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El Magisterio de la Iglesia a 40 años de la clausura del Concilio Ecuménico Vaticano IIPOR PBRO. FLORENTINO DURAZO VALENCIA El 7 de diciembre de 1965 el Concilio Ecuménico vigésimo primero concluía los trabajos llevados a cabo durante 4 años (1962-1965). Resulta muy interesante reco rrer estos cuarenta años fijándonos sobre todo en engrandecimiento del Magisterio de la Iglesia. En estos cuarenta años el Magisterio ha hecho un esfuerzo titánico para corregir los errores de su historia. Deslindándose así, de aquello que la Iglesia había tomado prestado de la historia y no era esencial para la Iglesia que Jesucristo fundó. Este empeño de renovación incluye también la recuperación de realidades eclesiales que sirvieron mucho a la Iglesia del Señor Jesús y que se interrumpieron con el pasar del tiempo. El Magisterio de la Iglesia lo forman todos los obispos del mundo. Los sacerdotes, laicos y religiosas no hacemos Magisterio de la Iglesia; compete solo a los obispos esta labor de orientar y guiar los caminos de la Iglesia Católica a través de los siglos. Así nos los recuerda la Constitución Dei Verbum (Del Concilio Vaticano II) No 7: "Mas, para que el Evangelio se conservara constantemente íntegro y vivo en la Iglesia, los Apóstoles dejaron como sucesores suyos a los Obispos, "entregándoles su propio cargo de magisterio". El Nuevo Catecismo de la Iglesia también nos enseña que: "El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo", es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma" (85). El fruto logrado, por El Magisterio de la Iglesia, en estos cuarenta años esta apenas comenzando a surgir en el contexto mundial contemporáneo. Religiones, civilizaciones, culturas y pueblos se beneficiaran de un faro de luz que esta emergiendo en el Magisterio actual; que iluminara, si desean aceptar, los caminos de su porvenir. Los actuales apócrifos son un ataque directo a este nuevo faro que esta cons truyéndose y todo indica que alcanzara alturas nunca antes logradas. Estas obras apócrifas de principios del siglo XXI se están creando para atacar y desprestigiar esta incalculable iluminación que se esta tejiendo en el seno del Magisterio. Cuatro mil años de historia de salvación; 4000 mil años de Magisterio están en la actualidad concadenándose y confluyendo en el actual Magisterio de la Iglesia Católica formado por cerca de 4000 obispos en torno al Vicario de Cristo. Son cuatro milenios que se están empezando a manejar concientemente. El Magisterio de la Iglesia esta comenzando a disponer de una película con una trama de 40 siglos. La Película "Stigmata", la nove la "El Código Da Vinci" y "El Evangelio de Judas" son obras apócrifas contemporáneas. Los evangelios gnósticos en que se fundamentan (Evangelios de Tomas, de Judas, de Maria Magdalena, de Felipe y de Santiago) fueron apócrifos del siglo II de la era cristiana. "Stigmata" es un apócrifo nuevo en formato no ya de manuscrito sino de película, es decir, una película apócrifa contemporánea. Lo mismo vale para el "Codigo Da Vinci", es un nuevo apócrifo en forma de novela y el Evangelio de National Geographic Channel es otro apócrifo reciente. Apócrifo viene del griego apokryphos y significa "oculto". Podemos decir que el término "apócrifo" fue adoptado por la Iglesia para designar los libros cuyo autor era desconocido y los cuales desarrollaban temas ambi guos, que aun presentándose con carácter sagrado, no tenían solidez en su doctrina e incluían elementos contradictorios a la verdad revelada. Podría decirse que el principal criterio para calificar a un libro de apócrifo es considerar que carece de inspiración di vina. El primero en usar ese término fue San Jerónimo. En nuestros días, están surgiendo nuevos apócrifos del siglo XXI. El formato ha cambiado, los evangelios gnósticos son manus critos (en papiro y pergamino) ahora los apócrifos del siglo XXI son novelas, películas, programas de televisión. Este es, pues, el primero de una serie de artículos, en los que iremos rehaciendo estos últimos cuarenta años de historia reciente de la Iglesia Católica. Este recorrido nos permitirá comprender y aquilatar la magnitud de las trasformaciones de "la Iglesia que ge nera la Iglesia" (Orientaciones para el Catecu menado de los adultos. Nota Pastoral 1. Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Italiana. Prologo.) Se trata de la capacidad que tiene la Iglesia actual de generar una Iglesia nueva. Concluyo este primer artículo con algunas de las palabras que pronunció el Papa Juan XXIII, de feliz memoria, en día de la apertura del concilio: "El Concilio Ecuménico XXI... quiere transmitir pura e íntegra, sin atenuaciones ni deformaciones, la doctrina que durante veinte siglos (de Magisterio más 20 siglos de Sagrada Escritura), a pesar de dificultades y de luchas, se ha convertido en patrimonio común de los hombres; patrimonio que, si no ha sido recibido de buen grado por todos, constituye una riqueza abierta a todos los hombres de buena voluntad...". Quién es el Pbro. Florentino Durazo V. Estudios de Filosofía en el Seminario Diocesano de Tijuana Bachiller en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma Licenciado en Teología y Ciencias Patrísticas por El Instituto Patrístico Agustiniano Co-fundador de la Escuela de Teología para Seglares EDOCTUS de Tijuana |