La Cruz de California

ARTICULOS

ARTICULOS DE
SEPTIEMBRE 2001




BREVES

CARTAS AL EDITOR

SIN AZÚCAR,
POR FAVOR


¿A QUIÉN IREMOS?




Contents © 2001
by Jim Holman.
All rights reserved.





'Un acto absolutamente inaceptable'

¿Pagará el gobierno de los E.U. por la investigación científica que use embriones humanos?

Por María Elena Kennedy

Cuando el presidente de los E.U. George W. Bush visitó al Papa Juan Pablo II en Italia el 23 de Julio, el Santo Papa le ofreció un consejo público: "Una sociedad libre y virtuosa, lo que América aspira ser, debe rechazar prácticas que devalúan y violan la vida humana en cualquier estado de la concepción a la muerte natural".

Bush debe de hacer pronto su crucial decisión acerca de la política del gobierno de los E.U. concerniendo la investigación científica en células troncales de embriones humanos, y el Papa le hizo saber que tal investigación esta moralmente mal. "La experiencia ya esta mostrando como el trágico endurecimiento de las conciencias acompaña el asalto de una vida inocente en el mundo", Juan Pablo le dijo a Bush, específicamente mencionó "las propuestas para la creación de embriones humanos destinados a su destrucción en el proceso de investigación".

Se espera que Bush haga una decisión el próximo mes en que si va a permitir financiamiento federal de tales investigaciones y en el Congreso de los E.U., una propuesta de ley ha sido introducida que va a autorizar el uso de dinero gubernamental para pagar por la investigación de células troncales.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud de los E.U., las células troncales de embriones "pueden convertirse en casi todos los tipos de células del cuerpo, tal como músculo, nervio, corazón y sangre; tienen gran promesa para ambos el campo de la investigación y el cuidado de la salud". Por esta habilidad de que las células troncales se conviertan en casi cualquier tipo de célula, los científicos y los defensores de los pacientes están impacientes para que el gobierno federal pague para este tipo de investigaciones. "Este avance en la biología humana continúa a generar entusiasmo entre científicos y pacientes que sufren de una gran gama de enfermedades, incluyendo cáncer, ataques del corazón y diabetes, y sus familias", dice el Instituto Nacional de la Salud.

Algunos científicos creen que las células troncales tienen las llaves para curar muchas enfermedades - tal como el SIDA, cáncer, diabetes y ataques del corazón. "Esas cuatro enfermedades - ataques del corazón, cáncer, diabetes y SIDA - son el 45 por ciento del costo total de los cuidados de salud, y ahora todos son tratables, pero ninguno de ellos es curable", dijo Edward Pope de MATECH, una compañía de instrumental médico en Westlake Village California. Pope hizo sus comentarios en la conferencia de biotecnología llamada Visionary Forum 2001, la cual se llevó acabo en el centro de Los Angeles.

Pero la Iglesia Católica enseña que la vida humana empieza en el momento de la concepción, lo que significa que los embriones que los científicos van a estar usando son seres humanos en su estado mas temprano de desarrollo. ¿Es moralmente permisible matar a algunos seres humanos para beneficiar a otros? La respuesta a esta pregunta es una simple para Richard Doerflinger, director del Desarrollo de Política de la Secretaria de Actividades Pro-Vida de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de los Estados Unidos. "La respuesta nos lleva a los Diez Mandamientos: 'No matarás', él explicó en una entrevista telefónica desde su oficina en Washington D.C.

Doerfling testificó ante el Congreso el 18 de Julio, donde urgió a los legisladores no quitar la prohibición existente del financiamiento federal para la investigación de células troncales de embriones. "Esta propuesta es inmoral porque viola el principio central de todos los códigos civilizados en la experimentación con humanos, empezando con el Código Nuremberg" él dijo. "Aprueba hacer daño mortal a un miembro de la especie humana por el simple hecho de un potencial beneficio para otros."

