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Megatendencias socialesLa respuesta del cristiano a la modernidad, los procesos de secularización, y la crisis en las familiasPOR LEONARDO LOBO (Entrevista sobre la conferencia impartida por el Lic. Víctor M. Ramos Cortés, filósofo y sociólogo, Profesor investigador en el Departamento de Estudios e Investigaciones Jurídicas y miembro del Centro de Estudios Religión y Sociedad, en la Universidad de Guadalajara.) En una actitud amigable, el Sr. Víctor Ramos comenta desde su oficina del Banco Diocesáno de Alimentos, donde funge como director, como surge la idea de formar el Instituto de Humanismo Cristiano, asimismo, nos comparte una síntesis de su exposición sobre "megatendencias sociales y humanismo cristiano", donde aquí, se explican, tres de los nueve ámbitos expuestos en dicha conferencia. "La segunda semana del Humanismo Cristiano es un esfuerzo encaminado a formar el Instituto de Humanismo Cristiano, en la Diócesis de Guadalajara, porque esta diócesis ha creado una serie de instituciones, como el Instituto Teológico, el Instituto de La Sagrada Escritura y el Instituto de Pastoral, y ahora es que un grupo de laicos, aglutinados a la Comisión de Laicos, que agrupa a noventa y seis organizaciones laicales de la Diócesis, que suman a aproximadamente quinientas mil personas y entonces de ahí ha surgido la idea de formar este instituto. El fin, es ayudar a la capacitación de laicos, en virtud de una serie de deficiencias en su formación, situación que no solo es a nivel regional, sino mundial y como parte de ese caminar, hemos realizado la Segunda Semana del Humanismo Cristiano", siguió comentando. Su conferencia fue acerca de las megatendencias. ¿Qué entendemos por esto? "Comencemos por explicar lo que es una megatendencia: En un proceso de transición, los grandes cambios tardan en formarse, sin saber con seguridad hacia dónde van a conducir", explicó. "Las megatendencias ubicadas por los obispos latinoamericanos en el documento El Tercer Milenio como Desafío Pastoral se encuentran en nueve ámbitos: cultura, economía, política, religiosidad, educación, familia, medios de comunicación, medio ambiente y mujer", continuó explicando. "Comentaré en forma sintetizada, tres megatendencias que señala el documento referido, para posteriormente, dar paso a su relación con el humanismo y con los desafíos que éstas significan para los cristianos del siglo XXl", propuso el Lic. Ramos. Las Megatendencias: Cultura: "La modernidad es inherentemente globalizante en cuanto sus procesos sociales operan a escala internacional, integrando y conectando comunidades locales y organizaciones en nuevas combinaciones de tiempo y espacio. Así, el mundo se torna y se experimenta más interconectado", inició. "La expansión de los medios de comunicación ha sido vital para dar nuevo impulso a los procesos de globalización y surge una cultura universal de masas que afecta a las más apartadas regiones. Esta nueva cultura global de masas se sostiene sobre los avances tecnológicos de las sociedades occidentales desarrolladas, especialmente de los Estados Unidos. La característica predominante de esta forma de cultura de masas global, es su peculiar forma de homogenización, que no reduce todo a lo específicamente norteamericano, sino que tiene la capacidad de reconocer y absorber diferencias culturales dentro de un marco general que es, en esencia, una concepción norteamericana del mundo. Hegemoniza otras culturas sin disolverlas porque opera a través de ellas; no destruye las culturas locales porque las usa como medio. Sin embargo, frente a los avances de la globalización y la desterritorialización de la cultura, es posible advertir las reacciones y las formas de resistencia que surgen en todas partes. Las culturas locales están adquiriendo un nuevo valor a los ojos de las personas y crece así el interés por estudiarlas y preservarlas", explicó el Lic. Ramos. Religiosidad: "Las aceleradas transformaciones sociales han generado procesos de crisis afectivas, económicas y políticas, aspectos que han incidido en la búsqueda de nuevos referentes religiosos para sobrellevar la cotidianeidad marcada por incertidumbres económicas y familiares frente al futuro inmediato y a largo plazo", comentó. "Los procesos de secularización en las clases medias y altas, más bien han llevado a una re-definición y una re-significación de las prácticas devocionales, el surgimiento de nuevas expresiones religiosas, y la ampliación de la Renovación Carismática y de las iglesias pentecostales que ofrecen experiencias marcadas por la conversión, la recepción del Espíritu Santo, la sanación, y lo afectivo en lo cultual y en la relación con lo sagrado", afirmó. "La religiosidad latinoamericana, por lo general, se fundamenta menos en lo dogmático y en lo doctrinal y más en lo afectivo y en lo ritualista. Esta característica la hace muy vulnerable frente al sincretismo, con una desvinculación entre moral y dogma que produce un tipo de cristiano que vive la fe a su modo, empleando sólo algunos aspectos de la religiosidad. ¿Qué consecuencias podemos advertir de esta desvinculación? "Un número creciente de católicos no se identifica con la Iglesia jerárquica y su magisterio. Es el fenómeno de los cristianos sin Iglesia. La creciente urbanización y las megas ciudades dificultan la comprensión de la unidad parroquial en términos de límites territoriales. En la ciudad, el presbítero, junto con el médico y el maestro, han dejado de ser el centro de referencia en la vida de las personas. La formación sacerdotal cobrará una importancia decisiva en los próximos años", afirmó. "Se consolida una pluralidad religiosa. Las iglesias evangélicas crecen día a día. Los nuevos movimientos religiosos se multiplican. En fenómeno del New Age (una