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Megamisión 2005

Semana Santa de evangelización mundial


POR ALFREDO ORTEGA TRILLO

Por doce años consecutivos, durante la Semana Santa miles de familias tocando puertas echaron la suela por los caminos en la edición de la Megamisión 2005 realizada por el movimiento de Juventud y Familia Misionera, hoy ya presente en 31 países alrededor del mundo.

Juventud y Familia Misionera es una obra de apostolado internacional del Movimiento Regnum Christi de la Legión de Cristo, formada por jóvenes y familias que buscan responder al llamado de la Nueva Evangelización, lanzado por el Papa Juan Pablo II en 1998 a todos los católicos para colaborar con la jerarquía eclesiástica y los pastores de las iglesias locales, según el mandato de Jesucristo: "¡Id por todo el mundo y predicad el Evangelio!" (Mc. 16, 15).

Los misioneros visitaron casa por casa en las poblaciones más apartadas y remotas del país. Iban catequizando familias, visitando a los enfermos e invitando a las personas a recibir los sacramentos. Los sacerdotes Legionarios de Cristo que les acompañaron realizaron bautizos, regularizaron matrimonios, oficiaron misas y ofrecieron el perdón de las confesiones.

Con la anuencia de los obispos, la Megamisión apoyó una vez más a cientos de párrocos locales durante las celebraciones de la Semana Santa en una tarea evangelizadora que se acompañó de una pastoral sanitaria apoyada por un contingente de médicos.

"Acompañamos nuestra labor de evangelización con programas de nutrición, educación y salud", declaró la Srita. Cristina Danel, organizadora responsable de la Megamisión 2005 en México.

Para la Megamisión 2005 durante Semana Santa participaron 2500 familias, 8000 jóvenes, 120 sacerdotes legionarios de Cristo, 250 señoritas consagradas del Regnum Christi y más de 250 médicos, con lo que se atendió a las comunidades de 1000 parroquias en todos los estados de la República Mexicana, con excepción de Colima, donde no existe representación del movimiento hasta ahora.

"Los misioneros son jóvenes educados en el seno de familias católicas que se preparan en lugares sedes de sus respectivas ciudades para incorporarse a la Megamisión", explicó Juan Salvador López, director de Juventud Misionera en el territorio de México.

Previo al lanzamiento de la Megamisión en México, los misioneros de Juventud Misionera se alistaron asistiendo a cuatro sesiones de formación a nivel catequético y a un retiro de medio día que los preparó espiritualmente para la importante misión de evangelizar.

"Es claro que cuatro días de instrucción y un retiro de medio día no hacen milagros", declaró López. "El Espíritu Santo hace el resto".

La historia de las Megamisiones se remonta a octubre de 1986, cuando un grupo de cerca de 100 jóvenes católicos organizó las primeras misiones de evangelización en la población de Cotija, Michoacán, la tierra del padre Marcial Maciel, fundador de la Legión de Cristo.

En 1994, durante la Semana Santa, Juventud Misionera organizó la primera Megamisión, en la que participaron 1,500 jóvenes. En esa ocasión, 36 familias se sumaron también al esfuerzo misionero con lo que nació Familia Misionera.

En 1996, nuevamente en Cotija, un grupo de médicos provenientes de Estados Unidos y México realizaron las primeras misiones médicas.

A partir de entonces las Megamisiones se realizan en tres frentes: Juventud Misionera, Familia Misionera y Misiones Médicas.

Juventud y Familia Misionera se organizan bajo una coordinación nacional con sede en la Ciudad de México. Juventud Misionera se divide en dos ramas, masculina y femenina. Cada rama tiene directores locales distribuidos en diversas ciudades del país. Los directores locales se responsabilizan, a su vez, de los responsables de unidad, quienes encabezan grupos de 7 hasta 15 integrantes. Estas unidades se dirigen a cada localidad para llevar a cabo la evangelización durante la Semana Santa. Su labor de evangelización no se limita a esa semana, sino que se prolonga durante el año mediante llamadas telefónicas y visitas de seguimiento a los habitantes de las comunidades atendidas.

