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'La misma tentación que Adán y Eva'La Lic. María Osiris Reyes invitó a todos a participar activamente en la defensa de la vidaPor Miguel Vázquez El pasado mes de octubre, la Lic. María Osiris Reyes, diplomada en bioética y presidenta nacional de Mujeres por los Derechos Humanos, impartió 11 conferencias en defensa de la vida en las principales ciudades de Baja California. Quienes asistimos a sus conferencias quedamos impresionados por sus conocimientos, su entrega y celo por la vida. Nosotros recordaremos siempre su mensaje, quienes no tuvieron la oportunidad de escucharla encontrarán en este artículo la esencia de sus palabras. "El ser humano a diferencia de todos los seres creados por Dios, posee una altísima y extraordinaria dignidad. La Sagrada Escritura nos dice que Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza. Dios además hace al hombre colaborador en la creación cuando da a nuestros primeros padres la orden de crecer y multiplicarse. De igual forma las parejas están llamadas a reproducir la imagen de Dios en cada hijo", dijo Osiris para iniciar. "El acto conyugal en el matrimonio tiene dos fines naturales establecidos por Dios. Es unitivo y procreativo. Unitivo porque permite a la pareja amarse, entregarse en cuerpo y alma. Procreativo porque es el único medio natural que Dios ha querido para que el ser humano venga a este mundo. Venir teniendo padre y madre, ser gestado en el seno materno, nacer de aquella que lo concibió". Y continuó: "Esto puede parecernos lógico, pero hoy el hombre ha caído en la misma tentación que Adán y Eva cuando el maligno les propuso desobedecer a Dios con la promesa de que 'serían como Dioses'. Hoy el hombre quiere ser como Dios, quiere sentirse dueño de la vida controlando y alterando las formas naturales establecidas por Dios para la reproducción de los seres humanos. "Antes de tocar el tema de la manipulación de embriones y la clonación veamos algo de lo que dice la Sagrada Escritura sobre la vida humana en el vientre materno. En el salmo 139 dice 'Tu me fabricaste en el seno materno. Gracias porque he sido tan prodigiosamente conformado', y en el evangelio de San Lucas leemos que María Santísima cuando sólo tenía unos días de embarazo fue a ver a su prima Isabel, y en el momento en que se encontraron Isabel exclamó: '¿Quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a verme?' Jesús en el vientre de María era un embrión y era El Señor. Isabel dijo ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor...? Hoy diríamos ¿señor? no seamos exagerados, ¿cual señor?, Es un cúmulo de tejidos, es un coágulo, es un montón de células. Sin embargo, era Jesús, era El Señor, no era un proyecto, era desde el primer instante El Señor", dijo Osiris con solemnidad. Prosiguió: "¿Y cuando empezamos nosotros?¿Cuándo empecé a existir yo en este mundo? La Biología nos responde: Empecé a existir cuando empezó a existir mi cuerpo. ¿Y cuando empezó a existir mi cuerpo? En el momento de la fecundación. Y así lo reconoce también el Consejo de Europa en su resolución 376 de la Asamblea del 4 de octubre de 1982: 'La ciencia y el sentido común prueban que la vida empieza desde la concepción'. "Pero a diferencia de los animales, siendo nosotros creados a imagen y semejanza de Dios, nuestra persona no solamente es cuerpo, sino también espíritu. Es interesante saber que nuestro cuerpo se renueva completamente cada siete meses a excepción de algunas células como las del cerebro. Entonces nuestro físico se ha renovado muchas veces desde el principio pero nosotros seguimos siendo los mismos, es decir nuestra parte espiritual permanece inalterada. Algunos científicos que sí reconocen la inteligencia del alma, no reconocen al embrión humano como persona porque todavía no razona. Pero desde el punto de vista de la filosofía, al estar el alma, está la razón, aunque no se esté usando. Es una capacidad que se tiene. Como cuando estamos dormidos y no estamos ejercitando nuestra racionalidad, seguimos siendo personas. "De acuerdo a la Fe, a la ciencia biológica y a la filosofía, el ser humano es entonces una persona desde el instante de la fecundación, genéticamente determinado como ser humano y con potencias. El embrión tiene en sí mismo todos los elementos para su desarrollo al igual que cualquier persona en este mundo. Necesita únicamente alimento, oxígeno y un ambiente propicio para vivir, lo mismo que nosotros", afirmó. "Como primera técnica de reproducción artificial está la fertilización in vitro. Se presenta como una alternativa para aquellos esposos que no pueden tener hijos. Sin duda que nos conmueve que haya parejas que no pueden procrear. Pero una cosa es el deseo y otra cosa es creer que tener hijos es un derecho." Aclaró: "El hijo es un don y no se puede exigir un regalo. No puedo exigir un hijo como un derecho de mi propiedad, un hijo no es algo propio. Y cuando empieza