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El Centro Refugio de Amor"Que los enfermitos mentales contáran con un lugar para su atención y cuidado y que ya no anduvieran en la calle dando lástima, miedo, asco, sujetos a muchos peligros"POR GUSTAVO VÁZQUEZ Y Sino decía: "Yahvé me ha abandonado y el Señor se ha olvidado de mí." Pero, ¿puede una mujer olvidarse del niño que cría o dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues bien, aunque se encontrara alguna que lo olvidase, ¡Yo nunca me olvidaría de ti! -- Isaías 49. 14, 15.
"Tenía ese deseo inmenso de poder algún día hacer algo para poder recoger de la calle a los enfermitos mentales con la esperanza de que el gobierno le ayudara. "Se inició este proyecto hace 16 años, también con la colaboración de un grupo de señoras con voluntad que tenían esa misma inquietud y entonces a ese esfuerzo se sumaron otras personas que trabajaban en la Secretaría de Gobierno. La principal motivación de fundar el centro fue que los enfermitos mentales contaran con un lugar para su atención y cuidado y que ya no anduvieran en la calle dando lástima, miedo, asco, sujetos a muchos peligros, etc. Fue entonces cuando yo me uní con este grupo de personas como iniciadora de esta casa hogar o centro. "Una de las principales actividades que empezamos a realizar para hacer realidad este proyecto, fueron las colectas, rifas, festejos, eventos culturales, todo con el fin de ir haciendo un fondo y empezar a construir el centro. "Ya cuando logramos reunir un pequeño fondo, el Gobierno del Estado, donde fungía como gobernador el Lic. Ernesto Ruffo Apel, nos donó el terreno para concretar nuestro proyecto. Esto nos llenó de entusiasmo y empezamos a trabajar muy duro para lograr la construcción del primer pabellón para varones, lo cual nos llevó aproximadamente ocho años de mucho esfuerzo el poder terminarlo", siguió comentando. "Las principales funciones del centro son el recoger de la calle, aquellos enfermos mentales que andan prácticamente rodando, sucios, malolientes; para lo cual contamos con el apoyo del DIF estatal o municipal para hacerlo, informándoles de la ubicación y situación de los mismos, quienes después de recogerlos los llevan al Centro Psiquiátrico para atenderlos y valorarlos, es decir, cubrir sus necesidades de higiene, salud, medicación, cuidado y seguimiento dentro de ese centro. Después de valorados, algunos de los mismos enfermitos se convierten en candidatos para ser atendidos en nuestro centro "Refugio de Amor", que son básicamente los enfermos mentales 'pasivos', quienes con la debida atención, no presentan conductas agresivas o peligrosas que requieran de aislamiento o atención especial", dijo. "Para la atención de los enfermitos, somos diez personas en el centro; enfermeros, enfermeras, voluntarios, como es mi caso, intendentes, intendentes y cocineras, sin embargo requerimos de más personal y voluntarios ya que no nos damos abasto. Nuestros enfermitos tienen edades desde los 12 hasta los 80 años más o menos y del año 2000 a la fecha, han ingresado 12 aproximadamente del total de 28 que tenemos. "En Refugio de Amor los empezamos a alimentar adecuadamente, a cuidarlos, a darles su medicamento de acuerdo a las instrucciones de médicos del Centro Psiquiátrico, a bañarlos, a enseñarles cosas tan esenciales como tomar una cuchara para comer, a usar el papel sanitario, a lavarse las manos, los dientes, etc. Para su funcionamiento, el centro cuenta con tres dormitorios con camas, los cuáles son insuficientes ya que actualmente tenemos que improvisar camitas o tendidos para algunos de ellos. También contamos con una sala de descanso o esparcimiento, un desayunador, lavandería y cuarto frió para los alimentos que nos donan", continuó comentando la Sra. Ma. Julia. "Aparte de la atención que nosotros les damos, el Centro Psiquiátrico nos visita cada quince días y cuando se los solicitamos vienen inmediatamente para seguirlos atendiendo y valorando. Como parte de una terapia, tratamos de mantenerlos ocupados haciendo trabajos sencillos como limpieza de