La Cruz de California

ARTICULOS

ARTICULOS DE
OCTUBRE 2006




BREVES

CARTAS AL EDITOR

SIN AZÚCAR,
POR FAVOR


¿A QUIÉN IREMOS?




Contents © 2006
by Jim Holman.
All rights reserved.





Iniciativas pro-vida en Ensenada

Educando a una nueva generación en los principios de la bioética católica


POR RICARDO OLVERA

(Parte I de dos)

Aunque en estos momentos no hay una organización pro-vida formalmente constituida en Ensenada, en esta apacible ciudad se realizan una gran cantidad de iniciativas a favor de la vida humana, desde el Comité de Bioética de la Universidad Xochicalco, dirigido por una mancuerna de médicos católicos de primer nivel, hasta un taller de capacitación en el Método Billings de planificación natural de la familia que ha educado a miles de parejas a lo largo de más de 15 años; así como un grupo de maestros católicos organizados que, en sus aulas, sean de primaria, secundaria o educación superior, les transmiten en forma sistemática a sus alumnos las enseñanzas cristianas sobre la sacralidad y la defensa de la vida humana. Sin que falte un grupo de jóvenes, el de la Pía Unión, que cada mes se reúnen a estudiar y reflexionar nada menos que sobre la encíclica El Evangelio de la Vida, del Papa Juan Pablo II.

Empezando por los principios

A mi pregunta de qué actividades realizaba el Comité de Bioética de la Universidad Xochicalco, la doctora Verónica Montiel, quien el año pasado obtuvo su maestría de bioética en la Universidad Pontificia Regina Apostolorum de Roma, me contesta que lo primero ha sido consolidar un grupo interdisciplinario de profesionistas, principalmente médicos, en los fundamentos científicos y filosóficos en los que se sustenta la vida humana desde su concepción hasta su muerte.

El objetivo, dice la doctora Montiel, ha sido sensibilizar a los miembros del comité, entre los cuales también hay algunos estudiantes de niveles avanzados, en primer lugar sobre porqué se hace indispensable tener un comité de bioética en cualquier institución que realice investigaciones científicas – médicas, genéticas, etc. – que tengan que ver con el ser humano, sea en su etapa embrionaria o en cualquier otra de sus fases.

La importancia de la bioética se hizo patente al término de la II Guerra Mundial, al conocerse los horrores del Holocausto nazi, incluida la eutanasia contra los seres humanos más débiles, así como sus criminales programas de eugenesia o "perfeccionamiento" racial, nos comenta la doctora Montiel. De todo aquello, que erróneamente se creyó superado con los Juicios de Nuremberg y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre en 1948, existen equivalentes actuales que cada día cobran mayor predominio en nuestra cultura, como son el aborto, particularmente el ominoso aborto eugenésico (selección de los hijos por sus características físicas y estéticas); el "suicidio médicamente asistido", una forma disfrazada de eutanasia contra ancianos y enfermos "; y la producción en serie y clonación de embriones humanos para extraer células madre con fines de experimentación médica y comercialización en el mercado de órganos humanos, y otras monstruosidades de este tenor.

A medida que la formación de los miembros de este comité de bioética se va consolidando – nos explica la doctora –, enriquecida por la experiencia de cada uno en sus respectivos campos profesionales de acción y estudio –médicos, abogados, psicólogos, etc. – su efecto se va permeando a sectores más amplios, primero a los estudiantes de la propia Universidad Xochicalco, y paulatinamente al resto de la sociedad a través de conferencias a grupos de jóvenes, padres de familia y personal médico en diversos hospitales. Y por supuesto a través de los medios de comunicación, artículos en la prensa y programas de radio en los que algunos de sus miembros participan en forma eventual.

Por ejemplo, una serie de artículos de la doctora Montiel en la revista El Coyote, de la Universidad Xochicalco, sobre qué es el embrión humano y desde qué momento se inicia la vida de un nuevo ser humano, algo tan elemental para la profesión médica, pero sobre lo que existe tanta confusión y manipulación mediante lo que ella llama el "anti-lenguaje", o el uso doloso de eufemismos con el fin de confundir, más que de informar.