esta actitud en el hombre de creer que tiene derecho de arrancarle a Dios un hijo, entramos en la posición de haber como le vamos a hacer para que a través de cualquier medio obtengamos un hijo". Y continuó: "Hoy la ciencia en este terreno ha 'avanzado'. El proceso de la fertilización in vitro se inicia provocando en la mujer a través de un tratamiento hormonal una ovulación múltiple. Del hombre se obtienen los espermatozoides por medio de la masturbación. La fertilización del óvulo se lleva a cabo en un laboratorio, entonces la vida humana ya no es el producto de la entrega amorosa de los esposos. Por otra parte, Dios tiene diseñados los mecanismos para que se logre la fecundación en los mejores términos en la relación sexual natural. En el cuello del útero de la mujer se desarrolla una mucosidad que sirve de filtro para que no pasen los espermatozoides enfermos, defectuosos y holgazanes. De los millones de espermatozoides que son depositados solamente los mejores pasarán, y esta mucosidad de la mujer también sirve para nutrir al espermatozoide en su esforzada carrera por fecundar al óvulo, de manera que llega fortalecido. "¿Y en el laboratorio como le hacen para seleccionar a los mejores espermatozoides? No hay forma conocida de hacer esto. La probabilidad de que un espermatozoide dañado o enfermo fecunde al óvulo aumenta. Todos los nutrientes que aporta la mucosidad del útero femenino no existen en esta fertilización de laboratorio." Osiris prosiguió explicando el procedimiento: "Comúnmente se fertilizan simultáneamente varios óvulos de la mujer con la esperanza de que uno se logre desarrollar normalmente en el útero. Pueden ser hasta 15 los embriones producidos en un intento. La ley en los países europeos permite que se implanten cinco en el útero a un mismo tiempo. Puede ser que ninguno de los cinco se logre o decidan desecharlos porque no se están desarrollando de manera normal. El índice de fracaso en la implantación de embriones es del 90%. Es decir que de cada 10 embriones que se implantan, nueve de ellos son abortados o destruidos. De los embriones que se logran implantar el 45% son abortados por malformaciones. "¿Y que pasa con los que no se implantan?, se congelan. En España hay más de 25,000 embriones humanos congelados y más de 3,750 ya superan el plazo máximo legal de cinco años de congelación y tendrán que ser destruidos porque nadie los quiere." Osiris cuestionó al público con amoroso dolor: "¿Es ético que para tener un hijo, tengan que morir otros hijos? ¿Es lícito que se tenga que destruir y congelar embriones para que se logre uno? ¿Es digno que un ser humano viva congelado? ¿Ocasionará esto daños en el embrión? ¿Y su alma como está? ¿Y su afectividad? ¡Que manera de manipular la vida, que manera de destruir la vida!". Prosiguió: "Otras alternativas que se presentan a las parejas que no pueden tener hijos es rentar el útero de una mujer para que ahí se geste el hijo de los esposos cuando la madre que aporta el óvulo no puede o no quiere embarazarse. Si existe un problema de esterilidad en el hombre se buscará un donador de esperma, o una donadora de óvulos si el problema es de la mujer. En otros casos se buscará 'producir' un hijo con padre donante, madre donante y gestado en útero ajeno. Estas prácticas han ocasionado en los países donde se llevan acabo, tremendos líos legales. "En Los Ángeles, California, se dio el caso de dos homosexuales que aportaron sus espermatozoides para fecundar el óvulo de una donante y gestar un hijo en el útero alquilado de una segunda mujer. Ellos querían un hijo varón y nacieron dos niñas. Ninguno de los involucrados quiso a las niñas y estas pasaron a la custodia del gobierno. "Las técnicas artificiales de fecundación tienden a substituir la noción del hijo como don recibido, por la del hijo como objeto producido, y puesto que es un objeto producido que proviene de un servicio pagado se exige calidad o se rechaza el producto", enfatizó. "¿Y qué dicen los hijos de estas fertilizaciones artificiales? ¿Quién es mi mamá?, ¿La que me llevó en su seno?, ¿La que donó el óvulo?, ¿Y quien es mi papá? ¿El esposo de mi mamá que me crió o el amigo del esposo de mi mamá que donó el esperma?". Volvió Osiris a cuestionar a la atónita audiencia. "¿Cuál es el concepto de familia para estos niños? ¿Dónde quedan las relaciones de parentesco? ¿Dónde queda la relación de filiación a los padres? Todo acto que substituya el acto conyugal es totalmente ilícito y reprobable. ¡No debe substituirse el acto conyugal, porque atenta en primer lugar contra la vida, atenta contra la dignidad de la persona, atenta contra el matrimonio, atenta contra la familia! La reproducción artificial es moralmente ilícita y no hay justificación para echar mano de ella por muy sentimental que parezca", aclaró. "Otra situación que se está presentando es la compra de embriones por sus características de 'pedigrí'. Por ejemplo comprar los embriones