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El ministerio Pro Vida de Tijuana'Les ofrecemos apoyo humano y personal -- y ayuda económica en la medida de nuestras posibilidades'Por Alfredo Ortega-Trillo En la capilla de la Comunidad San Juan Capistrano, a las faldas del Cerro Colorado en Tijuana, se reúnen los sábados por la tarde alrededor de 12 jóvenes para ver videos que distribuye el grupo del ministerio Pro Vida de Tijuana. El ministerio Pro Vida está adscrito al movimiento de renovación católica en el Espíritu Santo que dirigen el padre Mónico Margarito y el Lic. Jesús Lara. Hace un año Francisco Manzo se acercó a ellos para ponerse bajo sus órdenes e iniciar el ministerio Pro Vida de Tijuana. "He recibido mucho apoyo por parte de la Iglesia", explica Francisco, quien, junto con su esposa, dirige el ministerio en Tijuana. ¿Cómo nace el Ministerio Pro Vida en Tijuana? "Yo había estado en un grupo de la Iglesia en National City hace diez años. Allí oí hablar por primera vez del grupo Pro Vida. Aunque simpaticé desde un principio con su lucha, nunca fui militante activo. Fue hasta que regresé a vivir a Tijuana cuando me di cuenta que mucha gente iba a abortar a las clínicas del otro lado. Entonces surgió en mí el compromiso con la causa por la vida. ¿Cuáles son los fundamentos doctrinales de Pro Vida? Partimos del respeto a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Nuestros fundamentos están en la Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica y las encíclicas papales. ¿Cómo está formado el grupo Pro Vida en Tijuana Somos un grupo de doce personas en Tijuana, que ofrecemos charlas de orientación sobre la defensa de la vida frente a movimientos que están por la muerte. ¿Cómo es eso? El aborto, la eutanasia. Aunque nos enfocamos más en el aborto, porque no tenemos medios para abarcar más, y porque el aborto es la muerte clandestina que más está ocurriendo todos los días. ¿Tienen estadísticas de abortos en la región transfronteriza? No, porque en México es clandestino y en Estados Unidos confidencial. ¿Cuánto cuesta un aborto en una clínica de California? Depende del estado del feto, porque de eso dependerá la técnica que se tenga que utilizar. La aspiradora, por ejemplo, que se usa para extraer fetos de la matriz, puede costar entre 300 y 600 dólares, mientras que descerebrar a un feto de 9 meses puede costar hasta mil dólares. ¿Cuáles son las razones por las que una mujer puede decidir abortar? Según lo ha expresado el Comité Nacional Pro Vida, A. C., que ha atendido a 25 mil novecientos casos desde el '89, la primera razón es de índole personal: "No quiero dejar mis estudios, mi trabajo", o simplemente "no quiero continuar con mi embarazo". En segundo término vienen las razones sociales: "El miedo al qué dirán". Luego siguen las razones familiares, el miedo a la familia y por último, las razones económicas. También se ha observado que algunas veces la decisión del aborto no es de la mujer, sino del hombre. ¿En qué consiste su ministerio Pro Vida? Nosotros en Tijuana, y bajo la dirección de la Iglesia, damos charlas en defensa por la vida y nos apoyamos con materiales audiovisuales como videos, acetatos y pizarras para demostrar que el aborto no es más que un asesinato silencioso, un infanticidio. Los materiales didácticos de apoyo los obtenemos por medio de organizaciones con las que estamos en contacto en Los Ángeles, Miami, Ohio, Washington en Estados Unidos, así también como en la Ciudad de México y España. ¿Quiénes solicitan sus servicios? Así como la capilla del Capistrano, nos llaman de otras parroquias. La parroquia de Santa Rosa de Lima, por ejemplo, ya nos ha expresado su interés para que participemos permanentemente en su feria cultural. También nos invitan de escuelas secundarias y preparatorias. En las escuelas nos enfocamos principalmente en temas de castidad y abstinencia, SIDA y aborto; para los grupos parroquiales tratamos, además de estos temas, la eutanasia y el método Billings. ¿Frente al aborto, qué alternativa proponen los grupos Pro Vida para no matar la vida? La única alternativa para no matar la vida es dejarla vivir, y esa es la postura de la Iglesia. Entre las opciones de las mujeres que no quieren tener a su hijo, siempre está la opción última de la adopción. Pero sobre todo, hay que decir que nuestra labor es principalmente preventiva. Por eso nuestro trabajo en