ARTICULOS
ARTICULOS DE
|
Una ensalada sincréticaLa iglesia de la cienciología: una organización pseudo-científica y pseudo-religiosaPOR ALFREDO ORTEGA-TRILLO Unos dicen que es terapia, un método de rehabilitación para drogadictos, para otros es un instructivo gerencial de empresas y para otros más es una religión. Lo que a unos y otros escapa es que la dianética es un fenómeno mercadológico que como tantos otros métodos de superación personal proclaman para sí la receta de la felicidad. "Si alguna vez pensaste que había algo que te impedía avanzar en la vida, que arruinaba tus planes y te impedía que fueras quien quieres ser, tenías razón". Leyendas con toques de intimismo personal como éste llegan fácilmente al bolsillo de los incautos, que no han sido pocos. Desde 1950 se han vendido 20.000.000 ejemplares de Dianética: La ciencia moderna de la salud mental en docenas de idiomas. Etimológicamente la palabra "dianética" significa "A través del conocimiento". La filosofía en que se basa la dianética puede sintetizarse así: todo pensamiento y acto del ser humano obedecen a una sola orden: Sobrevive. La dianética es una ensalada sincrética con fragmentos de hinduismo, taoísmo y budismo. Además toma elementos de la psicoterapia y de la ciencia ficción, con algo de Nietzche y Freud. L. Ronald Hubbard, su fundador, que dejó la ciencia ficción como modus vivendi pensando que fundar una religión lo haría más rico (y no se equivocó). Hubbard nació en Nebraska en 1911, vivió en la India, fue piloto aviador, estudió física y psicología y reali zó viajes de variada índole, dotado de una inteligencia puntillosa y la imaginación de un psicópata de costumbres disipadas y recia personalidad. Se dedicó a escribir ciencia ficción, ocupación que dejó, según sus propias palabras "porque el verdadero negocio estaba en fundar una nueva religión". (Diccionario de Sectas y Ocultismo). Hubbard se casó y divorció varias veces. Siendo investigado muchas veces por las actividades de su organización, algunos asocian al grupo con el crimen organizado y cómo una amenaza para la democracia. En 1980 desaparece de la vida pública y en 1986 se anuncia su muerte sin especificar la fecha exacta. El gran éxito de la dianética está en el negocio. Vende una variedad de productos: cursos por Internet, asistencia a semina rios, venta de libros, discos y DVDs y paquetes de automejoramiento. Para atraer nuevos adeptos, se usan medios no siempre honrados. La Iglesia de la Cienciología, nacida de la dianética, cuenta con centros de especialización para atraer y atrapar a los "transeúntes", prometiéndoles pruebas psicológicas gratui tas, o bien un curso gratuito de dianética, o un examen gratuito de la personalidad. El aspecto más inquietante de esta organización pseudo-científica y pseudo-religiosa es el encantamiento que ejerce sobre las personas con las que establece contacto; encantamiento creado por el misterioso lenguaje que pretende ocultar supuestas profundidades científicas. En 1981 se fundó el "Centro de Tecnología Religiosa", corporación que a partir de ese momento es la guardiana de todas las marcas registradas de la dianética y la cienciología. "La cienciología" es, formalmente, una marca registrada. Recientemente Dianética-Cienciología compró uno de los más importantes diarios estadounidenses, el Christian Science Monitor de Boston. La terapia dianética trata de liberar al enfermo de los "engramas" (versión hubbardiana de traumas psicoanalíticos) que ponen en peligro su sobrevivencia, para llegar a ser una persona perfectamente consciente y libre de todo dolor físico y mental es decir ser un "clear". Su finalidad es recuperar la potencialidad innata del ser humano. La "auditación" (versión de psicoanalista) comienza sumiendo al enfermo en un estado de deliberada inconsciencia para "revivir" los "engramas" enterrados en su mente; mismos que desaparecerán en cuanto se borre el "engrama". Lo cierto es que la cienciología, más que una religión, intenta hacerse pasar por ella, buscando los beneficios fiscales que le acarrea su registro como iglesia. La iglesia de la cienciología no cuenta con específicas fórmulas de oración, ni pretende llevar a sus adeptos a la "salvación"; sólo les ofrece una felicidad "terrestre", mediante el conocimiento y el mejora miento de la vida presente y de la comunicación humana. A Dios nunca se le nombra. No existe una relación con el Dios personal. No creen en Jesucristo, ni mucho menos lo siguen como modelo de camino, verdad y vida. De hecho el símbolo de la ciencio logía es una cruz pero sin Cristo. Si bien no es rigurosamente una religión, su efecto en la vida de sus seguidores tiene aún un efecto de dominación totalizante, pues reemplaza no sólo a la Iglesia sino a la sociedad como ámbito propio de crecimiento y desarrollo de la persona, ya que para lograr algo en la vida se necesitan los cursos de dianética y toda su parafernalia doctrinal y estructural: los niveles, el "puente", los auditores, anulando la personalidad, encerrándola y constituyendo en definitiva el clima básico para el desarrollo de un proceso de despersona lización y condicionamiento