la gente de la diócesis de Amarillo están ofreciendo un servicio de vital importancia a los católicos en todo Estados Unidos".
Mons. Raymond L. Burke, Arzobispo de Saint Louis, afirmó que ha recibido "con gran alegría la noticia de la fundación de una sociedad sacerdotal de vida apostólica dedicada al apostolado por el respeto a la vida humana. Que Dios bendiga abundantemente al Obispo Yanta, al Padre Pavone y la nueva fundación".
Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix, elogió la labor de Sacerdotes por la Vida e indicó que "ha ofrecido una proclamación del Evangelio de la Vida valiente y articulada por muchos años. Al mantenerse firme en la defensa de toda vida humana, ha dado razones para respetar la dignidad de cada persona, especialmente de los más vulnerables e inocentes entre nosotros".
ADVIERTE SOBRE FARSA DE "EL CÓDIGO DA VINCI" (ACI) El Arzobispo de São Paulo, Cardenal Claudio Hummes, advirtió a los brasileños que El Código Da Vinci "es una farsa y a pesar de ello ha sido un éxito comercial. Sin embargo cuanto más se hable del libro, más feliz estará el autor, pues la polémica sólo favorecería las ventas de la novela".
El Cardenal Hummes se refirió a las declaraciones del Cardenal Tarcisio Bertone, Arzobispo de Génova, quien calificó la obra como "un saco de mentiras". El Purpurado aclaró que esto, mas que una prohibición, es una acertada advertencia contra los peligros del libro.
En marzo, el Cardenal Bertone exhortó a las librerías católicas a sacar la obra de sus estantes. El Cardenal Hummes precisó que "la Iglesia trata siempre de guiar a los fieles a través del catecismo" y recordó que "el Cardenal Bertone pensó que con relación a su arquidiócesis, era correcto advertir contra el libro. Ese es un derecho y deber de todo obispo".
AVANCE CIENTÍFICO DEBE RESPETAR LA VIDA (ACI) El director de la Comisión Pastoral de Salud del Arzobispado de México, Padre Jorge Palencia, declaró que "la Iglesia no está contra el avance de la ciencia sino que la promueve, siempre y cuando esté regida por principios bioéticos", en el marco de la celebración del décimo aniversario de la encíclica Evangelium Vitae, adelantada para que no coincida con la celebración del Viernes Santo.
Durante la Jornada de la Sacralidad de la Vida Humana, el sacerdote recordó que la ciencia debe proteger la vida y expresó su satisfacción porque las Naciones Unidas decidieran prohibir todo tipo de clonación humana. Sin embargo, señaló que "esto debe ser secundado por todos los países".
"El progreso científico y la investigación deben ayudar a mejorar las condiciones de vida del ser humano; nunca podrán instrumentalizarlo", indicó. Aclaró que los recursos públicos destinados a la investigación deben respetar "la inviolable dignidad de toda persona", como es el caso del embrión, que siempre será defendido por la Iglesia.
Refiriéndose al ámbito local, el presbítero señaló que en los últimos años los movimientos anti-vida, anti-familia, los grandes consorcios farmacéuticos y los organismos internacionales de control demográfico, han encontrado en la ciudad de México "el lugar propicio para realizar campañas que van en contra del Evangelio".
Indicó que las cifras que muestran un elevado número de abortos clandestinos son una invención de los grupos abortistas que "ahora no se pueden comprobar". Ni la misma "Secretaría de Salud tiene el dato exacto porque no existe tal".
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