ARTICULOS
ARTICULOS DE
|
¿Ayudan o perjudican a nuestros hijos?Los programas oficiales de educación sexual pretenden incorporar la educación sexual desde preescolarPOR GUSTAVO VÁZQUEZ La primera verdad es que todos los seres humanos somos seres sexuados; todos tenemos millones de células que son sexuadas y todas esas millones de células que tenemos cada uno de nosotros son de varón o de mujer. Esto es una verdad biológica que hoy por hoy no se discute, explicó el Sr. Jorge Scala en una conferencia impartida en el IV Congreso Internacional Vida y Familia en la ciudad de Mexicali, B.C. los días 24 y 25 del pasado mes de Abril. El Sr. Scala, de la Argentina, es abogado y asesor legal del Consejo Latinoamericano para la Vida y la Familia, así mismo coordinador de las Asociaciones Unidas para un Mundo Mejor. La segunda verdad que creo que también es indiscutible, es que las diferencias entre mujer y varón se van profundizando cuanto más vamos avanzando en el punto de vista que estamos observando, es decir, los varones y mujeres tenemos diferencias anatómicas que son evidentes, pero esas diferencias anatómicas en realidad son muy poquitas, existen, pero son mínimas. Si avanzamos hacia el campo fisiológico, las diferencias entre varón y mujer son mucho más profundas. Si avanzamos hacia el campo psicológico, las diferencias entre varón y mujer son todavía mucho más profundas que las anteriores y si avanzamos hacia la dimensión espiritual las diferencias entre varón y mujer son mucho más profundas que las psicológicas y que todas las demás. Es decir que a medida que vamos ingresando en aspectos más complejos del ser humano las diferencias entre varón y mujer se agrandan. Y la tercera verdad que creo que también vamos a ponernos de acuerdo, es que todas las diferencias entre varón y mujer son para complementarnos; es decir, el sentido que tienen las diferencias, es un sentido complementario. Porque hay diferencias que tienen un sentido de competencia, como en los deportes; en cambio las diferencias entre varón y mujer, todas las anteriormente descritas están puestas no para competir, sino para complementarnos, comentó el Sr. Scala. Voy a la cuarta verdad, donde ojalá todos estemos de acuerdo, pero no se si todos estaremos de acuerdo, no se si sea más discutible, pero por lo menos creo que es un poco más profunda y merece probablemente alguna persona ante lo que yo diga, no lo halla pensado, no lo halla reflexionado nunca, entonces ni siquiera tenga una posición tomada. Entonces esta cuarta verdad lo voy a decir con una frase que no es mía, no la inventé yo. Esta frase la escuché en un momento muy concreto que fue el día siete de abril de 1987, y que para mí es una gran verdad, una profundísima verdad: Quien es incapaz de concebir el amor para toda la vida, es incapaz de amar un solo día. ¿Se entiende? Quien es incapaz de imaginar, quien es incapaz de ilusionarse, de entender, de comprender el amor para toda la vida, es incapaz de amar un solo día. ¿Porque? Por una razón muy sencilla: porque el amor humano solo es verdadero, si es para siempre. Entonces, si yo no soy capaz de imaginarme la posibilidad de amar para siempre, no seré capaz de amar ni siquiera un solo día; porque tendré sentimientos, tendré una serie de cosas parecidas, más o menos parecidas al amor, pero ninguna de ellas será amor, seré incapaz de amar. La frase anteriormente descrita la dijo Juan Pablo Segundo en su visita a la Argentina, en el año 1987. Y en concreto esto lo dijo en la homilía de la misa que hubo en Córdoba, dedicada al tema de la familia donde leí en esa misa una de las oraciones de los fieles, por lo cual, estaba a dos metros del Papa, toda la misa. Entonces esta frase, la repito de memoria porque no es la frase que está en el texto oficial escrito, sino que esta frase la improvisó el Papa. Esto fue lo que el dijo textualmente y lo que les puedo decir es que la única vez en mi vida que aplaudí hasta que tuve que dejar de aplaudir porque se me reventaban las manos fue después de escuchar esta frase, siguió explicando el Sr. Scala. Entonces, quien es incapaz de concebir el amor para toda la vida, es incapaz de amar un solo día. Ahora pasemos a las conclusiones donde prácticamente ya estamos hablando de la educación sexual; el primer contenido de esta educación sexual es el origen de la vida; la educación sexual implica explicar lo que nadie nace sabiendo, a los niños, cual es el origen de la vida; ahora, esta explicación tiene que ser dada en el momento oportuno, o sea poquito antes de que la niña o el niño lleguen a la pubertad; tiene que ser dicho por alguien que lo quiera, que en lo posible sea su papá o su mamá, que le expliquen en definitiva como lo trajeron al mundo, como se cooperó con Dios para traerlo al mundo, y que se explique con la delicadeza que requiere según sea, el niño o la niña. El segundo contenido de la educación sexual tiene que ser la educación en la feminidad, para las mujeres y la educación en la masculinidad para los varones. Este es un contenido necesario para la educación sexual. Ahora bien, ¿cuales son los enemigos de la feminidad y de la masculinidad? De la feminidad, el enemigo es el feminismo; de la masculinidad, el enemigo es el machismo. Son enemigos porque son figuras distorsionadas de varón y de mujer que pretenden imponerse, aplastar, al sexo complementario, dijo. Todo lo que no entre en esta lógica, es un enemigo de la educación sexual, y es un enemigo de la feminidad de la mujer y de la masculinidad del varón, y estos enemigos pueden ser por exceso o por