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Misas en inglés en la diócesis de TijuanaBrinda atención espiritual a los turistas y residentes extranjerosPOR ALFREDO ORTEGA TRILLO Hacia los primeros años de la sexta década pasada, antes de que comenzaran a oficiarse las misas en las lenguas vernáculas, oír misa en Botricello, Italia, era lo mismo que oírla en Towson, Maryland o en Tecate, Baja California. El latín era la única lengua en que se oficiaban las misas en todo el mundo, siguiendo el rito tridentino. En esos tiempos dentro de las iglesias los turistas no existían o era difícil que se sintieran tales bajo la potestad de un mismo idioma. Después del Concilio Vaticano II y, aunque la misa del rito tridentino no prescribió, ésta modalidad casi desapareció del mapa y los templos se llenaron de voces distintas, de acuerdo con los pueblos donde estaban instalados. La gente que estaba de viaje en otros países comenzó a sentirse realmente turista dentro de las iglesias que visitaban. Echaban su monedita para ayudar a las obras de reconstrucción del campanario, se persignaban, tomaban unas fotos y se iban. Pero las cosas fueron cambiando en la diócesis de Tijuana, cuando el obispo Emilio Berlie Belaunzarán comenzó a preocuparse por que sus sacerdotes aprendieran inglés para que asistieran también a los turistas que visitaban la ciudad en esta diócesis colindante con los Estados Unidos. "Se trataba de aprender a ver al turista en Tijuana no como una fuente de lucro, sino como un compromiso de evangelización", señala el padre Gabriel Pedroza Vizcarra, encargado de la Pastoral del Turismo, que se creó hace diez años, como parte del área de la pastora de Movilidad Humana, la que agrupa, a su vez, a las pastorales del migrante; a la del aire, que brinda atención en aeropuertos; y a la del mar, que se dedica a atender espiritualmente a los pescadores y marinos. La preocupación la retomó el actual obispo de Tijuana, monseñor Rafael Romo Muñoz, con el objetivo principal de brindar atención espiritual a los turistas o residentes extranjeros, comenta el padre Gabriel. En la diócesis de Tijuana existe cuando menos una parroquia donde se oficia misas en inglés bajo horario fijo. Se trata de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Rosarito. Los domingos a las nueve y media de la mañana el padre Jorge Hernández da la misa en inglés ante la congregación de residentes extranjeros que viven en la zona. En su mayoría son miembros del Baja Society. Esta organización agrupa a residentes norteamericanos retirados, vecinos del lugar, católicos en su mayoría. "La iglesia se llena", declara el padre Gabriel, y lo más sorprendente es que no todos son católicos, sino que también van algunos judíos y protestantes, y todos conviven fraternalmente. El sacerdote acepta con beneplácito y respeto la presencia de una feligresía tan dispar, y tiene especial cuidado en aclarar durante el momento de la comunión que el sacramento de la eucaristía es exclusivamente para los que son católicos. La aclaración no es gratuita, puesto que para muchas religiones protestantes la comunión es un acto meramente simbólico, mientras que para la Iglesia Católica se trata de un sacramento de fe en el que el cuerpo de Cristo se convierte total y absolutamente en la hostia misma. En Ensenada confiesan y ofician misas en inglés el padre Gustavo Benson y el padre Alfonso Sánchez y, en Tijuana, lo hace en catedral monseñor Salvador Díaz, así como también en otros templos de Tijuana, el padre Ricardo García y, por supuesto, el propio padre Gabriel Pedroza, oriundo de la colonia Altamira, quien aprendió inglés como muchos tijuanenses, de la pura condición de haber nacido y crecido en esta ciudad fronteriza. Adicionalmente, los Misioneros de la Caridad, fundados por la madre Teresa de Calcuta también apoyan a la diócesis en este concepto, pues la lengua oficial de su orden es precisamente el inglés. Aparte de los residentes norteamericanos, otro sector importante que demanda misas y confesiones en inglés lo constituyen los turistas de paso, muchas veces organizados en asociaciones, caravanas de casas rodantes, motociclistas o corredores de carros o de veleros. En esta frontera se dan abundantes casos de bodas binacionales en las que alguno de los cónyuges no habla español, y también hay los casos de bodas que se realizan del lado mexicano por meras consideraciones económicas. También es verdad que este último repertorio de bodas algunas veces ha propiciado fricciones entre sacerdotes y agencias organizadoras de eventos, las que han tenido que entender, al final, que la celebración religiosa no va en "el paquete". Los sacerdotes que hablan inglés son también muy solicitados en Tijuana para atender confesiones y ofrecer asistencia espiritual a enfermos desahuciados en Estados Unidos, que han venido para atenderse en las diversas clínicas de tratamiento de cáncer a base de laetrile que hay en Tijuana y la costa fronteriza. La oferta de sacerdotes para turistas (diez en toda la diócesis) no satisface la demanda, si aún menos está satisfecha la demanda de la población, que guarda una relación de un sacerdote por 30 mil habitantes. Aunque las misas que se ofrecen en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Rosarito los domingos a las 9:30 de la mañana son en inglés, llamarán la atención del turista norteamericano los siguientes rasgos, no siempre observados en las iglesias católicas de los Estados Unidos: la feligresía se arrodilla durante la consagración, no se ofrece el vino a los participantes de la comunión con la misma frecuencia que se hace en Estados Unidos; la comunión la ofrece el sacerdote en la boca, aunque la entrega en la mano si así lo solicita el comulgante. El sacerdote entrega en la mano la hostia a solicitud, inspirado en un espíritu de respeto y atención a las costumbres de los feligreses. Para difundir las misas y servicios de sacerdotes de la diócesis en inglés, la Pastoral del Turismo se ha puesto en contacto con la Secretaría de Turismo. Actualmente la Iglesia local está proponiendo a dicha secretaría la elaboración de panfletos donde se incluya información sobre los servicios espirituales que ofrece la Iglesia a los turistas o extranjeros. Si usted conoce de algún angloparlante residente en el área o de turistas de viaje por Tijuana que necesiten los servicios de un sacerdote para confesarse o para pedir una misa en inglés comuníquelo con el padre Gabriel Pedroza al (664) 634-0971 en Tijuana. |