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¿Que es esta Conferencia General de Obispos de Latinoamérica?"¿Es posible que nos hayamos ido olvidando de nuestra propia identidad?"POR MIGUEL VÁZQUEZ "La Iglesia Latinoamericana está en vísperas de una nueva Conferencia General de Obispos", anunció el pasado 26 de octubre en Mexicali, Monseñor Jorge Jiménez Carvajal, Arzobispo de Cartagena, Colombia, en conferencia para laicos durante el XVII Encuentro Provincial de Pastoral del Noroeste. "El próximo mes de mayo del 2007, en una pequeña ciudad del centro de Brasil que se llama Aparecida, el Santo Padre Benedicto XVI inaugurará la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano", prosiguió. "¿Que es esta Conferencia General de Obispos de Latinoamérica? A mediados del siglo XX, un grupo de obispos de América Latina tuvo la idea de poder tener un proyecto común de Iglesia Católica para los países de habla española y portuguesa del continente americano. Son tantos los elementos que nos unen a nosotros como pueblos, que la inquietud era tener un proyecto, una líneas de trabajo, unas búsquedas comunes en el campo de la acción evangelizadora de la Iglesia". "Le comentaron la idea de crear un organismo que fuera capaz de unir el trabajo de estas iglesias al entonces pontífice Pío XII. Como consecuencia el Papa convocó a una reunión de obispos de América Latina en el año de 1955 en la ciudad de Rió de Janeiro. Ahí se congregaron unos 60 obispos de todos los países de Latinoamérica sin un programa definido pues era la primera vez que lo hacían. Pusieron en común los temas que más los inquietaban en esa época, como el asunto de las vocaciones sacerdotales, pues casi todos lo nuevos sacerdotes venían de Europa, principalmente de España, Francia e Italia, pero había pocas vocaciones sacerdotales de los países latinoamericanos. Esa conferencia de obispos concluyó que harían un esfuerzo por tener sacerdotes latinoamericanos impulsando la pastoral vocacional. A partir de ese esfuerzo se multiplicaron los seminarios y sacerdotes en América Latina". "Se tocaron en dicha conferencia otros tres o cuatro temas de igual importancia. Se dieron cuenta los obispos que valía la pena que tuvieran un organismo que permanentemente estuviera recogiendo y poniendo en diálogo sus inquietudes, por lo que fundaron en Rió de Janeiro el año de 1955, el celam, que quiere decir Consejo Episcopal Latino Americano. El celam fue aprobado por el Papa Pío XII, y su sede permanente hasta la fecha está en Bogotá, Colombia". "Después de esa primera reunión de obispos en Rió de Janeiro, vino el Concilio Vaticano II que se efectuó en los años de 1962 a 1965 en Roma. Los obispos de Latinoamérica que asistieron tuvieron la oportunidad de convivir, conocerse y hablar sobre sus inquietudes y necesidades durante las reuniones de tres meses que hubo por cuatro años consecutivos en el Vaticano. El Papa Pablo VI animó a los obispos latinoamericanos en sus reuniones a permanecer en contacto no sólo para compartir proyectos sino también recursos para hacer una iglesia más dinámica en nuestros países". "Estando en Roma surgió la idea de hacer una segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y decidieron lo obispos que podrían reunirse en Medellín, Colombia en el año de 1968. El tema que escogieron para esta conferencia fue el de aterrizar el Concilio Vaticano II en América Latina. ¿Cómo hacer para que todos esos grandes documentos que elaboraró el Concilio Vaticano II pudieran encarnarse en la realidad de nuestros países latinoamericanos? Por que si bien la Iglesia es universal, la cultura, las condiciones y realidades sociales entre los católicos de distintos continentes de mundo son tremendamente diferentes. En la reunión de Medellín, a la que asistieron alrededor de 200 obispos de 21 países y las antillas, se hizo un diagnóstico sobre las realidades sociales a las que se enfrentaban las iglesias en América Latina. Fue el momento en que se le empezó a dar mucha importancia a la realidad de la pobreza. Somos países pobres, somos países desiguales, dependientes pero a la vez con una riqueza y valores propios y diferentes a los de los países desarrollados. Ahí produjeron lo que se llama los documentos de Medellín. Son 16 documentos que procuran una aplicación práctica de los documentos del Concilio Vaticano II". "El primer documento es sobre justicia, y nos habla de la realidad de justicia o mejor dicho de injusticia que existe en los países latinoamericanos. Justicia interna de los países así como las relaciones entre el norte y el sur, las relaciones con Europa, etc. Un segundo tema fue el de la paz. En ese entonces ya habían aparecido en Centroamérica muchos grupos guerrilleros que hasta la fecha nos afectan. También se generó un documento sobre la catequesis y la liturgia. Hay un documento muy interesante que se llama La Pobreza en la Iglesia, donde Medellín dice: Nosotros queremos de una manera especial servir a los grupos pobres de nuestro continente, no exclusivamente, pero como la inmensa mayoría de personas en nuestro continente está formada por grupos de pobres, queremos servir de manera preferencial a los pobres", explicó el Arzobispo. Y continuó: "La década de los 70 fue una década muy complicada en el continente latinoamericano. A excepción de México, Colombia y Costa Rica, todos los demás países se convirtieron en dictaduras militares. Esto se debió a la problemática social que se manifestó en el aumento de grupos guerrilleros y los países para defenderse permitieron que los militares tomaran las riendas de la política. Esta década de los 70 fue terrible, desastrosa, y terminó lamentablemente en que los militares en el poder comenzaron a cometer grandes abusos aunados a una sucesión de golpes de estado, derrocamientos y una cadena de calamidades. Fue