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Tres hermanas en servicio a la comunidadLas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres en MexicaliPOR MIGUEL VÁZQUEZ "Somos tres hermanas las que servimos en esta comunidad, pero ahora sólo estamos activas dos, porque la Hermana Teresa Ruiz, que trabaja de tiempo completo evangelizando en la Cárcel de Mexicali, está incapacitada por una inflamación que le provocó la prótesis que tiene en la cadera", comentó la Madre Teodora Fierro, responsable de la comunidad de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres en la colonia Orizaba en Mexicali. "La Hermana Teresa tiene un dolor intenso y no puede salir, ni a subirse a un auto, ni nada. Ella va a tener que estar unos tres o cuatro meses en reposo absoluto con tratamiento médico para ver si es posible evitar la operación. Es un milagro que no tengamos que operarla ahora por que no tenemos el dinero necesario. Me dijeron que es una operación como de 100,000 pesos pero como el doctor es muy amigo nuestro nos costaría alrededor de 85,000 pesos. Si resulta necesaria la cirugía, pienso pedir ayuda en alguna estación de radio por que mucha gente conoce a la Madre Tere, y también solicitar apoyo a nuestra comunidad en México. Confiamos en la ayuda de Dios. Yo le digo a Nuestro Señor: Si Tú nos mandas esto, pues también vas a mandar como salir de esto. "Una de las labores de nuestra comunidad es atender el dispensario médico de Nuestra Señora de la Salud. Es una forma de auxiliar a los más pobres en su necesidad de recobrar la salud. Vienen los enfermos y se les consulta con médicos voluntarios. Se les regala medicina que nos ha sido donada. Ellos pagan una cuota simbólica de 50 pesos, pero si no pueden cubrir la cuota de todas formas se les atiende. A los pacientes también se les da dinero para los análisis o radiografías y el dispensario asume ese gasto. El dispensario se sostiene con la ayuda de bienhechores y con la cuota de recuperación de 50 pesos, de los cuales 25 son para el dispensario y 25 para el médico. Sabemos que a los médicos eso no les alcanza ni para la gasolina, pero ellos están aquí por que quieren hacer el bien. Son doctores muy entregados. Muchas veces vienen desvelados o después de su turno de trabajo o guardia. Aún con tantas dificultades, nunca faltan médicos voluntarios. Incluso parece ser que después de algún tiempo de trabajar con nosotros, Nuestro Señor los bendice con un buen puesto en algún hospital y se van, pero siempre viene alguien a reemplazarlos". Prosiguió: "En cuanto a los benefactores, es gente que desde 1957 ha ido conociendo la obra de nuestra congregación. Hay personas encariñadas con la labor de este dispensario, pero es necesario andar continuamente por todo Mexicali recogiendo los donativos y cada vez tenemos más necesidad de recursos por que el dispensario está creciendo. Por ejemplo, si en el año 2002 atendimos a unos 700 pacientes, tan solo en la primera mitad del 2005 fueron poco más de 2,000 personas. Es la Hermana María Auxilio Lemus la responsable del dispensario", dijo la Madre Teodora. "La Hermana Teresa Ruiz, que está temporalmente incapacitada, se encarga de la evangelización en la Cárcel de Mexicali como parte de la Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Mexicali. Ella estuvo al frente de la construcción de la capilla que se edificó hace más de 10 Años en los patios de la penitenciaría. En esta capilla se han celebrado infinidad de misas, impartido clases de Biblia, organizado Horas Santas, cursos de catequesis y de Renovación en El Espíritu Santo por más de una década. La hermana va todos los días a la cárcel, excepto los fines de sema na y se reúnen con ella y su grupo de colaboradores unos 200 presos en promedio. Antes de incapacitarse, la Hermana Teresa ya estaba yendo todos lo viernes a la cárcel del Hongo cerca Tecate. Ya se obtuvo el permiso de construir una capilla en ese reclusorio y se están dedicando a reunir los recursos," dijo. La Hermana Teodora habla poco del trabajo que realiza como responsable de la comunidad y se limita a decir que también cuando el párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe lo solicita, están para apoyar en trabajos de pastoral, además de la labor de oración para que todas las obras salgan adelante. Sin