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El Rosario Viviente'Los actos públicos son contagiosos, la fe se contagia'POR MIGUEL VAZQUEZ "Nos hace falta externar más nuestro catolicismo, levantar la voz, decir aquí estamos, somos católicos, y estamos orgullosos de serlo. En eso me parece que nos llevan ventaja algunas sectas cristianas. Como católicos aquí en la frontera es muy necesario que nos manifestemos más en forma popular, como se ve comúnmente en el interior de la república en las tradiciones religiosas. Es importante porque los actos públicos son contagiosos, la fe se contagia", enfatizó el Padre Arturo Moreno Loza, Misionero de La Natividad de María y Vicario de la parroquia de la Medalla Milagrosa en Mexicali. El Rosario Viviente es un evento masivo que tiene por objeto que el pueblo honre a la Santísima Virgen María, dándole culto por ser la Madre de Dios y Madre de todos los hombres. "¿Que mejor forma de rendir honores a La Santísima Virgen que con el Santo Rosario? Ella misma siempre lo ha pedido así. El evento que organizamos se llama Rosario Viviente porque los misterios que se meditan se representan en vivo, con actores en un escenario. Se representa una escena por cada misterio, otra para la apertura y una más al final, son 7 escenas en total", explicó el Padre Arturo, y agregó, "Cada año, se toca un tema diferente recordando alguna advocación de La Santísima Virgen." "Por ejemplo, en una ocasión a Nuestra Señora de Loreto, patrona de Las Californias. En otros años a La Virgen de Guadalupe, La Virgen de Fátima, Nuestra Señora de La Medalla Milagrosa etc. En este Año Jubilar el mensaje se centró en la Santísima Trinidad y María como Hija predilecta de Dios Padre, Esposa de Dios Espíritu Santo y Madre de Dios Hijo". El Rosario Viviente inició hace catorce años en Mexicali. Su origen se debe al anterior Obispo de Mexicali, ahora Arzobispo de Hermosillo, Ulises Macías. "En León, Guanajuato, esta tradición del Rosario Viviente tiene ya 40 años, y a Don Ulises que es originario de la ciudad de León, le tocó vivirlo desde jovencito cuando estaba en el seminario. Cuando a Don Ulises lo nombraron Obispo de Mexicali, le pidió al Padre Juan Manuel Sánchez Vaca que iniciara el Rosario Viviente aquí", dijo. Y Prosiguió el Padre Arturo, "¡Yo también soy de León!, y cada año acudía al Rosario Viviente en el estadio de fútbol. El estadio de León tiene una capacidad de 35,000 personas, pero siempre tenían que acondicionar un espacio extra para dar cabida a unas 40,000 personas en total. Es algo muy bonito estar con tanta gente rezando el Rosario, nadie se lo quiere perder". En Mexicali, es una actividad que ha ido creciendo poco a poco. Los organizadores sienten que el Rosario Viviente ya se está haciendo una tradición popular. Calculan que este año había más de 3,000 personas presentes en el evento. "Tenemos el ejemplo de León Guanajuato, esa es nuestra meta", dijo el Padre. "Los resultados obtenidos hasta ahora han costado muchísimo trabajo y ánimos de perseverar. Me han dicho que cuando se inició aquí eran muy pocas personas las que hacían todo y las que acudían. Hasta el párroco andaba pintando tablas a última hora mientras le ponían la sotana para dar inicio al Rosario. Se han mejorado muchos aspectos con la experiencia. Al principio se hacía en el mes de Mayo por ser el mes de María, pero debido al caluroso clima de Mexicali, se decidió hacerlo en Octubre, mes del Rosario, y la gente lo agradeció. Originalmente el evento era el Domingo y se cambió al Sábado para ver si se incrementaba la asistencia y se tuvieron buenos resultados. Se celebró en diferentes sitios tales como el Auditorio del Estado, pero faltaba ventilación, la Plaza de Toros Calafia que posteriormente se descartó por los peligrosos escalones. Desde hace ocho años se ha celebrado en el Estadio de béisbol Nido de los Aguilas por ser lo más agradable y seguro". El número de gente ha ido aumentando, pero la motivación de los organizadores no radica en eso, sino