hasta muy entrada la década de los años 80 y hasta los 90 en que empezaron a resurgir las democracias en Latinoamérica". "En 1979 el celam vio que en una década hubo tantos cambios en los países e Iglesia que se requería tener una nueva conferencia de obispos. Esta tercera conferencia de obispos la convocó Juan Pablo II y se llevó a cabo en la ciudad de Puebla, México. Fue la primera visita de Juan Pablo II a América, fue como la inauguración de su ministerio pastoral y misionero que realizó durante 26 años, de país en país entusiasmando a todos los católicos a renovarse y cumplir con la tarea evangelizadora de la Iglesia. En Puebla se reunieron el máximo establecido de 250 obispos representantes de los países latinoamericanos y las antillas. Esta conferencia tomó como tema y punto de partida un documento muy importante que el Papa Pablo VI había publicado en el año de 1975 llamado Anunciad el Evangelio. Se analizaron las cuestiones como: ¿Dónde, cómo, por quien y de que manera? Se debía llevar a cabo la evangelización en nuestros países. Se analizó el papel de los principales centros de evangelización que son la familia, la parroquia y la diócesis. El rol de los sacerdotes y religiosos. Se le dio mucha importancia al papel de los laicos en la evangelización y la trascendencia de los medios de comunicación. El documento que se generó en esta conferencia de obispos se llama Documento de Puebla y fue de gran influencia en la década de los 80", dijo. "En 1992, con ocasión de los 500 años de evangelización en América Latina, se celebró la IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo, capital de República Dominicana, una isla caribeña, inaugurada por Juan Pablo II recordando el punto donde se originó la primera evangelización. Ahí se trataron tres temas. El primero, sobre la nueva evangelización, ¿Cómo volver a evangelizar el continente latinoamericano? El segundo tema, la promoción humana: ¿Cómo hacer que el evangelio nos de la posibilidad de vivir de una manera más humana? ¿Cómo pasar de situaciones menos humanas a otras más humanas? Y en tercer lugar apareció el tema de la Cultura Cristiana o inculturación del evangelio ¿Cómo hacer para que el evangelio penetre cada vez más la cultura humana? Este tema es cada vez más importante dentro del esfuerzo de evangelización de la Iglesia", enfatizó el arzobispo de Cartagena. Agregó Monseñor Jiménez: "En 1997 el Papa Juan Pablo II se reunió con obispos representantes de todo América incluyendo a Estados Unidos y Canadá en un sínodo de obispos americanos en Roma. En 1999 se publicó el documento correspondiente llamado Iglesia en América. El Papa soñaba con la unificación de las iglesias latinoamericanas con las de Norteamérica, pero en el camino lo obispos hemos encontrado que la cultura entre Latinoamérica y los países anglosajones del norte es muy diferente, en cuanto a la manera de entender la vida, la manera de entender el tiempo, la manera de ver el trabajo o las relaciones personales, por ejemplo. Aunque se tomó conciencia de la necesidad de mejorar la comunicación con los obispos norteamericanos y canadienses nos ha quedado claro que las reuniones de obispos latinoamericanos son imprescindibles". "Con motivo de los 50 años de la fundación del celam que se cumplieron el año pasado, pensamos en tener una nueva reunión que trate de buscar caminos para nuestras iglesias latinoamericanas al comienzo del tercer milenio. El Papa Benedicto XVI inaugurará la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano el día 13 de Mayo del 2007 en una pequeña ciudad de Brasil que se llama Aparecida. En esta ciudad se encuentra el templo nacional Mariano de Brasil por que la patrona de ese país es Nuestra Señora de Aparecida, y ahí hay un santuario que visitan unas 10 millones de personas al año". "Tenemos un documento que está preparando esa reunión que nos muestra mas o menos por donde puede ir la reflexión de Aparecida. El tema de la reunión será: Discípulos y Misioneros para que en Él tengan vida. La conferencia está proponiendo que los católicos nos identifiquemos principalmente por ser discípulos y misioneros. Discípulos de Jesucristo Maestro. Se trataría de renovar a los católicos de América Latina a través de esto. ¿Es posible que nos hayamos ido olvidando de nuestra propia identidad? Un católico es ante todo un discípulo de Jesús. ¿Qué propuso Jesús a las personas que fue llamando? Él les proponía que se hicieran discípulos, y que Él fuera el Maestro de la vida de ellos". "Conocer a Jesús, seguir a Jesús y permanecer en Jesús sería la propuesta de Aparecida para todos en Latinoamérica. Conocer más de Jesús, hacerse discípulo de Jesús, vivir con más alegría la experiencia de ser discípulo de Jesús Maestro. Hoy que se presentan tantos maestros tan flojos y tan malos, que equivocan a tanta gente que bueno que Jesús vuelva a aparecer como el único maestro, el camino, la verdad y la vida". "Un discípulo es una persona que cree totalmente en el maestro y vive de acuerdo con las exigencias del maestro. Del encuentro con Jesucristo resucitado viene el deseo de ser misionero en el propio ambiente social. ¿Pero para que, con que fin?, Para que en Él tengan vida. Para que nuestros pueblos tengan vida, para que lo niños tengan vida, tengan esperanza, tengan futuro. Para que los jóvenes no sean una juventud desperdiciada, que puedan vivir la vida con alegría, con gozo. Para que los adultos, para que los ancianos para que todos tengan vida. Ese es el objetivo de la quinta conferencia. Que en este nuevo milenio, la sociedad moderna y secularizada, hombres y mujeres de nuestro continente encuentren cada día más vida, más esperanza y alegría de vivir en Jesucristo Nuestro Señor, único que puede responder al anhelo de felicidad de todo ser humano", concluyó Mons. Jorge Jiménez Carvajal. |