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'¿Cómo puede apoyar el aborto siendo Católico?'Participantes pro-vida confrontan al Gobernador Gray DavisPor María Elena Kennedy En una manifestación pro-vida los participantes obligaron al gobernador pro-aborto de California a refugiarse en un auditorio durante una visita al sur de California un fin de semana antes de ser jurado para su segundo periodo a su puesto de elección Cuando los militantes de pro-vida supieron que el Gobernador Gray Davis, quien repetidamente anuncia su catolicismo y a la vez abiertamente apoya el aborto, estaría en el área el 4 de enero, organizaron una manifestación de protesta en el parque Banning en Wilmington, donde Davis tenia programado pintar una guardería. Antes del evento en Wilmington, el gobernador había asistido a los Villages, un complejo de servicios sociales en la antigua base naval en Long Beach. En los Villages el gobernador, vestido en una camisa almidonada y usando pantalones color kaki, posó para las cámaras con los niños. Cuando los trabajadores le dieron al gobernador una brocha, la aceptó con delicadeza y dio unos brochazos a una puerta. En el refugio St. Elizabeth Seton para indigentes, el cual es operado por Caridades Católicas, el gobernador platicó con los residentes. Estando ahí, habló con una joven mujer que había venido a los Estados Unidos de México hace solo cuatro semanas. El gobernador le pidió a la joven mujer que le dejára cargar a su bebé, y ella se lo permitió. Pero, después de que la comitiva del gobernador dejó los Villages, se enfrentaron inesperadamente a una multitud poco amistosa en su siguiente parada: Banning Park en Wilmington. Al acercarse al parque, se veían desde la calle grandes fotografías de fetos abortados. Anticipándose a la llegada del gobernador, los militantes de pro-vida se habían formado en la calle frente al parque. Cuando la caravana del gobernador llegó, ignoró los coros de los manifestantes, quienes cargaban letreros que decían, "Esta es la idea que tiene el Gobernador Davis de cuidados infantiles" a una lado de la fotografía de un feto abortado. Los voluntarios que estaban presentes para pintar la guardería con el gobernador, parecían sorprendidos por los letreros y la multitud. El gobernador no demostró ninguna emoción por los manifestantes, sino mas bien se concentró en saludar a los voluntarios mayormente latinos. Pero rápidamente fue llevado hacia el interior del auditorio del parque por el personal de seguridad. Un voluntario, miembro de la iglesia católica de SS. Pedro y Pablo de Wilmington, dijo no tener idea de que el gobernador fuera pro-aborto. "¿Cómo puede apoyar el aborto siendo católico?", se preguntó. Después de ver a miembros de la parroquia que protestaban, dejó la mesa de registro donde había estado ayudando y se unió a la protesta. "No fui al evento por razones políticas", dijo. "Se me mencionó que el gobernador vendría a Wilmington y se necesitaban voluntarios. Para mi se trató de llevar voluntarios para hacer mejor a la comunidad. No estaba ahí para hacerle promoción, sino para promover a Wilmington. Cuando mire los letreros, y a los miembros de mi parroquia, provocó emociones en mi. Las personas del evento se preguntaban si yo fui quien informó a los manifestantes sobre el evento. 'Has hecho una declaración muy política' me dijeron". Cuando Davis subió al estrado hablando a la multitud mayormente compuesta por sindicalizados y empleados del municipio, un grupo de jóvenes manifestantes entraron al parque con sus letreros, formando un fondo para el gobernador. Los manifestantes gritaron, "¡Deja de matar a nuestra generación!". Después de ver a los manifestantes, un grupo de miembros del sindicato se acercaron a los manifestantes y levantaron letreros a favor de Davis tratando de bloquear las fotos de los fetos abortados. "Estas personas, son manifestantes del aborto", dijo un miembro del sindicato. "Este momento es un tiempo vulnerable del gobernador Davis, y todos los que pueden lanzar un palo o lanzar lodo lo harán. Esto no es correcto. El evento es para ayudar a la comunidad. Ellos no están ayudando a la comunidad. A nadie le gusta el aborto. Obviamente es un tema delicado, pero nuestra preocupación es cuidar de las personas vivas. Brindándole calidad de vida a las personas, dándole trabajo a la gente, eso es darles un poco de vida". Arianna Grumbine, una joven de Whittier, traía una copia del Catecismo de la Iglesia Católica para entregárselo al gobernador. Ella y sus acompañantes, quienes fueron detectados con los manifestantes por los guardias de seguridad, fueron interrogados rápidamente al entrar al auditorio donde Davis hablaba. "Lo que queríamos hacer es que Davis supiera que no puede decir ser católico practicante y continuar con su punto de vista pro-aborto", explicó. "No puede sostenerse en esta postura hipócrita y esperar que no hagamos nada al respecto". A Grumbine no se le permitió entregar el Catecismo directamente al gobernador. "Entramos porque era un foro abierto; en un parque público", explicó. "Cuando entramos al auditorio, se nos acercaron los de seguridad. Nos dijeron que sabían que estábamos con los manifestantes, pero que sabían que teníamos el derecho de estar ahí. Nos dijeron que no podíamos entregar directamente el regalo al gobernador, pero que se lo diéramos al jefe de personal. Debido a que no se nos permitió entregar el Catecismo a el, escribimos una nota en el Catecismo. En el Catecismo escribimos, 'Gobernador Davis le pedimos y le rogamos que siga las enseñanzas de nuestra bella Iglesia, y estamos rezando por usted' ". Grumbine mencionó que el jefe de personal del gobernador les ayudó para que hablarán con el gobernador directamente. "Nos pidió que no interrumpiéramos el evento, y le aseguramos que esa no era nuestra intención", dijo Grumbine. "Después nos indico que arreglaría para que habláramos brevemente con el gobernador. Cuando hablé con el, le dije que debería seguir las enseñanzas de nuestra bella Iglesia". Robert Montiel, un líder del grupo pro-vida de Los Angeles Survivors, dijo que para ellos era importante llevar un número importante de personas al evento del gobernador a pesar de la premura del tiempo. "Davis es abiertamente orgulloso del hecho de que con su ayuda se aprueba la legislación del aborto y profesa ser católico", dijo Montiel. "De hecho, el es, francamente pro-aborto. Según las enseñanzas de la Iglesia, esto es inmoral. Esto no está para nada dentro de los límites de la fe católica". Montiel dijo que sintió que la manifestación había sido un éxito. "Sentí que el evento fue muy efectivo", dijo. "Había una multitud de cosas sucediendo al mismo tiempo. Había personas rezando, había personas cantando. La gente en la calle simplemente se paraba y preguntaba sobre las imágenes tan gráficas. La mayoría nunca había visto esas fotos. Debemos decirle a Davis que, especialmente entre católicos, no es bienvenido ya que apoya el aborto".
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