La Cruz de California

ARTICULOS

ARTICULOS DE
AGOSTO 2005




BREVES

CARTAS AL EDITOR

SIN AZÚCAR,
POR FAVOR


¿A QUIÉN IREMOS?




Contents © 2005
by Jim Holman.
All rights reserved.





"Sin prejuicios morales"

¿Que les están enseñando a sus hijos en las escuelas públicas de Baja California?


POR MIGUEL VÁZQUEZ

Recientemente una maestra de secundaria – que nos pidió permanecer anónima – entregó a La Cruz el material del Curso General de Actualización a Maestros de Educación Básica del Estado de Baja California en su XIV Etapa: Cons trucción de Identidades y Género en la Escuela Secundaria. Ella asistió a este curso junto con 60 colegas suyos en Mexicali en el ciclo escolar del 2004. La portada del curso dice que es un curso para el ciclo 2004-2005, pero no hemos podido confirmar si se impartirá en el próximo semestre escolar de este año.

El curso fue preparado por el Instituto Nacional de Las Mujeres en México y forma parte del Programa Nacional Para la Actualización Perma nente de los Maestros. La portada presenta los logotipos del Poder Ejecutivo de Baja Cali fornia y del Sistema Educativo Estatal que lo avalan.

En este curso a maestros se promueven las relaciones sexua les entre los alumnos de secundaria, el uso de anticonceptivos y el aborto como medios de control natal. Se apoyan ideas de homosexualidad, lesbianismo y bisexualidad como expresión de libertad y derecho sexual de los jóvenes.

"La sociedad ha condenado en la adolescencia unas conductas y experiencias sexuales que, en cambio, juzga normales en la edad adulta. Hasta hace poco tiempo, la conducta sexual típica entre adolescentes era la caricia corporal, más o menos profunda, a veces llevando al chico hasta el orgasmo. Hasta ahí podían llegar, pero era lo mas que las chicas aceptaban. La palabra de orden era: todo excepto "eso", todo excepto la penetración. En la actualidad no se exceptúa nada. Una mayor tolerancia por parte de los adultos, de los padres, permite incluso que algunos adolescentes
lleven una intensa y variada vida sexual, por otro lado compatible con seguir viviendo en el hogar familiar", dice el material del curso en página 51.

Y continúa en la página 52: "Los adolescentes, más que los adultos, no solo disponen de mayor libertad que en pasado reciente; además, viven una mayor plura lidad sexual. El pluralismo de la sociedad contemporánea, de sus estilos de vida y las morales, aparece en la conducta sexual quizá más que en ninguna otra faceta de la vida. Hoy en día, muchos adolescentes son harto plurales en cuestión de sexo, cambian con facilidad de pareja, no suelen sentirse comprometidos y hasta practican una cierta promiscuidad.

"A las relaciones heterosexuales plenas entre adolescentes (mucho mas las homosexuales) las juzgaba condenables, desvia das o por lo menos problemáticas.
Hoy las cosas han cambiado bastante, al menos en algunos sectores de la sociedad".

Y prosigue en la página 53: "En estos años se configura la orientación sexual: hacia personas de otro sexo, del propio sexo, o de ambos, de manera indistinta. Existe en esta materia un prejuicio harto difundido... Educación sexual es también, por eso y desde luego, educación en el manejo de la orientación del adolescente respecto al sexo".

En este último párrafo se explica que el maestro "modernizado" de secundaria es quien debe ayudar al alumno a orientarse en su preferencia sexual, ya sea hetero sexual, homosexual o bisexual. Estos plantea mientos se basan en la Perspectiva de Género que se expone en las primeras páginas del curso como vemos en los sigui entes extractos.

