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Es posible liberarse de la homosexualidad"Lo único que se requiere como primer paso es que la persona tenga un genuino interés en abandonar este estilo de vida"POR MIGUEL VÁZQUEZ "Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 3 años de edad. Crecí con una tremenda necesidad de afecto paternal masculino. Yo le decía a mi mamá que quería un papá. Le preguntaba: ¿por que no le dices a mi profesor Juan que se venga a vivir con nosotros para que sea mi papá? Desde chiquito le echaba el ojo a los hombres que podían ser una buena figura paterna para mí", dijo el Sr. Oscar Galindo, director ejecutivo de Exodus Latinoamérica, una organización cristiana internacional que tiene la misión de proclamar que es posible liberarse de la homosexualidad. El Sr. Galindo impartía dos conferencias el 25 y 26 de marzo en el 5to Congreso Internacional de Vida y Familia en Mexicali. "Fui creciendo con esta tremenda necesidad de afecto masculino y estaba rodeado de muchas mujeres", continuó. "Mi abuela, mi madre y mi hermana. Muchas figuras femeninas a mí alrededor, aunado a que cuando yo nací en mi casa esperaban que yo fuera niña, y mi hermana sobretodo me trataba como a la hermanita que no tenía. No era de extrañarse pues, que de niño me volviera afeminado y los demás niños se refirieran a mí como homosexual, con las palabras que todos conocemos. Esto hacía que me aislara. "Yo anhelaba jugar fútbol con los niños en la calle y a veces salía con ellos pero me sentía inadecuado para cualquier juego rudo. Además si cometía algún error, las burlas me llovían por mis modales afeminados, de manera que me sentía más seguro en la cocina con mi mamá y mi abuela. "Desde muy chico fui abusado sexualmente y a la edad de 14 o 15 años empecé a tratar con gente homosexual. Empecé a tener experiencias y recuerdo que no me sentía bien conmigo mismo. Pero ellos me decían que lo mejor que podía hacer era aceptarme como homosexual por que así había nacido. Que era algo que no se podía cambiar y que así iba a vivir y morir. Llegué a creer que lo mejor era dejar de luchar contra mi orientación homosexual y aceptar este estilo de vida". Explicó el Sr. Galindo: "Lo que sucede es lo que llamamos la sexualización de las necesidades emocionales. Los vacíos emocionales con los que va creciendo son como una herida abierta que necesita atención. Equivocadamente se percibe que estos vacíos de afecto paternal masculino pueden ser suplidos en la relación homosexual. Lo cual trae un cierto alivio al principio, pero como este tipo de relaciones no pueden llenar ningún vacío, solamente se crea una mayor hambre de afecto, de contacto íntimo y encuentros sexuales, lo cual crea un círculo vicioso. "El homosexual no está consciente de esto y sólo cree lo que le han dicho, de que así es el, y que debe aceptarse. No contempla una esperanza para salir de esto. Lo único que puede hacer es aceptarse y luchar socialmente para que la comunidad los acepte", dijo. "Me involucre en la vida homosexual por muchos años. Al principio parece un mundo color de rosa, donde hay gente que no te ofende, que es como tú. El poder ir a fiestas, a discotecas, poder tener un círculo social de amigos, con los cuales compartes cosas y gustos. Sentirte apreciado, valorado, pertenecer a un grupo de gente que te acepta y con el que tienes tantas cosas en común. Sin embargo, con el tiempo, poco a poco comencé a darme cuenta de que el estilo de vida que llevaba no llenaba esa necesidad emocional, ni ese anhelo de ser amado, comprendido y valorado. Al contrario, me di cuenta que siempre era utilizado sexualmente por otros. En ese entonces tenía relación con dos muchachos pero seguía sintiéndome interiormente vacío y solo. "Empecé a beber, tomaba muchísimo para evadirme de la realidad. A la edad de 25 años me enferme gravemente y forzosamente hice un alto en mi vida. Fue entonces que unas personas me hablaron del amor de Dios y ofrecieron ayudarme". Enfatizó el Sr. Galindo: "Decidí dejar la vida homosexual. Decidí dejar esa vida destructiva que estaba llevando cuando supe que había una salida, y sin embargo para otros homosexuales el saber que hay una salida los hace enojar por que implica mucho esfuerzo dejar este tipo de vida". El Sr. Galindo informó que en su caso, como en muchísimos otros se presentan una serie de factores o patrones típicos que contribuyen a la orientación homosexual: "El abuso sexual es uno de los factores pero no es determinante. Otro es la familia disfuncional, una relación rota con la persona del mismo sexo, el caso de varones es la ausencia del padre. Un padre que está ausente física o emocionalmente, así como biológicamente es el padre el que determina el sexo del hijo, también en la heterosexualidad el padre es muy importante. La madre desempeña un papel muy importante en el bebé, lo alimenta, lo cuida, pero llega el momento en que la intervención del padre es necesaria, ya a los 18 meses debe haber una fuerte presencia del papá. "Se oirá raro pero es necesario que el padre venga a rescatar al niño varón de la influencia materna. El amor de la madre siempre va a ser muy incondicional, la madre siempre trata de dar, de suplir, de proteger, de cuidar al niño para que no le pase nada. El amor de padre es más condicionado. Siempre le presenta al hijo retos que