embargo, la Hermana quiere compartir con los lectores de La Cruz una reflexión personal que nos muestra un poco de su rica espiritualidad. "Orando con el Ave María me di cuenta que la Virgen María es el modelo acabado del plan de Dios para nosotros. Ella es el modelo de lo que Dios quiere hacer en nosotros", enfatizó. "Empezando con Dios te salve María. El ángel la llama por su nombre. Así Dios también a nosotros nos conoce por nuestro nombre. Por ejemplo, al profeta Isaías Dios le dice que lo conoce por su nombre, y me gusta pensar que Dios nos conoce y llama por nuestro nombre por que un gesto de amor, de cariño, de aprecio." Continuó la Hermana: Llena eres de gracia. También nosotros por el bautismo nacimos de nuevo. Recibimos la vida di vina. Nos llenamos de gracia. Nos llenamos del mismo Dios. Pero como somos mise ria, tenemos el poder de decirle no a Dios y caemos en el pecado. Pero podemos recuperar la gracia mediante el sacramento de la penitencia, la oración, la palabra de Dios, al recibir el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía y también cuando practicamos las obras de misericordia. "El Señor es Contigo. Dios está en cada uno de nosotros y quiere que estemos unidos a El. No somos concientes de la presencia de Dios en nosotros. Pensamos en Dios allá en el cielo, lejos. Y cuando actuamos creemos que nosotros hacemos todas las cosas, decimos: Yo hice esto o aquello". Agregó: "Recuerdo que hace muchos años en una ocasión viajaba a México con mi Madre General. Yo iba haciendo oración en el camino y al entrar dentro de mi misma, cual fue mi sorpresa que muy en el fondo de mí ser tuve una visión de Nuestro Señor con su túnica blanca. Después comprendí que esa era una realidad. Sabemos que desde nuestro bautismo somos templos de la Santísima Trinidad, pero no somos conscientes de ello, no le entregamos a Dios nuestra vida, no le preguntamos nada, no lo tomamos en cuenta. Todo es Yo, Yo y Yo. ¿Y el Señor? Pues allá en el templo, o en el cielo o quien sabe donde, pero nunca pensamos que está dentro de nosotros. El quiere dejarse ver en cada uno de nosotros. Los santos son los que han dejado ver a Jesús en ellos, en su caridad, en su perdón, en su paciencia. Como nos dice San Pablo en Gálatas 2, 20: Ya no vivo yo; es Cristo el que vive en mi." Después sigue: "Bendita eres entre todas las mujeres. Como hijos de Dios por el bautismo somos bendecidos entre toda la humanidad. Somos parte de su familia y muchos no lo son. Jesús envió a los apóstoles a bautizar a todas la personas por que es parte de su plan que todos tengamos la bendición de ser sus hijos. Además, cada vez que decimos a alguien Dios te bendiga, Dios lo bendice a través de nosotros. Cuando los padres bendicen a sus hijos, Dios los bendice. Cuando nosotros mismos nos persignamos, Dios nos bendice, cuando el sacerdote bendice a la asamblea, es Dios quien bendice. "Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Cuando yo estaba muy joven, la idea de que María es la madre de Jesús me daba envidia. ¿Por que escogió a Ella y a mí no? Y tuve que luchar mucho con esa tentación. Yo oraba: ¡Señor yo quiero amar mucho a mi Madre, Jesús ayúdame! Por que sentía que me ganaba la envidia y yo no quería sentir eso. Y luchaba y luchaba en la oración y pasaron muchos años. Un buen día, mientras oraba, abrí la Biblia espontáneamente y lo primero que leí fue cuando Jesús les dice a sus discípulos Todo el que hace la voluntad de mi Padre, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre. ¡Ah!, me dio mucho gusto. Si podía ser madre de Jesús. Pero había que tratar de ser obediente y buena. También descubrí que no era tan descarriado mi pensamiento, que en el plan de Dios todos podemos ser hermanos y madre de Jesús. "Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Reconociéndonos pecadores le pedimos a la Santísima Virgen que interceda por nosotros para que podamos realizar el plan de Dios en nosotros ahora, este día, en este momento. Y viviendo de esta manera con la intercesión de La Virgen, de día en día, de momento en momento, llegar hasta el instante de nuestra muerte, cuando Dios Padre pueda ver con alegría completada su obra en nosotros", concluyó la Madre Teodora. Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres: teléfono (686) 553-0845. |