Las actividades que realizaron Juventud Misionera, Familia Misionera y Misiones Médicas durante la Semana Santa siguieron una rutina de actividades que comenzaron todos los días a las siete de la mañana y terminaron a las ocho de la noche, incluyendo oración, meditación dirigida, reflexiones evangélicas, visitas casa por casa, consultas médicas, actividades deportivas, catequesis, pláticas, Rosario, y la representación del Vía Crucis, el Viernes Santo, apoyando a la parroquia del lugar.

Los testimonios de las Megamisiones son abundantes. En su página de Internet puede conocer algunos de ellos como el siguiente, que proviene de una remota región de Yucatán y en la que el padre Almícar Rosado, presbítero de Sotuta, se mostró al principio poco amable a la visita de Familia Misionera en su parroquia, pero al término de la Semana Santa tomó el micrófono y expresó: "Yo estaba considerando pedir que me cambiaran de parroquia. Me estaba sintiendo muy solo aquí. Pero ahora, gracias a su testimonio de generosidad y alegría, me voy a quedar mientras ustedes me sigan apoyando". Algunos de los misioneros presentes expresaron entonces su satisfacción diciendo que sólo por el testimonio que daba el padre sentían que sus esfuerzos quedaban recompensados.

Hasta la fecha, el padre de Sotuta recibe el apoyo de Familia Misionera en su trabajo de evangelización así como en la construcción de un dispensario médico y otros proyectos sociales de la parroquia. El padre de Sotuta está muy agradecido con Familia Misionera y la Legión de Cristo.

En estos doce años interrumpidos de Megamisiones, Juventud, Familia Misionera y Misiones Médicas han visitado en su conjunto a más de 20 mil localidades en 31 países del mundo, llamado a más de 7 millones de puertas, involucrado en la reevangelización a 160 mil jóvenes y 17 mil familias, y brindado 42,437 consultas médicas y más de 860 intervenciones quirúrgicas gratuitas.

El símbolo usado por las megamisiones está inspirado en el báculo de Juan Pablo II, que representa al Cristo crucificado y ha sido emblema del "Papa peregrino y misionero".

Este año, la Megamisión puso el énfasis en promover el aprecio, la gratitud, el asombro y el amor a la Eucaristía, de acuerdo con la consigna de Juan Pablo II al declarar el 2005 como el año de la Eucaristía: "La vida de la Iglesia depende de la Eucaristía. Esta verdad no solamente expresa una fe diaria, sino que también encierra el núcleo del misterio de la Iglesia de acuerdo con la promesa de Jesucristo de permanecer con nosotros hasta el fin del mundo".

La Megamisión 2005 transmitió durante la Semana Santa en su portal de Internet reportes diarios, testimonios, fotografías, audios, videos y crónicas desde los lugares de misión.

Este año cincuenta familias de Familia Misionera concurrieron a apoyar al padre Francisco Hernández en la parroquia de Primo Tapia en Baja California, visitando siete de sus comunidades con unas 250 casas cada una: La Cuenca, El Descanso, La Ladrillera, Santa Marina, Venustiano Carranza, San Isidro y El Morro.

La señora Martha Trejo, encargada de Juventud Misionera informó en Tijuana que este es el primer año en que se integra Juventud Misionera al esfuerzo de la evangelización en la región, con la participación de 52 niñas de entre 14 y 17 años, y quince muchachos de entre 13 y 15 años, bajo el emblema de Fuego Misionero.

Entrevistado vía telefónica desde ciudad de México, el padre Florentino Durazo, director de la Escuela Diocesana Católica de Teología para Seglares, EDOCTUS, en Tijuana, expresó: "La labor de impulsar a familias, jóvenes, sacerdotes y médicos en esta gran cruzada de evangelización en todo el país es una tarea inmensa de los Legionarios de Cristo en favor de la Iglesia".

Si usted desea más información sobre Familia o Juventud Misionera visite la página Web del movimiento: www.demisiones.com.