algunas áreas de jardines y cuidado de los mismos, entre otras cosas. "Uno de los sueños o deseos más grandes que tenemos los que trabajamos para este centro, es el de contar con un pabellón para mujeres, ya que es urgente. Nosotros ya teníamos un compromiso para hacer el pabellón para mujeres, porque constantemente nos llegan personas con familiares enfermitas mentales y son muchos los casos, entonces la necesidad es muy grande, quizás en estos momentos, la demanda de atención haya rebasado la de los varones. Entonces, ante la imposibilidad de atenderlas, las mandamos al Centro Psiquiátrico, donde la atención tiene justificadamente un costo, sin embargo aquí en el centro, la atención es gratuita, donde la Divina Providencia se manifiesta en todos los que nos apoyan", reflexionó. "Una de las necesidades más apremiantes que tenemos es una pequeña subestación eléctrica para reducir hasta en un 50 por ciento nuestros costos de energía, los cuales nos vienen muy altos debido a los aparatos eléctricos como coolers, refrigeradores, el cuarto frió, lámparas, etc., porque sobre todo en la época de verano nos impacta fuertemente en la liquidez que necesitamos para cubrir otras necesidades. Otra urgencia que tenemos es la de terminar un salón de usos múltiples para cubrir más necesidades, como la de que todos los enfermitos puedan dormir dignamente, entre otras; como lo mencioné con anterioridad, los dormitorios no son suficientes, así que continuamos necesitando el apoyo de clubes que se dedican a la ayuda social y de organizaciones altruistas y particulares con sentido de solidaridad", dijo la Sra. Ma. Julia. "El Gobierno del Estado nos da un apoyo mensual de 32 mil pesos y por parte del DIF Municipal recibimos un apoyo mensual de 10 mil pesos; apoyos importantísimos para nuestro funcionamiento, ya que tenemos gastos fijos que cubrir y una nómina, sin embargo también requerimos de la solidaridad comunitaria para que nos apoyen con más recursos ya que los actuales resultan insuficientes para cubrir todas las necesidades e imprevistos que constantemente se presentan. Así mismo, recibimos la ayuda en atención y valoración de los enfermitos por parte del Centro Psiquiátrico y de medicamentos como mencioné con anterioridad, y con la colaboración adicional de un doctor cuya ayuda es valiosísima en este sentido, ya que el medicamento psicotrópico es muy caro. "También recibimos la ayuda de algunos clubes, como el Sorosis, quienes nos han apoyado con intensidad, aportando la línea telefónica para el centro y con el cerco de malla ciclónica para toda la hectárea de nuestro terreno, entre otras cosas muy importantes para nuestro funcionamiento", siguió. "Como tesorero del Centro Refugio de Amor, soy el que sufro por conseguir los recursos para cubrir las necesidades de cada semana, sobre todo los recursos económicos, que son los más difíciles, porque generalmente las empresas, clubes y particulares nos ayudan con recursos en especie, desde alimentos, materiales de construcción y bienes que se necesitan, sin embargo ya que nuestro gasto corriente es siempre superior a los sesenta mil pesos mensuales, siempre estamos adoleciendo de falta de liquidez, aún con los valiosos apoyos con que contamos", comentó el Sr. Rubén Martínez. "Para todos aquellos que tengan deseos de colaborar dentro del centro, con su voluntad, con su tiempo, con deseos de trabajar en el mismo, mi mensaje es que tienen que ver este servicio no solo como un trabajo con una remuneración; más bien tienen que verlo como un apostolado, tienen que ver a estos enfermitos mentales como si fueran sus parientes, sus hermanos, su familia. El Refugio de Amor se tiene que ver como una familia, porque es la única manera de que ellos sientan el amor de Dios en esta ayuda, en este servicio, de otra forma solo se percibirán este servicio como un trabajo donde nos acostumbramos a hacer las cosas rutinariamente, mecánicamente y nos olvidamos de imprimir ese amor de Dios en nuestro servicio", concluyó el Sr. Rubén Martínez Ramírez, tesorero del centro Refugio de Amor. "Le