cumplir, riesgos que tomar y va sucediendo una transferencia natural de la identidad masculina". Recalcó Galindo: "El niño es un cemento fresco en el cual el padre va a imprimir su sello de masculinidad. El padre abusivo también es problema. El que abusa del niño en el sentido emocional o en una forma agresiva, hace que el niño levante un muro de rechazo que lo aparta de su padre. La agresividad no se justifica, aun cuando el papá trate de reparar los rasgos afeminados del hijo, por ejemplo jugando un poco rudo con el, debe hacerlo en forma paulatina, nunca agresiva. "En América Latina existen dos distorsiones de lo que es la verdadera masculinidad y feminidad en el matrimonio. Me refiero al machismo y el matriarcado. Y es necesario reconocerlo para evitarlo. El machismo dice: No abraces a tus hijos varones por que se van a hacer homosexuales. Y es exactamente lo contrario. Encontramos que aquellos padres que han abrazado a sus hijos, les han mostrado afecto, les han disciplinado, han estado presentes en su vida forman a aquellos hombres que crecen con una seguridad y heterosexualidad más saludable," y agregó: "Tenemos un dicho en Éxodus: Abraza a tus hijos o alguien más lo hará. "Por otra parte el matriarcado no es la estructura familiar que nos presenta la Biblia. En la familia que Dios diseñó el padre es la figura de autoridad y responsabilidad, y juega un papel muy importante. Responsabilidad de cuidar y proteger a la esposa y a los hijos. Dando un ejemplo de virilidad y de transferencia de identidad a los hijos varones y a las hijas también. Pero cuando diferentes razones, la madre es la que está llevando la autoridad en la casa, estos papeles están intercambiados. "También vemos hogares donde aparentemente está todo bien, pero la madre ha hecho a un lado al padre, lo ningunea, lo humilla delante de los hijos. El niño escucha que su padre no es nadie, que es un inútil, y también en casos de divorcio cuando la madre toma al hijo como su confidente y habla siempre mal de su padre, afecta profundamente la masculinidad de los hijos. El niño inconcientemente registra una idea muy devaluada de ser varón. "Las madres muy dominantes propician la tendencia homosexual del hijo, aunque no siempre. Sin embargo un padre ausente si es factor determinante por que aunque la madre no sea dominante, ella es el único patrón a imitar. El niño, imitando los rasgos de mujer, se apega a las figuras femeninas por que percibe un entrono más seguro. El niño afeminado cuando convive con otros niños, se le ofende, se le rechaza y entonces se aísla y se rodea de mujeres. Aquí ya vemos una problemática de pre-homosexualidad. Un grupo de niñas y en medio de ellas un niño que está tratando de encontrar un entorno donde no sea ofendido, no sea insultado, donde sea apreciado, donde se siente mas seguro y con mayor libertad. Lo mismo será mas tarde con el rechazo social. "Aunque no hay ninguna conclusión científica de que exista un gen homosexual y la mayoría de los estudios indican que es un asunto psicológico; parece que el temperamento artístico, intelectual y de gran sensibilidad es más vulnerable a los desequilibrios, incluyendo el sexual, cuando falta la madurez emocional o como consecuencia de algún daño", aclaró. Resumió el Sr. Galindo: "Podríamos decir que las raíces de la homosexualidad están en el entorno familiar. Como factor importante tenemos las necesidades emocionales que no han sido nutridas correctamente. Invariablemente, la falta de calidez paternal masculina. La necesidad de afecto, de sentimiento de pertenencia y de ser aceptados por el papá. Según las estadísticas, el 80% de las personas homosexuales fueron abusadas sexualmente. Quizá esto no sucedería tan frecuentemente si el papá estuviera presente como protector". Prosiguió el Sr. Galindo: "Los medios de comunicación han estado afirmando que según los descubrimientos científicos la homosexualidad es innata. Estos estudios poco formales no han sido tenidos como serios por la comunidad científica. El problema tampoco es hormonal. La misma comunidad homosexual rechaza este enfoque, pues no admiten tener un desequilibrio hormonal por que en verdad no lo tienen. En dado caso la solución para quienes quisieran dejar la homosexualidad sería tan fácil como someterse a un tratamiento de hormonas", dijo. "Toda evidencia existente sugiere que la homosexualidad es un asunto psicológico que es remediable. La desinformación hecha por algunos grupos acerca de que la homosexualidad no se puede tratar a través de la psicoterapia daña enormemente a miles de hombres y mujeres", refirió. "Uno de los fundamentos muy importantes para la gente de nuestra organización que ha dejado la vida homosexual ha sido el tener una relación personal con Dios y conocer cual es el propósito y el diseño de El para nuestras vidas. "Es posible cambiar la homosexualidad. Es una jornada, un proceso que va requerir de tiempo, de cuidados, de seguimiento, de motivación y de apertura total a la sanación espiritual que viene de Nuestro Señor Jesucristo", enfatizó con gozo. "Lo único que se requiere como primer paso es que la persona tenga un genuino interés en abandonar este estilo de vida", concluyó. Se puede contactar al Sr. Oscar Galindo a través de la página de Internet www.exoduslatinoamerica.org o por teléfono al (777) 317-84-24 en Cuernavaca, Morelos. |