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La escasez vocacionalUna diócesis muy lejos busca jóvenes en los seminarios de México y LatinoaméricaPOR JOSÉ LUIS SARABIA Con tres alumnos comienza el curso escolar de Bishop Treinen House of Discernment and Formation, el seminario de la diócesis de Boise, Idaho en los Estados Unidos. Igual que muchas otras comunidades de los Estados Unidos, la diócesis de Boise sufre la escasez vocacional -- pero esta casa cuenta con algo especial y es que alberga gente de todo el mundo. Entre las personas que figuran encontramos mexicanos, nigerianos, chinos, polacos, norteamericanos, colombianos y guatemaltecos. Los seminaristas oscilan entre los 19 y 40 años de edad; pero principalmente jóvenes son los que se ven en esta casa deambulando durante la Navidad, retiro anual y otras fechas importantes en la diócesis. La diócesis de Boise cuenta con una población en su mayo ría anglosajona, y tan solo con un 15% de población latina. Esta diócesis ve ya venir el masivo retiro de sacerdotes que durante años han desgastado su vida en estas tierras, y se pre para con semillas nuevas, su director vocacional el padre Jairo Restrepo (sacerdote colombiano), que tiene 13 años de sacerdote y también vino desde su tierra para servir y desgastar su vida en este lugar. Ha sido el quien ha iniciado este proyecto de formación con esta casa. Durante el año, el padre Restrepo se dedica a visitar seminarios de México y Latinoamérica en busca de jóvenes que deseen venir a desgastar su vida en la diócesis de Boise, pasando por un proceso de formación que oscila entre 8 y 9 años después de la preparatoria. (El tiempo de formación depende de los estudios que traiga el candidato.) El alumno debe pasar un año en esta casa aprendiendo el inglés como "segunda lengua". Después de esto, el alumno debe estudiar tres años de filosofía, cuatro de teología y un año de servicio pastoral en alguna comunidad parroquial. La diócesis de Boise está formada por todo el estado de Idaho, que se encuentra entre los estados de Oregon, Nevada, Montana en Estados Unidos y Canadá. La diócesis tiene una población católica de 145, 900 -- es decir solo el 11% de toda la población existente es católica. Para la atención a esta población se cuenta con 31 parroquias y 25 capillas, cinco hospitales, 33 escuelas diocesanas y una escuela preparatoria. Además cuenta con 40 sacer dotes diocesanos, 5 sacerdotes prestados y 49 diáconos permanentes. En los próximos años, la diócesis se verá afectada por la renuncia de una gran parte de su presbiterio por motivos de edad. Este hecho ha generado que ellos se preparen no solo para este acontecimiento sino también para la posible migración de latinos a este estado. Agustín es un joven Nigeriano que el año pasado estuvo en esta casa completando sus estudios en la universidad. El proviene de una familia patriarcal en su tierra natal, es decir, su padre es el patriarca de una tribu. Agustín comenta que no le ha resultado fácil adaptarse y responder al llamado que el Señor le hace, pero que con generosidad todo esto podrá salir adelante. Víctor es otro joven, proveniente de China, quien se sigue formando para responder al llamado del Señor en esta misión. El estudio en esta casa hace un par de años. Al igual que la mayoría de los jóvenes, la primera meta es aprender el idioma ingles, con un dominio en escritura, en lectura y por supuesto para hablarlo perfectamente. Algunos otros jóvenes se encuentran estudiando en Roma -- un mexicano y un guatemalteco que fueron enviados a comenzar sus estudios teológicos, para luego regresar a prestar un año de pastoral en alguna parroquia de la diócesis, y posteriormente regresar a finalizar su formación sacerdotal ya como diáconos, para que al terminar el curso escolar estén preparados para ser ordenados presbíteros. "A mi me toco ver el nacimiento de la primera misa en español en Saint John's Cathedral", cuenta el seminarista Miguel, mexicano quien residió dos años en esta casa aprendiendo el inglés. "Fue algo emotivo". Este suceso marca pues el inicio de un ministerio hispano mas comprometido y en el cual se crea una mezcla de cultura, respeto, y cuidado. Boise, una ciudad fría y cálida a la vez, es una ciudad pequeña, tranquila en donde se respira una aire de frescura y de seguridad, la tranquilidad y la convivencia se mira entre los grupos que se encuentran ya aquí como es un grupo vasco que recibe desde hace ya tiempo la atención pastoral en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. El obispo de Boise, Mons. Michael Patrick Driscoll, es un hombre pastoral, entregado, amante de la vida de Iglesia y de la formación, cariñoso pero exigente, y muy cuidadoso de sus sacerdotes, semina ristas y en general de su pueblo. Monseñor Driscoll está abierto ante los retos que representa una comunidad hispana, que el conoce muy bien por haber estado en el condado de Orange en California y siendo sacerdote de allá mismo. En fin esta nueva historia de una casa que alberga esperanza para miles de fieles que en un mundo tan pluralizado buscan la esperanza de encontrar paz para sus conciencias, encuentran en estas nuevas semillas en donde la historia de cada semi narista enriquece grandemente la formación de una comunidad de hijos de Dios. (Nota: El autor de este artículo es un joven mexicano que está comenzando a vivir la experiencia de esta casa que se menciona, concluyendo su formación para servir en esa Diócesis de Boise.) |