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'Con alegría y entusiasmo de formar parte de la familia de Dios'Es importante que mas laicos participen en la asistencia espiritual a las comunidades ejidalesPor Miguel Vázquez Encarando los retos que plantea el tercer milenio para el pueblo de Dios en la misión santificadora y evangélica de Cristo, la importancia de la participación de los laicos comprometidos al servicio de su comunidad y sobre todo de los más necesitados es incuestionable. Podría decirse que existe una corresponsabilidad tanto de clérigos, laicos y la jerarquía de la Iglesia, ya que todos participamos de un mismo bautismo en la Iglesia Católica. Nos comenta el padre Manuel Romo, perteneciente a la congregación de los Misioneros del Espíritu Santo y Vicario de la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en la ciudad de Mexicali que "es importante que mas laicos participen en la asistencia espiritual a las comunidades ejidales del Valle de Mexicali". "Actualmente los misioneros del Espíritu Santo venimos trabajando en cinco ejidos: Cucapá, La Puerta, Nayarit, Sacamoto y el Pacífico. Nuestra labor a estas comunidades se define en 1948 cuando la diócesis nos asigna estos lugares y desde un principio el apoyo de comunidades de religiosas en la evangelización ha sido importante", dijo el Padre Romo. Así mismo agrega el padre, "Nuestro principal objetivo de visitar los ejidos es la asistencia espiritual, los laicos que participan en apoyo a estas comunidades son de los grupos que realizan su labor de promoción desde la parroquia. "Es importante que más gente de nuestra comunidad participe", afirma el padre, "y desde luego es relevante para la madurez de su propia fe. Los laicos interesados en participar apoyando la evangelización pueden hacerlo a través de la promoción de los programas que se tienen en la parroquia como pueden ser la catequesis, ejercicios espirituales, retiros a distintos grupos y a distintas edades, etc. Así mismo las pláticas que pueden impartirse según las necesidades comunitarias. "Los interesados pueden acercarse a la parroquia, platicar con los sacerdotes de sus inquietudes de servicio. Actualmente los equipos de trabajo están conformados mayormente por gente de edad madura y muy pocos jóvenes. En su gran mayoría mujeres". La parroquia del Perpetuo Socorro se encuentra ubicada en la Colonia Nueva de Mexicali considerada de clase media alta en su mayoría y clase alta desde el punto de vista de calidad de vida y una de las más antiguas de Mexicali. La comunidad católica que pertenece a esta parroquia puede considerarse desde generaciones anteriores a actuales en su mayoría privilegiada en cuanto a oportunidades de desarrollo profesional, cultural y de proyección social, es decir, una comunidad que puede compartir y poner al servicio de los demás y sobre todo de los más necesitados todos aquellos bienes espirituales, morales y materiales que han recibido desde su niñez hasta ser hombres y mujeres maduros comprometidos en su responsabilidad social. Solo así se podrá avanzar por un verdadero camino renovador, donde los laicos responsables se comprometan en una verdadera corresponsabilidad a las tareas de la Iglesia, acercándose a las necesidades de un mundo que sufre a su alrededor. Por otra parte nos comenta el padre que su experiencia personal con la gente de estos ejidos en la asistencia espiritual ha sido favorable. "Encuentro a las personas abiertas a nuestra labor, mi experiencia ha sido positiva con la gente durante los años. Dios es quien va determinando el ritmo de crecimiento espiritual en cada persona, sin embargo la gente tiene buena disposición para escuchar el Evangelio", comentó. Un aspecto muy importante afirma el padre es "el seguimiento o continuidad que se les puede dar a los jóvenes de los ejidos de su proceso de crecimiento espiritual ya que en muchas ocasiones perdemos contacto con ellos en virtud de que por motivos de trabajo o estudios dejan sus comunidades. "Actualmente por parte de nuestra congregación en la ciudad de Tijuana y los grupos que nos apoyan, se está buscando esa continuidad del desarrollo espiritual de los jóvenes, mediante pláticas. Se busca acercarlos más a la comunidad y así vayan teniendo más claro sus inquietudes e incluso esperar mayores frutos en relación a las vocaciones sacerdotales y religiosas", dijo. En relación a la frecuencia con que los laicos comprometidos en la parroquia visitan estas comunidades, agregó el padre: "Son principalmente al inicio de un nuevo año, cuaresma, las principales fiestas del año litúrgico y fiestas patronales. Además se visitan con frecuencia las comunidades del valle con fines de catequesis". La actividad económica en el Valle de Mexicali es eminentemente agrícola, si consideramos la actual crisis que impera en este sector del país, las comunidades ejidales y específicamente las personas y familias que dependen de esta actividad como trabajadores del campo sufren por sus bajos ingresos siendo la mayoría de escasos recursos. Con respecto a este tema nos comenta el padre: "Existen también los programas de pastoral social donde se realizan censos para determinar las personas o familias más necesitadas en lo que respecta a lo material y hemos encontrado muy buena disposición de parte de gente muy generosa de la parroquia para asistir a las familias de éstas comunidades, sin embargo todavía hay mucho por hacer". En este punto es importante la toma de conciencia por parte de la comunidad de esta parroquia en relación a su posición privilegiada y exista una mayor apertura a compartir sus recursos y talentos con los más necesitados. "Hace aproximadamente cuatro años que comencé mis visitas a los ejidos", nos comenta Miriam V. De Martínez, que como laico perteneciente a la comunidad católica de la parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, nos comparte su testimonio. "La razón por la cual inicié mis visitas a estas comunidades es porque estaba encargada de la catequesis en la parroquia y la experiencia de contacto con estas comunidades marcó en mí la importancia como laico de hacer la tarea que corresponde. Estoy segura que Dios nos da a cada quien una misión y a veces no somos concientes de la misma y la importancia de llevar su palabra. Lo más trascendente es que el contacto con estas personas nos enriquece mucho más de lo que en ocasiones uno puede brindar", comentó. "Una característica que puede uno apreciar en las personas de estas comunidades es su fraternidad y solidaridad para con ellos mismos, son como una gran familia que a su vez reciben con sencillez y docilidad todo aquello que se les comparte. En lo personal la toma de conciencia de todos los dones que hemos recibido en nuestra comunidad es importante ya que podemos compartirles parte de nuestro tiempo y poner al servicio nuestra preparación, nuestra formación con las distintas profesiones que tenemos", agregó. "Recuerdo muy bien una experiencia en mi visita al ejido Sacamoto donde me di cuenta de la necesidad de que hubiera más catequistas del mismo ejido pues solo había una, entonces las que veníamos de la ciudad de distintas parroquias nos pusimos en oración pidiendo a Nuestro Señor más vocaciones de laicos comprometidos y la respuesta no se hizo esperar pues el mismo día se inscribieron nuevas personas con la intención de colaborar. Como resultado de estas nuevas colaboradoras del mismo ejido, muchos niños y niñas que estaban deseosas de aprender recibieron la catequesis con alegría y entusiasmo de formar parte de la familia de Dios", expresó. Concluyó el Padre Romo: "En general la gente del valle se siente asistida y atendida de nuestra parte, y eso es lo que le da a uno satisfacción. Ellos también tienen los medios para recurrir a nosotros en las necesidades que puedan tener habiendo buena comunicación para ayudarlos. Particularmente he estado asistiendo durante todo el año a todo lo que se ha ofrecido, como visitar enfermos, familias de difuntos, misas, etc. Espero que con más promoción vocacional, las comunidades estén todavía mejor atendidas y se den mayores frutos en lo que les podemos brindar y en lo que ellos esperan de su crecimiento espiritual".
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