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"La Buena Nueva"

Una programa de radio católico desde San Diego para compartir el mensaje del evangelio aplicándolo a las realidades actuales


POR MIGUEL VÁZQUEZ

"Los inmigrantes hispanos trabajan demasiado para poder sobrevivir en Estados Unidos, la mayoría de ellos tienen dos trabajos y algunos hasta tres para poder solventar los gastos," dijo Lilia Patricia Vargas, conductora del programa de radio católico La Buena Nueva que se transmite en español desde San Diego, California. "Por tanto trabajar, los papás no tienen tiempo para educar y formar a los hijos. Su tradición religiosa pronto se reduce a lo mínimo — la misa del domingo.

"Los hijos están solos la mayor parte del día y se la pasan con los amigos en la calle expuestos a muchas malas influencias y pandillas. Con el programa de radio tratamos de aportar algo a la formación cristiana de la familia y fortalecer la unidad familiar de los hispanos que viven en el sur de California. Nos dirigimos a ellos por que la familia hispana con raíces católicas que viene a Estados Unidos necesita un auxilio especial para mantenerse integrada. Aquí son otras costumbres," aseveró Lilia.

El programa La Buena Nueva tiene una audiencia aproximada de 10,000 personas y su ameno contenido incluye entrevistas con expertos, música, reflexiones bíblicas, breves notas de la comunidad católica y llamadas del público.

"Estamos a cargo del programa el padre Franciscano Andrés Rivero, que vive en la Misión de San Luis Rey en Oceanside y una servidora. El padre desarrolla la labor de dirección espiritual en el programa y yo soy la conductora y encargada de aspectos técnicos. Casi siempre tenemos un invitado experto en algún tema o alguien que quiera compartir un testimonio de vida," dijo. "Los temas que tratamos en el programa los escoge el Padre Andrés manteniendo dos líneas principales," ahondó Lilia. "Los temas sociales y los de contenido puramente religioso. En ambos casos buscamos compartir el mensaje del evangelio aplicándolo a las realidades actuales.

"Por ejemplo, en lo social, en tiempos de elecciones políticas o cuando se proponen leyes discriminatorias para el inmigrante o que favorecen la cultura del aborto, exhortamos a la gente a que salga a votar a favor de los candidatos que defiendan los valores familiares y la vida. Los temas son variados, en otras ocasiones hablamos sobre problemas sociales como la violencia intrafamiliar o el abuso de substancias. En lo religioso, por citar algo reciente, acabamos de tener un programa para exaltar una virtud cristiana. Hicimos una transmisión para jóvenes sobre la castidad donde dio su testimonio un joven judío católico que se ha mantenido célibe hasta sus treinta y tantos años. Tuvimos mucha respuesta telefónica," aseguró.

"En la pasada Navidad preparamos un programa sobre el verdadero sentido de esta fiesta. Reflexionamos sobre la pobreza en la que quiso nacer Jesús en contraste con el materialismo con el que se celebra actualmente. Entre otras cosas narré al público un cuentito en donde la Virgen en Belén describió afligida a San José una pesadilla que tuvo y en la que vio una navidad del mundo actual. Las personas tomaban, comían, se divertían con música y se daban regalos que habían buscado por días. Pero nadie, nadie de ellos siquiera mencionaba la palabra Jesús. "Desafortunadamente esta es una realidad para la gran mayoría en nuestros días," y agregó: "Es notorio que por una u otra razón la Virgen sale a relucir en el programa. Por ejemplo, cuando hablamos contra el aborto no encontramos mejor ejemplo que el de la Virgen María, que siendo una muchachita de 15 años fue muy valiente cuando aceptó concebir a Jesús en su seno sin estar oficialmente casada con San José y sin poder revelar nada a nadie. Ella se expuso a ser muerta a pedradas por supuesto adulterio según las leyes de su tiempo. Sin embargo nada la hizo titubear en su decisión de ser la madre de Jesús. Es el mejor ejemplo de un embarazo contra toda adversidad".

Reflexiona Lilia: "Esta presencia de la Virgen quizá se debe a que Ella es la patrona del programa. La primera transmisión se hizo el 11 de diciembre de 1999, en la víspera de la fiesta de La Virgen de Guadalupe a quien consagramos este proyecto".

Animada en la conversación, Lilia Patricia nos explica como nació el programa y cual es el principal obstáculo para crecimiento del proyecto.

"Por mi formación católica siempre tuve la ilusión de enfocar mi carrera en Ciencias de la Comunicación compartiendo la fe en los medios masivos de comunicación. Fue en 1996 cuando leí el libro Para Salvarte, del padre jesuita español Jorge Loring, y me impactó profundamente. Hice contacto con el padre Loring por Internet y le escribí casi todos los días por dos años. En 1998 tome un curso en el Instituto Oficial de Radio y Televisión en España donde pude conocer personalmente al padre Loring. El me puso en contacto con su amigo, el Padre Juan Rivas que se dedica a la radio y televisión en Los Ángeles California, y consecuentemente conocí al Padre Andrés de Oceanside, que en años pasados había tenido un programa católico de radio en Phoenix, Arizona. El padre Andrés y yo nos identificamos en el deseo de iniciar con un programa en San Diego y pusimos manos a la obra".