doy gracias al Sr. Obispo Isidro Guerrero, porque ha tomado en cuenta a este Refugio de Amor, quien nos apoya como Iglesia, sobre todo en los meses de diciembre", comentó la Sra. María Julia. "También le agradezco al Padre Pedro Pérez, quien está en la Iglesia de la Divina Providencia quien está muy al pendiente y se preocupa por apoyarnos mensualmente con donativos de alimentos y por parte de la Iglesia de La Ascensión, recibimos un apoyo en especie mensualmente y de la Iglesia de Santa María de Guadalupe, donde los jóvenes que pertenecen a ella nos brindan su apoyo con la terapia ocupacional, enseñándoles a dibujar, a pintar, a motivarlos a aprender a hacer algunas actividades que los ayuden a sentirse mejor", "Si alguna empresa, organización, club, o particulares desean colaborar, comuníquense al teléfono (686) 566-2262 con su servidora, o el Sr. Rubén Martínez, o al teléfono (686) 564-8420 del Centro Refugio de Amor y al teléfono (686) 555-1100 con la Sra. Mercedes Acero. "Para realizar donativos, pueden hacerlo a la cuenta de HSBC Nº 4011231388 de Refugio de Amor para Enfermos Mentales, A.C. para lo cual contamos con recibos deducibles de impuestos. Nuestra dirección de Refugio de Amor es: Granjas Señoriales, lote 10, Col. Abasolo, Mexicali, B.C.", informó. "Yo le digo a la gente que quiera cooperar, que adopte un enfermito mental que Dios es tan grande y maravilloso que les va a duplicar lo que ellos aporten para ese enfermito. Aquí en el centro, se respira armonía, sobre todo porque los enfermitos se sienten contentos. Una de las experiencias más hermosas que he tenido, fue un diez de mayo, donde todo el personal y los internos me cantaron las mañanitas, fue una sorpresa maravillosa y siempre que salgo del centro para irme a casa, puedo ver esos rostros que se llenan de tristeza, ansiosos de afecto, de cariño, de amor", platicó emotivamente. "Es increíble que personas y familias que están más distantes, que vienen de California, de Indio, de otras ciudades, tengan más sentido de solidaridad y conciencia que nuestra propia comunidad tristemente a nuestra comunidad le hace mucha falta ese sentido social, de ayudar a los más necesitados; no hemos aprendido el significado de amor al prójimo porque el hombre y la mujer modernos, dicen que están ocupados, en sus negocios, en sus intereses, en sus pasatiempos y espero que nunca tengan un problema de esta naturaleza, de una enfermedad mental, porque van a ser los primeros en pedir ayuda, en buscar un centro como este. "Es triste mencionarlo, pero la mayor parte de los familiares de los enfermitos se desentienden totalmente de ellos, solo tres familiares de los 28 enfermitos que tenemos, están en contacto con los mismos y nos apoyan económicamente", comentó pensativa la Sra. Ma. Julia. "Mi inspiración ha sido la Madre Teresa de Calcuta, a quien constantemente siento muy cerca de mí. Tengo un gran compromiso con mis enfermitos, he aprendido a amarlos, a sentirlos y puedo ver su emoción cuando me ven y me llaman ¡Mamita! Y sí, es muy evidente el cambio que experimentan al entrar a este centro y de pronto ser atendidos por el personal con la dignidad de personas que son, porque en la calle son los olvidados, los flagelados, los indeseables, los malolientes, los locos algunos de ellos, llenos de cicatrices emocionales, del alma, quienes no quieren ni recordar quienes los trajeron al mundo, porque en muchas ocasiones han sido sus peores verdugos, para después echarlos a la calle, a merced de la crueldad de quienes no saben acoger a los inocentes, a los más dependientes, a los más vulnerables", dijo.
"Yo le diría a la comunidad que se llenen de la fuerza de Dios, que se la pidan, porque Cristo, en su evangelio, nos enseña a acoger al hambriento, al sediento, al necesitado de vestido y techo; hacer esto es vivir el evangelio
pero lo primero que les pediría es que conozcan esta casa hogar, este centro, que vayan a visitar a los enfermitos, que convivan con ellos", concluyó la Sra. María Julia Lucero de Martínez.
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