"Intereses económicos, políticos, de prestigio y de poder son los que tuercen el lenguaje para hacer creer, por ejemplo, que ese hijo, esa personas que es el embrión, no es mas que un simple conglomerado de células", nos comenta la doctora Montiel. "Algo tan arbitrario como establecer que el óvulo fecundado no es un embrión, es decir, un ser humano, sino hasta después de 15 días de la fecundación, con el único fin de despojarlo de su carácter de persona humana y por tanto de todos sus derechos, incluido el derecho a la vida". ¿Para qué? "Para poderlo eliminar con la píldora abortiva o utilizarlo como carne de cañón en la investigación médica. El ser humano convertido en un mero 'producto', una materia prima, una mercancía". Algo además aceptado por la propia Organización Mundial de la Salud, supuestamente dedicada a proteger la salud y la vida humana, dice con indignación la doctora Montiel.

"Es impresionante cómo en este siglo, en el que tenemos tanto avance tecnológico, es cuando estamos más confundidos que nunca", enfatiza, "pues nos hemos alejado de Dios y ahora todo es relativo, todo es subjetivo, ya no atendemos seriamente la evidencia científica, los datos de la realidad, sino solo nuestra subjetividad, nuestros caprichos, nuestras 'preferencias' en todos los aspectos de la vida".

Educación pro-vida en las parroquias

Por todo lo anterior, la educación bioética es decisiva para la defensa de la vida humana. "El problema es que no todas las personas están igualmente abiertas a una búsqueda genuina de la verdad", dice la doctora Montiel. "A muchos solo les gusta discutir por discutir y tener siempre la razón, en base a juicios preestablecidos, y ahí es difícil que haya un cambio de actitud".

Pero hay otros que con una idea clave que les des establecen contigo un verdadero diálogo, en el que la persona enriquece lo que le das con su propia experiencia y te pide más, dice la doctora. Así que ella y otros miembros del Comité de Bioética han empezado a trabajar de diversas formas en la educación bioética en algunas parroquias de la ciudad de Ensenada. La doctora Montiel lo está haciendo en las instalaciones del convento de las Madres Adoratrices, ubicado precisamente frente a la Universidad Xochicalco, con los miembros del movimiento al que ella pertenece, la Pía Unión, dando al mismo tiempo los primeros pasos hacia otras parroquias.

"Ahora estamos leyendo El Evangelio de la Vida, que es el documento de la Iglesia Católica con temas de la vida, de bioética", dice la doctora. El primer jueves de cada mes, después de la hora santa de las 4 p.m., se reúnen para leer este documento, que es por decir así la Biblia del movimiento pro-vida en todo el mundo. Asimismo leyeron la carta apostólica Salvifici doloris, sobre el sentido cristiano del sufrimiento humano.

Este bello documento, que defiende la vida al darle un sentido salvífico al dolor, incluso al de los enfermos desahuciados por la ciencia, y que el Papa Juan Pablo II no solo escribió sino vivió hasta los últimos y dramáticos momentos de su vida, fue presentado en varias reuniones mensuales por la doctora Montiel ante los líderes de los movimientos y grupos parroquiales de lo que será la ya próxima Diócesis de Ensenada.

Además está el grupo de jóvenes de la Pía Unión, que se reúne todos los sábados y tiene su hora santa una vez al mes, así como sus reuniones de formación, incluido el estudio de la Evangelium vitae. "Pero sobre todo sus cantos, con los que cada mes hacen una adoración bellísima del Santísimo", y que ya están llevando a otras parroquias, como la de la Moderna y la Iglesia de Piedra. Es así como se está gestando un nuevo movimiento pro-vida entre las nuevas generaciones.

La batalla en las escuelas

Otra de las formas en que se vienen difundiendo los principios pro-vida entre los jóvenes y niños de Ensenada es a través de los miembros del Grupo de Maestros Católicos, una asociación de docentes de todos los niveles, desde primaria hasta educación universitaria.

Sobre esto platiqué con el profesor Jorge Pérez Castro, ex delegado de educación del Gobierno del Estado en Ensenada, y con la profesora Laura Lecuanda de Torres, quien junto con el profesor Pérez encabezó durante varios años al Movimiento Pro-Vida en Ensenada.

"Nos decidimos a organizarnos como maestros católicos para poder dar una orientación de este tema en las escuelas, porque vimos que es fundamental que los jóvenes realmente conozcan lo que es el aborto, un verdadero asesinato", nos comentó el profesor Pérez. "Y esta información es urgente, pues cada día son más frecuentes los embarazos precoses y por ende los abortos entre las adolescentes".