defecto. ¿Está claro? Ahora, como no existe el tercer sexo, entonces el homosexualismo y el lesbianismo, son conductas que existen, pero que no son naturales, y por lo tanto son conductas autodestructivas de la persona que sea homosexual. Entonces el peor daño que se le puede hacer a un homosexual, es no decirle la verdad, quitándole la oportunidad de corregirse, de cambiar, de ser feliz, continuó explicando. En el fondo, la educación sexual supone educar a un ser humano, para en el momento oportuno ser un don de si mismo. De una criatura recién nacida, totalmente vulnerable y dependiente, yo tengo que educarlo para que sea capaz de transformar toda su vida en un don de si mismo, para el otro, al que lo complementa y a su vez ser capaz de recibir el don de si mismo que es el otro, que lo complementa a uno y ese es todo el chiste de la educación sexual. Ahora vamos a hacer un análisis. Si el fondo de la educación sexual consiste en conseguir que una criatura recién nacida, con el paso del tiempo, madurando muchas virtudes, aprendiendo habilidades, sea un don de si misma, en un proceso que lleva muchos años, entonces yo pregunto: ¿qué tiene que ver la escuela con esto? ¿Qué puede hacer la escuela con esto? ¿Hace algo la escuela desde los primeros años para transformar a una criatura en don de si mismo?, preguntó el Sr.Scala. No, no puede; los mejores docentes no pueden hacerlo porque no es su función, no es que la escuela sea perversa; aún la escuela perfecta no está para transformar a los seres humanos en don de si mismos, para eso está la familia. Entonces la educación sexual en las escuelas es una cosa absurda y aberrante. Para la educación de la sexualidad, la escuela no sirve; además no se guarda la intimidad, la delicadeza para cada uno de los chicos. Cada uno necesita un lenguaje propio. Si como maestro tengo cuarenta chicos, por más suerte que tenga, tendré el lenguaje apropiado para uno ¿y los otros treintainueve? La escuela no sirve. Y no es que la escuela sea perversa, es que simplemente no está hecha para eso. ¿La escuela sirve para identificar la feminidad y la masculinidad? Yo diría que no. La escuela sirve en todo caso para no crear modelos negativos en el mejor de los casos, siguió comentando. Puede aportar algo, claro que si, pero lo mejor que puede hacer es no aportar modelos negativos, no aportar imágenes distorsionadas, que en ocasiones si las aportan las escuelas. Entonces saquemos las conclusiones de esto, que creo que son dos: primero, cual puede ser la función de la escuela no ser negativo en esto, y que lo mejor que puede hacer la escuela es no perturbar, no molestar, no entorpecer. Segunda función la escuela puede ayudar a los padres. Hay padres que a lo mejor no tienen una idea más clara, quizás no tienen el lenguaje para hablar con sus hijos, o se sienten inseguros de hablar del origen de la vida a sus hijos, y es donde la escuela puede ser un apoyo en la educación de los hijos. Y el ultimó punto es, ¿que pasa cuando el Estado o el Ministerio de Educación decide que en los programas tiene que haber educación sexual, desde el kinder hasta terminar la escuela? E incluso lo intentan meter hasta en la educación universitaria. Hemos partido de verdades, que ninguno las discutió, estábamos todos de acuerdo, y hemos llegado a la conclusión ustedes y yo de que la escuela no puede hacer nada serio en la educación sexual de los hijos. Si a pesar de todo esto, donde nosotros nos damos cuenta hay un Ministerio o un Estado que está no solo en México sino en todo el mundo, que impone la educación sexual desde el inicio de la escolarización hasta su finalización, esto quiere decir que hay algo atrás. ¿Qué es lo que se busca? Si para explicar el origen de la vida me lleva media hora o más, ¿me quieren decir que hago con una materia durante trece años? ¿Una materia que como mínimo tendrá una hora de clase semanal, durante trece años para explicar lo que hace falta en una hora de explicación?, preguntó el Sr. Jorge Scala. Saquen la cuenta cuanto son trece años por una hora semanal, para lo que es necesario hacer en una hora es absolutamente demencial. En este sentido la educación sexual planteada en las escuelas, así como se plantea, es un instrumento de dominación de los pueblos, es un instrumento de idiotización de los pueblos. Si tomamos un niñito o una niñita desde los cinco años, y le hablamos de sexualidad, y le hablamos de todas las aberraciones que se pueden hacer, de todas las prácticas, porque es lo único que se puede enseñar en trece años de educación sexual, porque si no introducimos todos estos elementos no llenaremos el calendario, y con la autoridad moral que tiene la escuela para un chiquito, que es casi como la Biblia, porque todavía no existe la capacidad de cuestionamiento, entonces el maestro o la maestra es más que Dios.
Estamos pervirtiendo a la juventud, de un modo mucho más grave que lo que la pervierte la pornografía. Si a mi me lavan el cerebro desde chiquito, como alumno yo pienso que eso es bueno. Entonces que tenemos; un pueblo idiota, idiotizado por el sexo, por los vicios sexuales. Si vivimos en una cultura postmoderna, donde se fomenta el vicio, entonces la educación sexual así como está planteada es uno de los paradigmas de este postmodernismo: fomentar el vicio, en la misma escuela, y desde que la criatura es más chiquita, con lo cual tiene mucho menos defensas para poder superar esta corrupción que se le mete desde su más tierna infancia. Entonces tenemos un pueblo idiota que está en manos de los poderosos en turno, aseveró.
|