de parejas bonitas o famosas para tener un hijo de tales personajes. También se está dando igualmente la venta de esperma y óvulos. ¡A esto estamos llegando!", puntualizó. Retomó la conferencia diciendo: "Otra forma de reproducción artificial es la clonación. Para entender la clonación hay que entender primero la naturaleza. Dios dio al varón las células reproductivas que llamamos espermatozoides. Cada una de ellas, en su núcleo, tiene una herencia genética del padre y sus antepasados en 23 cromosomas. Igualmente el óvulo de la mujer tiene en su núcleo una carga genética con las características de la mamá y de sus antepasados en 23 cromosomas también. Todas las demás células del cuerpo tienen 46 cromosomas cada una, excepto el espermatozoide y el óvulo que tienen sólo 23. Cuando el espermatozoide penetra y fecunda el óvulo, los 23 cromosomas del óvulo se unen a los 23 cromosomas del espermatozoide y se completa el genoma humano de 46 cromosomas. Desde ese instante comienza una nueva vida humana distinta e independiente a los padres. "La clonación de mamíferos como el caso de la oveja Dolly clonada por el Dr. Wilmut en 1997 se realiza de la siguiente manera", dijo, y explicó pausadamente. "De un óvulo se extrae el núcleo con su carga genética de manera que el óvulo queda vacío. De alguna parte del cuerpo se toma una célula y se le saca el núcleo con toda la carga genética completa. En el caso del ser humano, el núcleo con sus 46 cromosomas. Este núcleo con carga genética completa es depositado en el óvulo que se tiene vacío. El óvulo tiene ahora en sí toda la carga genética necesaria para una nueva vida. Mediante una reacción química se simula la fecundación y el óvulo recibe la señal de que tiene que proporcionar a ese núcleo todo lo necesario para el desarrollo de una nueva vida y así sucede. En unos días ya está formado el embrión. Un clon genéticamente idéntico a quien aportó la célula con la carga genética. El embrión es entonces implantado en algún útero para su gestación". Ahondó en el tema: "Podemos ver el panorama de la clonación en dos sentidos, el reproductivo y el terapéutico. El debate sobre la clonación reproductiva se centra principalmente en que en primer lugar la dignidad de la persona simplemente no tiene cabida. Esta es otra forma de reproducción artificial con toda la problemática que se ha planteado anteriormente, igualmente reprobable y además con más graves consecuencias para la humanidad. Las mutaciones que se pueden venir a la raza humana son impredecibles. La diversidad genética de la raza humana se verá afectada con degeneraciones por la falta de mezcla de razas como las degeneraciones que se presentan cuando se procrea entre personas de la misma familia. Por otro lado, el varón ya no sería necesario para perpetuar la especie. El varón para clonarse así mismo debe aportar la carga genética de una de sus células y utilizar el óvulo y el útero de una mujer para la gestación de su clon, pero la mujer puede clonarse así misma sin necesidad del varón"dijo mientras se oían comentarios humorísticos entre las mujeres asistentes. Y continuó: "La clonación terapéutica consiste en reproducir cierto tipo de células para formar tejidos y órganos que sirvan para transplantes o curar enfermedades. Por ejemplo se pueden cultivar células de la piel para producir piel. Las células que se utilizan en la clonación terapéutica se llaman células Madre. Estas células Madre tienen la capacidad de formar cualquier tejido del cuerpo y pueden ser encontradas en los embriones humanos, en el cordón umbilical, en la placenta o la médula ósea. "El conflicto se presenta en que muchos científicos están utilizando y destruyendo los embriones obtenidos por la fertilización in vitro como materia prima para obtener las células Madre para formar tejidos y órganos. Incluso ahora están ofreciendo hacer un clon de quien desee tener un embrión del que puedan echar mano para desarrollar tejidos en caso de enfermedad. En otras palabras producir un clon para tener partes de repuesto idénticas. "La Pontificia Academia para la Vida ha manifestado enérgicamente su desacuerdo en la utilización de embriones para obtener células Madre. La Iglesia está de acuerdo en la búsqueda de nuevos tratamientos para las enfermedades e inclusive la utilización de células Madre, pero no la utilización de embriones para obtenerlas. No hay objeción en que sean tomadas de la placenta, del cordón umbilical y la médula ósea", puntualizó. Para finalizar la Lic. María Osiris Reyes invitó a todos los asistentes a participar activamente en la defensa de la vida en todos los campos, en la educación, en la medicina, en la política. Cada quien poniendo lo que está de su parte para defender la vida. Pidió oración para que se terminen estas prácticas en las que tantos bebés están siendo manipulados y destruidos en sus primeras etapas de desarrollo.
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