"El género es una construcción simbólica que, por lo tanto, puede transformarse. Se trata de una categoría cultural que diferencia las actividades entre varones y mujeres y se construye a partir de lo que socialmente se considera que debe ser un hombre y lo que debe ser una mujer... Con estas delimitaciones rígidas, la situación se complica si pensamos en los homosexuales o los transexuales, entre una diversa gama de formas de vida". (Página 3)
En la página 5 se explica: "Hubo un tiempo en el que los seres humanos tenían un destino marcado desde su nacimiento: si eran hombres, debían comportarse como
tales y hacer la guerra, producir, competir, entre ellos o partir en busca de la fortuna; si eran mujeres debían realizar las tareas domésticas, parir hijos, producir también, aunque en actividades distintas, y que darse en casa viendo pasar la vida. También la escuela tenía su destino asignado: transmitir a las nuevas generaciones los comportamientos considerados legítimos. Dios había creado el mundo de esta forma (se suponía) y no cabía sino acatar su voluntad. Pero, por suerte para nos o tros, ya no estamos en aquel tiempo, sino en uno muy distinto, más complejo y más libre, a la vez. Una parte de los seres humanos de este planeta tenemos la posibilidad de decidir, aunque sea parcialmente, lo que queremos hacer con nuestras vidas. Pensamos que no por haber nacido hombre o mujer debemos limitarnos a un tipo de actividades, que no
son tal vez las que más nos interesan. Podemos controlar parcialmente, repito, nuestro destino, lo cual nos permite, indiscutiblemente, vivir mejor y nos abre horizontes insospechados durante milenios para llegar a diseñar, por decirlo así, como queremos ser".

Sigue explicando más adelante: "Las sociedades han creado sistemas de roles y patrones de comportamiento distintos para hombres y mujeres, prescripciones sobre lo que deben hacer y sobre como deben actuar los individuos en función de su sexo... introducen una fuerte limitación en sus posibilidades de desarrollo humano y les fuerzan a adaptarse a patrones que no siempre corresponden a sus capacidades y a sus deseos". (Página 9)

"Esta división (de lo sexos) ignora la calidad indiferenciada de la libido sexual y la presencia de la homosexualidad en todas las culturas humanas. De este modo, restringe simbólicamente el espectro de la sexualidad humana, enviando al lindero de lo antinatural las formas de identificación sexual no vinculadas con la vida reproductiva". (Página 37)

En la página 48 se aclara: "La perspectiva de género ofrece la posibilidad de cuestionar los esteriotipos de repensar lo obvio, de explicitar prejuicios o supuestos sexistas, de repensar la forma y el significado de ser varón y de ser mujer, de
explicitar los desfases en la autoridad moral reconocida para los individuos".

En el curso se alienta también a los maestros a crear un ambiente en el salón de clases en donde los jóvenes puedan expresar libremente y sin prejuicios morales sus ideas sobre el tema del sexo, se plantean ejemplos en los que se promueve abiertamente la agenda homose xual y otras aberraciones.
Página 62: "La ausencia de espacios seguros para explorar la sexualidad afecta a las y los adolescentes por igual. Resultó paradójico encontrar que quizá los únicos estudiantes con oportunidad en la escuela para discutir de manera crítica la sexualidad con compañeras y compañeros eran los pocos estudiantes que habían organizado la asociación gay y lesbiana en la escuela".

Página 63: "Y la mayoría de las y los estudiantes gay, bisexuales o lesbianas permanecían en la sombra, atentos a los peligros reales de la homofobia".

Continúa el curso con un increíble ejemplo: "En una discusión llevada a cabo en un grupo pequeño, la asesora preguntó a siete participantes del noveno año, ¿Cuales son las dos funciones de un pene? Una estudiante respondió: ¡orinar!; otra estudiante ofreció una segunda función ¡comer!, seguida por risas y una discusión seria. La conversación continuó mientras la maestra preguntaba: ¿todos los penes se parecen? Las estudiantes explicaron: ¡No, todos tienen colores diferentes! La libertad de expresarse, más allá de simples respuestas correctas o incorrectas, permitió a estas jóvenes ofrecer sus conocimientos con humor y deleite".

En la página 67 se pregunta: "¿No debería haber mas discusiones sobre los placeres y los riesgos relativamente menores de enfermedad o embarazo asociados con las relaciones lésbicas y las relaciones sexuales realizadas con protección, o de los placeres libres de riesgo, de la masturbación y la fantasía?"

Se presentan cifras irreales y tendenciosas además de ejemplos de escuelas en Estados Unidos como un modelo digno de seguir. Se promueve el aborto como una solución para que las alumnas que resulten embarazadas durante el ciclo escolar puedan terminar sus estudios de secundaria.

