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"Ellos no están diciendo la verdad"

Marcha pro-vida en Los Ángeles señala a la campaña de la industria del aborto dirigida a los hispanos


POR EMMA TRUJILLO

"¡Que gran evento! Fue como en los viejos tiempos -- rezando y predicando el Evangelio de Vida en las calles", dijo J.T. Finn de Pro-Life America. "La siguiente vez, espero que tengamos 200, 500 o hasta 1,000 personas con nosotros". Finn estaba describiendo una procesión de oración por las calles del centro de Los Ángeles el sábado 13 de marzo.

La organización pro-vida Hispanics for Life organizó la peregrinación de tres millas, y que pasó enfrente de siete clínicas de abortos -- todas localizadas dentro de 1 milla del centro de Los Ángeles, y dentro de un radio de 1.5 millas del parque MacArthur.

El área del parque MacArthur se encuentra bastante poblado de hispanos, y es conocido por la alta concentración de clínicas para abortos y por la propaganda de los medios de comunicación de habla hispana en la televisión, radio, revistas, volantes y cupones de descuento que se entregan puerta a puerta.

Los lideres de Hispanics for Life dijeron que la marcha fue un esfuerzo para llamar la atención del publico a que las mujeres hispanas y sus bebes nonatos son blanco de la propaganda por parte de la industria del aborto.

"La comunidad Hispana es blanco del movimiento pro-aborto", dijo el padre Peter West de Priests for Life (Sacerdotes por la Vida). El padre West vino a Los Ángeles de Nueva York para dirigir a los 50 participantes en las estaciones de la Cruz y el rosario. "Un número desproporcionado (20%) de los abortos en los estados Unidos se realizan en mujeres Hispanas siendo que los Hispanos son solo el 12% de la población. Los que promueven el aborto se presentan como personas que desean ayudar, pero no dicen la verdad".

Los Ángeles Pregnancy Services, un centro de consejería pro-vida, está localizado en la misma comunidad que las clínicas de abortos, a unos pasos de ocho clínicas de abortos y numerosas clínicas de detección de embarazo que envían a las mujeres a las clínicas de abortos. El centro pro-vida del vecindario trata de ayudar a mujeres embarazadas con lo que necesiten para llevar a sus bebes a termino.

"Las organizaciones pro-vida ofrecen ayuda real", dijo el padre West. "No puedes ayudar a mujeres sin ayudar a sus bebés. Jesús mismo fue un niño nonato. Se identifica con bebés abortados, y María era una mujer joven embarazada, y puede identificarse con mujeres que se sienten solas".

La procesión, que duró tres horas, comenzó a las 10 a.m. frente a la clínica Family Planning Associates localizada en la esquina de la calle 6ta y Westmoreland. Esta clínica es parte de un cadena grande de clínicas de abortos que pertenecen a Edward Allred, un abortero que ha dicho que está a favor de mas abortos para los Hispanos. "Tome como ejemplo el flujo de emigrantes Hispanos", Allred dijo en una entrevista de 1980. "Su falta de respeto a la democracia y hacia el orden social es alarmante. Tengo la esperanza de poder hacer algo por frenar ésta ola; si pudiera, establecería una clínica de abortos gratuita en México. Posiblemente una en Caléxico ayudaría. La supervivencia de nuestra sociedad podría estar en peligro".

Después de orar las primeras dos estaciones de la Cruz, los marchistas, rezando y sosteniendo letreros pro-vida, procedieron a la siguiente clínica de abortos, y después a la siguiente, y la siguiente -- rezando dos estaciones de la Cruz en cada clínica de abortos.

Los participantes llevaban pancartas que decían "El Aborto Mata Niños", letreros con fotos de niños abortados, fotos de niños en el vientre, y un gran estandarte de la Virgen de Guadalupe.

Cuando el grupo rezaba frente a una clínica de abortos, los marchistas se percataron que había una clínica de detección de embarazo muy atareada al cruzar la calle, y aunque no realiza abortos, envía mujeres a las clínicas de abortos. Alrededor de 40 a 50 mujeres, principalmente latinas, estaban dentro. La sala de espera tenía ventanas de 10 pies de altura, ventanas del piso al techo por todos lados. Viendo una oportunidad, J.T. Finn, quién en una mano llevaba una foto a colores de 5 pies de alto de un bebé creciendo en el vientre, en la otra mano llevaba un letrero que decía "El Aborto Mata Niños", cruzó la calle -- hasta las ventanas -- para que todos los de dentro vieran los letreros de cerca. Las mujeres dentro comenzaron a ver, señalando los letreros. No parecían molestas, solo interesadas y curiosas.

Un guardia de seguridad comenzó a hacer llamadas con su teléfono celular. Cinco minutos después, doctores y enfermeras en bata salieron a la sala de espera con aspecto de querer hablar con el Sr. Finn, pero ninguno lo hizo. "Fue una súper oportunidad para acercarse a mujeres embarazadas por 5 a 10 minutos con educación básica pro-vida", dijo Finn.

Al estar rezando en las estaciones 7 y 8 de la Cruz frente a otra clínica de abortos, una joven mujer y el hombre que la acompañaba llegaron, con la intención de obtener un aborto si la prueba de embarazo resultaba positiva. Uno de los consejeros pro-vida pudo hablar con ella antes de que entrara, y los llevó a ambos al centro pro-vida a solo dos cuadras para darles consejería.

Algunos marchistas dieron literatura pro-vida y hablaron con los peatones en las ocupadas calles y miles de automovilistas pudieron ser expuestos a los mensajes pro-vida cuando pasaban por ahí. Todo el evento recibió respuestas positivas por parte de las personas de la comunidad.