especie de espiritualidad sin Dios y holística) se extiende fuertemente", aseguró el Lic. Ramos. Familia: "La familia latinoamericana está sujeta a profundos cambios. No se trata de una crisis de la familia cuanto una crisis en la familia, porque por crisis se entiende justamente un proceso de ajuste y de reasignación de sentido. Por lo tanto, la palabra crisis no denota necesariamente una realidad disolvente, sino más bien un dinamismo transformador que puede llegar a ser potenciador", comentó. "El proceso de industrialización ha traído, por lo menos, dos cambios fundamentales: (a) la delimitación de la familia a los cónyuges y a sus hijos, y (b) la desaparición del enraizamiento al suelo, otorgado anteriormente por la antigua propiedad familiar de la tierra", continuó comentando. "El rol de la mujer se modifica profundamente. El desarrollo tecnobiológico y tecnológico en general hace posible que la mujer pueda ahorrar energías que antes no le permitían desarrollar un proyecto de realización personal. La técnica entra al hogar y hace menos pesado el trabajo y, por tanto, permite una mayor disposición de tiempo para sí misma. La familia se hace móvil. A nivel geográfico, la familia queda liberada del enraizamiento local y deja de percibir los beneficios humanizantes de la pertenencia a un círculo pequeño; a nivel profesional, se da una reconversión permanente; a nivel social, se insiste en la calidad de las relaciones, se amplían las responsabilidades y crece la importancia de la formación personal permanente", explicó el Lic. Ramos. "La forma de sociabilidad ha cambiado en la sociedad moderna de un modelo comunitario a un modelo de sociedad de relaciones basadas en lo funcional y en lo racional, donde la capacidad individual de deliberar lleva a reconocer la legitimidad de buscar el propio interés antes que los que son comunes. (Por eso, predomina el intercambio, el contrato, el mercado)", dijo. "En cuanto a la tendencia actual de las experiencias en el seno familiar, se puede estimar que en la historia de algunas personas, existirán entre tres a cuatro relaciones de parejas estables y consecutivas. La consecuencia de las parejas sucesivas será la formación de familias con hijos de diferentes uniones: serán familias formadas por los hijos tuyos, míos, nuestros. Esto significa la existencia de hermanos sin ninguna vinculación de consanguinidad entre ellos. Además, aparece la posibilidad de la fecundidad y transmisión de la vida sin recurso a la relación sexual dentro de la pareja: las mujeres fecundadas con espermas procedentes de bancos, las parejas que encargan embarazos, las parejas que adoptan embriones, la fecundación de mujeres en edad no reproductiva (posmenopáusicas), y las parejas de homosexuales y lesbianas que acceden a la paternidad-maternidad por la vía de la fecundación asistida", explicó el Lic. Ramos. "En el fondo, en la sociedad del tercer milenio ya no existe un solo modelo de la familia y en este campo, como en muchos otros, se vive en el horizonte de la opción en cuanto cada cual tiene que decidir sobre el modelo de familia que desea asumir", concluyó. "¿Ante este panorama, cual es la respuesta del cristiano y su papel, en este nuevo mundo emergente?" (1) Nuestro mensaje: Jesús el Cristo es vida plena para todos "Este es nuestro gran mensaje; nuestro Evangelio: Jesús, el Cristo, es la respuesta a las preguntas más profundas de nuestra existencia; en su palabra y en su acción encontramos las respuestas a nuestros problemas. Atendiendo a los grandes retos que enfrentan nuestros países, la Nueva Evangelización se compromete a promover de manera prioritaria, la cultura de la vida, reconociendo a Dios como su único Autor y procurando que todos, sin excepción alguna, la tengan en abundancia", afirmó. (2) Nuestro ejemplo: Una comunidad reconciliada "La fe en Cristo Jesús se vive en plenitud en la comunidad. Así lo entienden los primeros discípulos. La vida cristiana es para vivirla en comunidad: Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado". (3) Nuestro servicio: La defensa de los marginados "Justamente porque deseamos estar al servicio de toda la sociedad, nuestra primera preocupación será siempre el marginado de ella porque toda marginación refleja una sociedad mal construida donde no todos tienen cabida. Sólo la superación de las situaciones de marginación asegura una sociedad justa y fraterna". (4) Nuestra petición: la reconsideración de la deuda externa "En la carta apostólica Tertio Millennio Adveniente (10 de noviembre de 1994) sobre la preparación para la celebración del Jubileo del año dos mil, Juan Pablo II hace un llamado claro y decidido: ¿Cómo no subrayar más decididamente la opción preferencial de la Iglesia por los pobres y los marginados?" (5) Nuestro signo: una comunidad solidaria "La primera comunidad cristiana vivía unida y tenía todo en común, hasta vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. Ciertamente ha cambiado el contexto social, pero sigue la necesidad imperante de la solidaridad como signo de un amor auténtico hacia el otro. En la fe creemos que Dios está presente de manera muy especial en aquel que sufre carencias", afirmó. "Ciertamente existen muchos gestos solidarios dentro de la Iglesia, pero jamás será suficiente. Caritas, los Bancos de Alimentos y, en la Diócesis de Guadalajara la Fundación Cardenal Garibi Rivera, son muestras de ello. Es preciso seguir creciendo en la generosidad y en la creatividad para ser auténticos testigos de la caridad: amar a Dios en el otro y el otro en Dios. Además, una comunidad solidaria hace creíble su mensaje a la sociedad: el ser humano se realiza en la solidaridad o corre el peligro de sufrir las consecuencias de quedar solitario", concluyó el Lic. Ramos.
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