Se lee en el curso a los maestros: "Las encuestas Harris y Yankelovich confirman que mas del 80% de la población adulta estadounidense cree que los y las estudiantes deben recibir educación sobre sexua lidad en sus escuelas publicas; 75% opina que la homosexualidad y el aborto deben formar parte del programa, mientras que 40% de las personas entrevistadas por Yankelovich y otras conviene en que debe enseñarse acerca del sexo oral y anal a niñas y niños de 12 anos de edad".

Página 69: "Aunada a oportunidades materiales para mejorar las alternativas de vida, se piensa que la educación sexual y el acceso a anticonceptivos y al aborto
pueden ayudar a reducir la tasa de embarazos no planeados entre adole s centes".

Se resume en la página 71: "La litera tura aquí estudiada sugiere que la educación sexual, el acceso a métodos anticonceptivos y las oportunidades de mejores opciones de vida, todas juntas pueden disminuir significativamente la probabilidad de que una adolescente se embarace, lleve el embarazo a término o tenga otro embarazo, y puede aumentar la probabilidad de que permanezca en la escuela hasta graduarse...".

Otro ejemplo nefasto en el curso: "En un programa no tradicional de educación vocacional en la ciudad de Nueva York diseñado para mujeres jóvenes, al principio ellas estaban inclinadas a expresar más sentimientos negativos hacia la anticoncepción y el aborto que una vez fina li zado el programa. Una joven que al principio sostuvo opiniones muy enérgicas en contra del aborto, se enteró a la mitad de su curso de carpintería, de que estaba embarazada. Decidió abortar, después de reflexionar que ahora que tenia un futuro no iba a arriesgarlo por otro bebé".

En la página 73 se deforma la imagen de la mujer tradicional y se da otro ejemplo manipulador: "Existe mayor evidencia para sugerir que las mujeres carentes de un sentido de derecho social o sexual, con ideas tradicionales de lo que significa ser femenina (abnegada y relativamente pasiva) y se menosprecian, tienen grandes probabilidades de tener un embarazo no deseado y de conservarlo hasta el alumbramiento. Una joven que siempre me dejaba entrevistarla, limpiaba el pizarrón para la maestra, hablaba poco en clase y nunca desobedecía a su madre, resulto
embarazada hacia la primavera del año escolar".

Página 74: "La ausencia de un programa de estudios sobre educación sexual, de clínicas escolares de salud, de acceso y a servicios libres y confidenciales sobre
medios anticonceptivos y aborto, de información sobre las variedades de pla ceres y compañeras/os sexuales y programas contínuos de adiestramiento para la obtención de empleos pueden afectar los resultados educacionales y económicos de las adolescentes hasta llegar a constituirse en discriminación sexual. Las escuelas publicas constituyen una esfera que puede ofrecer a los jóvenes acceso al lenguaje y experiencia del empoderamiento".

Prosigue: "Dado que el aborto está penalizado en muchos países de América Latina, este se practica muchas veces en condiciones inadecuadas y por personas sin entrenamiento o no especializadas. También hay abortos autoprovocados. Es importante que un aborto sea realizado por un especialista en el campo para
prevenir los problemas que muchas veces se encuentran por la falta de experiencia del proveedor del servicio".

Sobre las consecuencias del aborto, en la página 80 se lee: "Las consecuencias psicológicas de los abortos son muy varia das. Sin importar que el aborto sea
provocado o espontáneo, las mujeres pueden tener desde sentimientos de ali vio o tranquilidad hasta sentimientos de depresión y culpa".
En la parte final del curso se plantea el rol de la maternidad y el cuidado de los hijos como actividades de segunda categoría que le quitan poder a la mujer y la atrasan en su desarrollo: "La conformación social de genero propicia desigualdad entre mujeres y hombres al atribuirles a las primeras roles basados en estereotipos que ubican a las mujeres como frágiles, tiernas, bellas, débiles, destinadas al trabajo domestico y que funda el sentido de reali zación personal en el matrimonio y la maternidad. En el caso de los hombres, sitúa el rol de proveedores, fuertes, arrojados y exitosos en el centro de su papel social".

En la página 100 dice: "La asignación social exclusiva de las actividades de cuidado de los niños a las mujeres, perpetúa la falta de poder femenino, en tanto se trata de actividades no pagadas, de bajo estatus, que no representan control de recursos y que impiden el trabajo remunerado".