conductual. Hubbard definió a la dianética como "una filosofía religiosa aplicada". La ciencilogía está centrada en el hombre. Consiste en la autodivinización del hombre, que se produce en tres pasos: "Dios está dentro de mí; Dios y yo somos una misma conciencia; yo soy Dios". La dianética propone una moral de supervivencia, mediante la cual se puede llegar a justificar la mentira y la violencia. La iglesia de la cienciología tiene una serie de ritos tomados del culto cristiano, entre los cuales el "nombramiento" (bautismo), el matrimonio (sólo posible entre miembros de la secta), y las ceremonias fúnebres; tales ritos son ejecutados por un "capellán". De algunos de los documentos requisados por el FBI se afirma que la iglesia de la cientología aconseja metodológicamente a los Hare Krishna, orienta a la secta Moon en técnicas y medios de control. El Ministerio de Sanidad Británico calificó en 1968 sus métodos perjudiciales y peligrosos especialmente para los que han padecido trastornos psiquiátricos. El 8 de julio de 1977 la policía estado unidense cateó las oficinas de dianética en varias ciudades; tan solo en los Ángeles recogió 23,000 documentos altamente incriminatorios, informa José Rodríguez en su libro Esclavos de un Mesías. En Francia fue juzgada por homicidio y estafa (1996); en Grecia el gobierno ordenó su disolución (1997); en Alemania fue calificada de "peligrosa y con tendencias totalitarias" y se le negó su inscripción en el Registro de Sociedades y la policía pidió su prohibición (1998), mientras que, en España, la Audiencia Nacional le entabló juicios por asociación ilícita. La iglesia de cienciología es quizá la organización religiosa más demandada por trastornos psicológicos en el individuo. Los casos más sonados han sido el suicidio inducido del joven francés Patrice Vic (1996) y el de Lisa McPherson, una estado unidense que fue encerrada en un centro de dianética en Florida y murió por deshidratación (1995). La cienciología está usando muchos famosos de Hollywood para promocionarse. Como escritor de ciencia ficción, Ronald Hubbard hizo guiones para películas, lo que lo acercó a grandes figuras de Hollywood. De esa experiencia resultó que actores como John Travolta, Dustin Hoffman, Tom Cruise y Nicole Kidman abrazáran la Cienciología, algo que más tarde hicieron Nicolás Cage y Lisa Presley, hija de Elvis. En Clearwater, una tranquila estación balnearia de Florida en la que los cienciólogos han ido copando lentamente el poder local. En México, una de las estrellas del espectáculo que practica la Cienciología es Johnny Laboriel. La mejor baza de la Cienciología en EE.UU. es, sin embargo, la amplia nómina de actores que se reúnen a menudo en el Celebrity Center de Los Ángeles, propiedad de esta organización. Pero muchos cienciólogos, famosos o no, así como el público en general, ignoran los antecedentes satanistas y nigro mánticos de su fundador, L. Ronald Hubbard, y cómo usó estos materiales para confeccionar el núcleo de sus secretas Sagradas Escrituras. Hasta 1940 Hubbard perteneció a la Antigua y Mística Orden de la Rosa Cruz o AMORC, de donde trasladó enseñanzas a la cienciología que había prometido mantener en secreto. En 1994 la iglesia declaraba tener 8 millones de adeptos distribuidos en 2.318 iglesias, misiones y organizaciones, diseminados por 107 países. En sólo Estados Unidos habría 750. En un radio de 100 millas con centro en Tijuana-San Diego existen cinco centros de dianética: San Diego, La Jolla, Temecula, Newport Beach y Mexicali. La organización cuenta con una estructura jerárquica muy rígida. Hay guardianes que cuidan que no se deje la secta y que no se den a conocer sus secretos. Así mismo, existen acciones de persecución para los enemigos y los que se salen de la secta. El Consejo Internacional controla todo desde Estados Unidos. Desde allí vienen todas las órdenes importantes. A México llegó la cienciología a media dos de los años setenta, sin embargo no han logrado obtener su registro como asociación religiosa, por lo que operan en cali dad de asociación civil. A la fecha existe una gran preocupación a nivel mundial por la unidad, la estandarización y la marca. La iglesia de la cienciología está organizada en siete divisiones, subdivididas en tres departamentos. Cada división es controlada por un secretario bajo el control unificado de un director ejecutivo. Tienen viarias organizaciones en Inglaterra, Los Ángeles, Copenhague y Sydney, entre las que destacaba la Oficina del Guardián, encargada de proteger a la iglesia contra las amenazas externas, pero fue disuelta en 1981 por abusos de poder y en la actualidad ha sido sustituida por la Oficina de Asuntos Especiales. De esta estructura cabezal se desprenden numerosas organizaciones dependientes, entre las que destacan Camino hacia la Felicidad, Asociación para una Vida y Educación Mejor, Alianza para la Preservación de la Libertad Religiosa, Unión para las Libertades Civiles Americanas, Comisión de Ciudadanos en Pro de los Derechos Humanos de la Ley, el Instituto Mundial de Empresas de la Cienciología y la Comisión Ciudadana por los Derechos Humanos. |