las parroquias y en las escuelas. La planificación familiar o control de la natalidad no son esquemas aceptados por la Iglesia, que por encima de los planes de los hombres, reconoce los planes de Dios y, aunque el hombre puede controlar muchas cosas, la vida y la muerte son cuestiones que bajo la doctrina católica se asumen controladas por Dios. Por eso, frente a la planificación familiar y el control de la natalidad, los movimientos de la Iglesia Pro Vida proponen la noción de "espaciar los nacimientos" de manera natural, siguiendo el método científico denominado "Billings" y que es absolutamente aceptado por la Iglesia. "Cuando se desea espaciar los hijos", me explica Francisco junto a su esposa Juanita, "a través de este método se sabe cuando la mujer es fértil y entonces se practica la abstinencia". "Entonces vivimos un segundo noviazgo", agrega ella. "Salimos, vamos al cine". El método Billings fomenta la calidad de la relación e incluso ayuda al hombre en su formación de carácter. Entiendo que su labor sea más que nada preventiva, pero en el caso consumado de una chica embarazada que esté indecisa sobre tener a su hijo o no, y que recurra a ustedes ¿qué ayuda le pueden brindar? Pro Vida no les resuelve su problema. Se les da ayuda para que ellas lo resuelvan. Y no es que el bebé sea el problema. El problema es el miedo personal o pavor a enfrentarlo. Primero que nada les brindamos nuestra solidaridad como personas. La mayoría de las chicas que atraviesan por esta situación se sienten muy solas, desamparadas y sin opciones. Nosotros les ayudamos a encontrar opciones. Sobre todo, les hacemos sentir que no están solas, que cuentan con nosotros, y sobre todo, con un Dios que las ama. Les ofrecemos apoyo humano y personal. También les ofrecemos ayuda económica en la medida de nuestras posibilidades. Hasta ahora hemos podido pagar los partos y ofrecerles alimentación y pañales durante el primer año del bebé. Tuvimos el caso de una chica llamada Ana. Ella se golpeaba el vientre y tomaba alcohol porque quería abortar. Se acercó para pedirnos ayuda y se la dimos. Juntó el dinero que necesitaba y se fue a una clínica de San Diego. Cuando le llamaron por su nombre en la sala de espera, en vez de caminar hacia el pasillo por donde venía la voz, caminó hacia la puerta y salió. Le nació una niña que hoy tiene un año. ¿Cómo financian los gastos de su ministerio? Para estas ayudas económicas que ofrecemos durante el primer año del bebé nos movemos y conseguimos apoyo de organizaciones del otro lado. Para nuestra actividad de magisterio, dejamos que los videos, camisetas, y volantes se paguen con sus ventas. Si no tratamos de hacer un negocio redituable con esto, al menos intentamos que resulte autofinanciable. ¿Cuál es la postura de los grupos Pro Vida ante las mujeres que abortan? No estamos para juzgar ni condenar a nadie, simplemente para orientar y llevar a los pies de Cristo a todos, porque Dios es amor y todo perdona. Ofrecemos asistencia psicológica a chicas que sufren el llamado síndrome post-aborto. En nuestro caso las canalizamos con grupos como el denominado "Esperanza de Raquel". ¿Tienen alguna relación transfronteriza con grupos similares de San Diego? Nos reunimos mensualmente con organizaciones hispanas del ministerio Pro Vida de San Diego, y cada tres meses nos reunimos con los grupos hispanos de San Diego y Los Ángeles. Así como el ministerio Pro Vida, existen otros grupos de laicos comprometidos con el magisterio de la Iglesia, que sin estar subordinados a la jerarquía de la Iglesia, trabajan por la vida como asociaciones civiles. Entre ellos está el Comité Nacional Pro Vida, A.C., creado en 1978 en la Ciudad de México, y ahora con delegaciones en todo el país. Aquí mismo en Tijuana tiene una delegación así como en las ciudades fronterizas de Mexicali y Reynosa. ¿Consideran que es suficiente lo que hacen para defender la vida en esta frontera? No, tenemos mucho trabajo y no nos damos a vasto. Nos gustaría aprovechar este medio para invitar a personas, principalmente matrimonios, que nos ayuden sobre todo a ofrecer servicios de asistencia de emergencia, que es donde más tenemos que dar la batalla. ¿Cómo se les puede contactar? A través de la Casa de Renovación en Tijuana al (011-526) 621-1558 o con el Sr. Francisco Manzo y su esposa Juanita al (011-526) 627-4938.
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