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'La necesidad es muy grande'

Voluntarios mantienen vivo el Ministerio para prisioneros en Los Ángeles

Por María Elena Kennedy


A pesar de que la arquidiócesis de Los Ángeles ha eliminado o reducido varios de sus viejos ministerios debido a recortes presupuestales, en varios casos se han presentado voluntarios para continuar con el trabajo. Un ministerio que ha sobrevivido a pesar de la pérdida de varias posiciones de tiempo completo es el Ministerio de Detención, que sirve a aquellos que se encuentran en la cárcel o en prisión.

La arquidiócesis provee capellanes de habla hispana a la mayoría de las cárceles. En la cárcel Central para hombres, el diácono permanente Paulino Juárez Ramírez trabaja con prisioneros latinos. "Estoy en esta cárcel para hombres en Los Ángeles", explicó. "Los latinos componen el 40 por ciento de la población. Tenemos aproximadamente 7,000 personas en esta cárcel solamente". Ramírez dijo que las personas involucradas con el Ministerio no solo rezan con los prisioneros , sino que también les ayudan a mantenerse en contacto con sus familias. "Tenemos Misa y Confesión y tratamos de mostrarles que Dios está con ellos en estos tiempos", dijo.

Ramírez ya tiene cinco años con el Ministerio de Detención. Antes de ser el contacto de la arquidiócesis para los prisioneros latinos en Los Ángeles, había realizado un trabajo similar en México. "Comencé cuando era seminarista en una prisión de máxima seguridad", dijo. En Los Ángeles, Ramírez tiene un grupo de voluntarios que le ayudan. "La necesidad es muy grande", dijo de los voluntarios. "Tenemos personas que se preparan para ayudar ahora".

La temporada navideña fue especialmente dura para los prisioneros. "La navidad es muy difícil", Ramírez explico. "Algunos de los prisioneros son inmigrantes y se encuentran lejos de sus familias y están en la cárcel durante la Navidad. Compramos tarjetas navideñas para darles la oportunidad de mantenerse en contacto con sus familias".

Margarita Ávila, una parroquiana de St. Joseph the Worker en el Valle de San Fernando, también trabaja con personas que terminan en la cárcel. En una entrevista telefónica, Ávila habló sobre un hombre que entraba y salía de la cárcel del condado debido a un problema de alcoholismo. "Bendicto Madrid ahora cuenta con su propio negocio y es dueño de su propia casa", dijo. "Cuando lo conocí por primera vez, estaba en la calle viéndose como un indigente. Lo veía tomando en la calle. Una vez lo vi en la calle lo lleve al parque y le hable de Dios y como lo rescataría de sus vicios. Le dije que mientras se encontrara en estas condiciones era la vergüenza de su familia pero que podía cambiar. No tenia hogar entonces pues estaba distanciado de su familia a causa de la bebida. Dijo que tenía tomando 16 años. Durante ese tiempo, lo alimente y le lleve conmigo a la iglesia. Después de cómo un año dejo de tomar y se reconcilió con su familia. Tuvo algunas recaídas pero hoy vive en Bakersfield con su esposa. Tiene ahora su propio negocio y su propia casa. Antes de esto, se alimentaba de los botes de basura. Éste es el poder de Dios".

Ávila dijo que cuando Madrid trataba con sus tribulaciones, su esposo también era adicto a las drogas. "Mi esposo también estaba adicto a las drogas entonces. Me casé con el para ayudarle. También entraba y salía de la cárcel. No tuve miedo de casarme con el pues creía en el poder de Dios". Ávila dijo que su esposo, José Maria Solís, actualmente está en un centro de rehabilitación para drogas para vencer sus adicciones. Conociendo como Dios puede enderezar el caso mas duro, Ávila ha pasado su tiempo trabajando con jóvenes del Sylmar Juvenile Hall, cercano a su casa en Northridge.

Sylmar Juvenile Hall, antes conocido como Barry Nidorf Juvenile Hall, tiene una población grande de jóvenes latinos, según la hermana Claudia Romero, ODN, quien es capellán de las instalaciones. "Es una población grande", dijo. La Hermana Romero dijo que dos sacerdotes vienen dos veces a la semana para celebrar Misa y escuchar Confesiones. Además, la hermana Romero ayuda a preparar a los jóvenes para recibir los sacramentos. "Los bautizaremos con el permiso de sus padres, y los preparamos para su Primera Comunión y Confirmación si es necesario". La hermana dijo que tiene voluntarios que vienen a ayudar. "Son los voluntarios y el apoyo de las parroquias cercanas lo que nos mantiene activos", dijo. "Para la Navidad, tenemos visita de distintas parroquias que visitan diferentes unidades (donde los jóvenes prisioneros se encuentran). Muchos de estos jóvenes no reciben visita de sus familiares".

La Hermana Romero dijo que ella y los voluntarios también ayudan de otras maneras. "Muchos de estos muchachos están siendo juzgados como adultos y no están familiarizados sobre como funciona el proceso", explicó. "Les ayudamos, hablando con sus abogados".

Romero dijo que muchos jóvenes latinos en juvenile hall carecen de familiares cercanos para que les ayuden. "Un joven de 17 está aquí", explicó. "Su madre está en México y su padre en la calle. Solo tiene a su padrino. Otras veces cuando el chico es arrestado los padres les dicen, 'tu solo te metiste en esto, ahora tu solo salte'. Una chica cuyo padrastro abusó de ella cuando tenia 7 años de edad ahora tiene una hija de 4 años. Estará en la California Youth Authority por cinco años. Es duro para estos chicos".

La hermana Romero reconoció la carga que los recortes al presupuesto de la arquidiócesis han traído a su Ministerio. "Recortamos doce puestos", dijo. "Muchos de nosotros tuvimos que cubrir a las demás personas. En esencia, estoy haciendo el trabajo de dos personas. Soy coordinadora de voluntarios y también soy Capellán. En cuanto al Ministerio, se reduce a la mitad el trabajo que podemos hacer".

La hermana Suzanne Jabro, C.S.J., directora del Ministerio de Detención de la arquidiócesis, dijo que estos ministerios son un eslabón importante entre la Iglesia y los que han sido marginados por la sociedad. "Es la respuesta de la Iglesia (La arquidiócesis de Los Ángeles) a la Iglesia de los pobres", dijo. "Me preocupa en especial Los Ángeles por tantos latinos que están encarcelados ahí. Es un numero desproporcionado comparado con el resto de la población".