Por esta razón, los maestros católicos consideran nocivo el texto sobre educación sexual que pretende introducir la SEP en el primer grado de secundaria, pues no aborda el tema con verdaderas bases científicas y por el contrario, promueve el libertinaje y la promiscuidad sexual entre los adolescentes, lo cual agrava los problemas mencionados de embarazos prematuros y abortos. "Además de exacerbarles la curiosidad sexual a edad muy prematura – entre los 11 y los 12 años – los engañan con la idea de que hay formas seguras de tener sexo sin que se produzca un embarazo", dice el profesor Pérez. "No es científico decir que el condón es una forma segura de evitar la concepción".

Otro aspecto muy grave, según el profesor Pérez Castro, es que "no se consultó a los padres de familia para poder tratar estos temas a ese nivel de edad, pasando por encima del derecho natural de la familia a intervenir en la educación de sus hijos, sobre todo en una materia tan delicada y fundamental para su vida".

La prueba de que esta forma de educación sexual no es la adecuada, es que en todos los países "avanzados" en donde se ha aplicado, los embarazos adolescentes y las enfermedades sexuales en vez de disminuir aumentan, al tiempo que disminuye la edad promedio de los adolescentes que sufren estos problemas. Y no se trata de "limitar" a los jóvenes, dice el profesor, sino de ayudarles a "formar su conciencia y su voluntad para que el ejercicio de la sexualidad sea en la edad y el momento apropiados".

"Nosotros decidimos organizarnos como maestros católicos porque nos dimos cuenta de que esta batalla por los valores cristianos sobre la vida y la sexualidad se da desde hace mucho tiempo – desde la época de la llamada "educación socialista" durante la presidencia de Lázaro Cárdenas – en el campo de la educación, en las aulas de clase".

¿Y qué tanta respuesta han tenido de los maestros y padres de familia de los colegios católicos de Ensenada?

"El problema ha sido que ni los padres de familia de las escuelas católicas están informados", nos comentó la profesora Lecuanda. "Para abordar el tema de los textos, por ejemplo, se tiene que hacer una revisión a fondo, y muchas asociaciones de padres de familia de colegios católicos ni siquiera tienen contacto con la organización que hace este tipo de revisión en forma sistemática, que es la Unión Nacional de Padres de Familia".

"Precisamente esta ha sido la idea desde un principio del grupo de maestros católicos: formar un núcleo de maestros bien capacitados y orientados en estos temas, que estén dispuestos a dar esta orientación tanto a padres de familia como a maestros de escuelas públicas o privadas", dijo la maestra Lecuanda.

Ella plantea que una forma muy efectiva de hacerlo es a través de la Escuela para Padres, auspiciada por el DIF, en donde se capacita a los padres de familia en todo lo relativo a su función paterna, incluido el tema de la educación sexual a sus hijos e hijas adolescentes. "Nosotros como maestros católicos con una formación adecuada, podemos imprimirle a esos programas una orientación correcta", dice la profesora, "aunque su línea ya esté permeada de la llamada 'perspectiva de género' y otras deformaciones".

Pero decirles a los maestros que tienen una formación deficiente en esta materia no es nada fácil, dice el profesor Pérez, pues "son profesionales de la educación, con muchos años de experiencia y firmemente ligados al sistema, así que no es fácil que acepten que el contenido de los programas está mal, porque se los presentan como si estuvieran elaborados por genios". Por ello nuestra labor de educar a los educadores va despacio, dice el profesor, pues tratamos de ir a los fundamentos. "Esto del texto sobre educación sexual, por ejemplo, solo es una batalla de algo mucho más amplio, y lo importante para nosotros como maestros católicos es prepararnos en los fundamentos de lo que es la vida y la persona humana, para poder dar la batalla en cualquier forma que se nos presente", dice el profesor Pérez.

Es así como se está preparando una nueva generación tanto de jóvenes como de maestros pro-vida en Ensenada.

(Espere la Parte II de este artículo en nuestra siguiente edición)


Para participar en el Grupo de Maestros Católicos se puede comunicar con el profesor Jorge Pérez Castro al (646) 176-2496, o con la maestra Laura Lecuanda de Torres al correo lau_detor@hotmail.com o al teléfono (646) 174-4947.

Para participar en los grupos de jóvenes, adultos y niños de la Pía Unión se puede comunicar con la doctora Verónica Montiel al (646) 175-2589 o directamente con sor Alma, de las Madres Adoratrices, al (646) 178-5855.