Y agregó Lilia: "Recuerdo que el padre Andrés sufrió un doloroso proceso de adaptación al renunciar a la tranquilidad del monasterio franciscano por andar en las carreras del mundo y mi manera acelerada de hacer las cosas, pobre padre.

"La Diócesis nos apoyó moralmente pero no teníamos dinero para pagar a la estación de radio la cuota que cobra por el uso de la cabina y el tiempo de transmisión. Fueron los miembros de un grupo de Renovación Carismática en el Espíritu Santo los que nos ayudaron con el financiamiento inicial," explicó. "El cargo en la estación de radio es de 300 dólares por hora. Sumando la hora del sábado y la del domingo gastamos 600 dólares por semana sólo en la estación de radio. Si a esto le agregamos unos 200 dólares por diversos gastos de operación tenemos un total mínimo de 800 dólares semanales.

"Frecuentemente estamos debiendo algo de dinero a la estación de radio, pero después de algún evento nos recuperamos y pagamos la deuda. El gerente de la estación, el Sr. Mendiburo, ha sido muy comprensivo con nosotros en este sentido".

Prosiguió Lilia: "La principal ayuda económica viene de la de la gente que da un donativo voluntario cuando asiste a alguno de los eventos que organizamos. Nunca cobramos por un concierto o una conferencia, pero sugerimos un modesto donativo en la entrada. Por supuesto que nadie se queda afuera por falta de dinero y cuando nos llegan familias enteras, pues hay que hacerse un poco de la vista gorda. Se aplica lo de más barato por docena. También hay personas que nos dan más de lo que pedimos. Son generosos por que quieren apoyar el financiamiento del programa y pueden hacerlo.

"Como segundo ingreso tenemos el patrocinio de algunos negocios. Visitamos empresas y les pedimos un patrocinio. A cambio les ofrecemos un recibo deducible de impuestos y mencionarlos en el programa como patrocinadores o hacer un comentario favorable de su negocio durante la transmisión. Por ejemplo: ¿Oiga padre, ya fue a comer al Pollito Feliz? Está riquísimo, etc. Hay empresas que no quieren publicidad a cambio y su contribución queda en el anonimato. En los cinco años de operación hemos tenido muchos patrocinadores. Actualmente contamos con el apoyo constante de California Real Estate, Carlitos Chiken y Tacos Hermanos. La tercera fuente de ingresos son los donativos que pedimos en el programa de radio y nos llegan directamente por correo.

"Es por el Padre Andrés es posible este proyecto. La gente lo quiere mucho y aunque hacemos un esfuerzo conjunto en todo, es gracias a su investidura sacerdotal que recibimos todo el apoyo económico en eventos, patrocinios o donativos," reconoció.

"Desde que iniciamos el principal obstáculo ha sido el económico. Al principio empezamos sólo con media hora de transmisión a la semana por falta de recursos. Actualmente ya logramos estar en la radio dos horas por semana, pero la meta es salir al aire una hora cada día. El programa hace mucho bien y queremos expandir su influencia," dijo Lilia.

"Una vez recibimos una llamada de un pueblo cercano a Las Vegas Nevada," finalizó. "Eso está lejísimos para nuestra señal de radio. La señora que habló nos dijo que tenía un problema familiar muy grave por el que estaba muy angustiada y que después de hacer oración se le ocurrió prender el radio y ahí estaba nuestro programa que nunca había oído antes. Comentó que el tema del programa coincidía con su situación y que había recibido mucha luz y esperanza respecto a su problema y que consideraba el incidente como una respuesta de Dios. Un milagro. Nosotros nos quedamos muy sorprendidos por este hecho inolvidable. Con el tiempo y las llamadas nos dimos cuenta que a veces la señal viaja a lugares muy lejanos y aislados llevando el mensaje de Dios".

El programa la Buena Nueva se transmite en una estación muy popular. Antes se llamaba Radio Única, ahora se llama Radio Hispana. Se sintoniza en la frecuencia 1470 AM, y se presenta los sábados y domingos. Los sábados de 11 a 12 de mediodía y los domingos de 7 a 8 de la mañana. El programa es diferente y en vivo en ambos días aunque en algunas ocasiones cuando el padre Andrés tiene compromisos ineludibles, la programación del sábado se repite el domingo.

La señal radiofónica se transmite desde San Diego. Al norte abarca hasta una buena parte de Los Ángeles. Al sur en el lado mexicano se oye hasta Ensenada y La Rumorosa. Al este por la zona montañosa se limita la señal hasta el área de Viejas Casino.

El programa La Buena Nueva apoya a organizaciones de asistencia social como la Cruz Roja. Promueve grupos de música con mensaje cristiano y obras de beneficencia.

Se puede comunicar a la cabina de La Buena Nueva al teléfono (619) 858 1986 en San Diego, o por correo a: La Buena Nueva, P.O. Box 12769, El Cajon, CA. 92022. El teléfono del padre Andrés en San Diego es el (619) 829 1267.