Doerfling le dijo a La Cruz que en 1995, el Instituto Nacional de Salud emitió un reporte que proponía el financiamiento federal de la investigación de las células troncales de embriones, pero cada año el Congreso ha votado en contra del uso del dinero federal para tales investigaciones. En 1999, la administración de Clinton emitió una opinión legal que "esencialmente le decía a los investigadores que no podían usar dólares federales para crear o destruir embriones, pero que los embriones podían ser creados y destruidos usando dólares privados", Doerfling dijo que la política de Clintos era "una manera muy evasiva de darle la vuelta a la ley".

Cuando George W. Bush tomó la presidencia en Enero del 2001, suspendió la política de Clinton, y dijo que después la consideraría. "Hasta este día, los fondos federales no han sido usados para la investigación de células troncales de embriones", dijo Doerfling.

Pero la presión crece en ambos el presidente y el Congreso no solo por permitir tales investigaciones, sino para pagarlas también.

El 18 de Julio, el Dr. David Prentice, un profesor en las ciencias de la vida en la Universidad Estatal en Indiana, y un experto en su campo, también testificó ante el Congreso. Y urgió a los legisladores a no quitar la prohibición en el financiamiento federal, haciendo eco de la posición de Doerfling que usar las células troncales de embriones humanos es inmoral. "El uso de fondeos federales para el apoyo de investigaciones de las células troncales de embriones es ilegal, no ético e innecesario", Prentice testificó. "Investigaciones usando células troncales no derivadas de embriones humanos ha confirmado lo que previa evidencia había sugerido: que las células troncales adultas (y otras células troncales pos natales) tienen bastante potencial biomédico para curar enfermedades como diabetes, Parkinson, ataques del corazón y otras enfermedades degenerativas. Este potencial biomédico es tan grande o más grande que el potencial ofrecido por las investigaciones de las células troncales de embriones".

Las enseñanzas de la Iglesia concerniente al uso de embriones para la investigación son muy claras. En su encíclica de 1995, Evangelium Vitae, el Papa Juan Pablo II señaló específicamente el tema de crear humanos para ser usados para propósitos experimentales. "Esta condena moral también se refiere a procedimientos que explotan embriones humanos vivos y fetos - en algunos casos específicamente 'producidos' para este propósito con la fertilización in-vitro - ya sea para ser usado como 'material biológico' o para proveer órganos o tejido para trasplantes en el tratamiento de ciertas enfermedades", el Papa escribió. "La matanza de criaturas humanas inocentes, incluso si se lleva acabo para ayudar a otros, constituye un acto absolutamente inaceptable".

En otros documentos, la Santa Sede ha reiterado las enseñanzas de la Iglesia concerniendo la naturaleza sagrada de la vida humana. "Nada y nadie puede permitir el asesinato de un ser humano inocente, ya sea un feto o un embrión, un infante o un adulto, una persona anciana, o alguien que sufre de una enfermedad incurable, o una persona que se está muriendo", dijo la Congregación Sagrada de la Doctrina de la Fe en su Declaración sobre la Eutanasia Iura et Bona, emitida el 5 de Mayo de 1980. "Además, a nadie le es permitido pedir por este acto de matanza, ya sea para si mismo o para otra persona que este a su cuidado, ni tampoco pueden consentirlo ya sea explícita o implícitamente. Ni tampoco tienen la autoridad legítima para recomendar o permitir tal acción."

Los Pro-Vida en el Sur de California están igualmente firmes es su oposición a usar embriones humanos para propósitos experimentales. "Es una total farsa tomar células de bebés no nacidos para experimentación", dijo Steve Barbosa de Hispanos por la Vida. "Es una atrocidad".

Irene Rivas, directora ejecutiva de un centro de crisis de embarazo en Wilmington California, dijo que la idea de usar bebés no nacidos para la investigación la horrifica: "No esta bien, porque ahora los científicos están tratando de jugar a Dios. Con solo pensarlo me enfermo. La idea de que un científico crea que lo puede hacer todo es degradante para la santidad de la vida".