en saber que están evangelizando. "Aumentar el fervor a María y el rezo del Santo Rosario. Lo importante es que la gente viva los misterios, que las reflexiones y las representaciones lleguen a su corazón. Pienso que actualmente unas doscientas personas estamos involucradas directamente en el desarrollo de este evento coordinadas por nuestro párroco el Padre Cándido Maldonado", dijo el Padre Arturo. En la comunidad de La Medalla Milagrosa muchas personas ponen sus talentos al servicio de esta obra. En cuanto pasa un Rosario Viviente, se inicia toda la planeación y preparativos para el siguiente año. Los trabajos físicos comienzan dos meses antes del evento. En el patio de la parroquia, todas las noches durante cuatro horas se oyen los serruchos, los martillos, las voces entusiastas de familias trabajando, inventando, pintando, poniéndose de acuerdo, yendo de aquí para allá, y riendo hasta por cansancio. "Se da una gracia muy especial sin la cual esto no sería posible. Hay una persona para cada cosa aprovechando su carisma. Por ejemplo, tenemos una muchacha arquitecto - Claudia Dávalos - que dibuja y pinta precioso. Ella dirige la construcción de los escenarios. A su vez, otras personas se encargan de conseguir los fondos. Los principales gastos se deben a la construcción de las escenografías, la decoración, los vestuarios y detalles. Hemos creado un pequeño 'Hollywood'. "Aunque recibimos algunas aportaciones, la mayor parte lo financia la parroquia de La Medalla Milagrosa. Esta comunidad ya lo sabe y con gusto aporta lo necesario. Sin embargo, el dinero no es la principal aportación sino el trabajo gigantesco de participación. Desde quienes colaboran como personajes y el coro, que son los más visibles, hasta quien se ocupa del aseo, el orden, la publicidad, los ensayos, hacer comida para todo el grupo y mil actividades más. Esto es verdadero trabajo en equipo. Incluso para muchos de nosotros cuando se presentan las escenas son una sorpresa pues no las habíamos visto anteriormente por estar dedicados a otros aspectos", aseguró. El Equipo de La Medalla Milagrosa busca involucrar cada vez más a toda la diócesis en la realización de este evento para que se vaya enriqueciendo más. "El Rosario Viviente debe ir evolucionando. A medida que van pasando los años procuramos que se vaya involucrando gente de otras parroquias. Se ha invitado a sacerdotes y familias de otras parroquias, o a grupos de diferentes colegios católicos a dirigir los misterios del Rosario en el evento. En este año tuvimos la participación de tres obispos foráneos mediante una reflexión grabada, y por supuesto como siempre la presencia de nuestro obispo, Mons. José Isidro Guerreo, acompañado de todos los seminaristas". El Rosario Viviente hace honor a su nombre. En el estadio se respira un ambiente de alegría espiritual y humana. Las escenas son hermosas, la noche en octubre es fresca, la música es agradable y muy bien ejecutada, la bendición con el Santísimo Sacramento cae como rocío. Pero antes del final, todas las personas encienden sus velas y hacen una promesa junto con el Señor Obispo de seguir rezando el Santo Rosario todos los días a lo largo del año. "Es un hecho muy trascendental porque trae muchas gracias a todas las personas y para Mexicali. Todas las bendiciones que esto puede obtener es algo muy grande que nadie puede ver ni medir. Es el beneficio oculto y más importante de promover el rezo del Santo Rosario a través de este evento anual. ¡Cuantos rosarios se estarán rezando cada día gracias a esta promesa! Y cuantos favores Nuestra Madre consigue para cada unos de sus fieles devotos. Lo que nosotros hacemos es nada en comparación de todo lo que se obtiene", dijo el Padre Arturo, y concluyó: "No nos imaginamos esta parroquia sin el Rosario Viviente. Ya estamos emocionados con el del año 2001 que será el número 15. Esperamos que este artículo en La Cruz de California ayude a difundir en otras ciudades esta obra. De acuerdo a lo que nosotros sabemos, sólo en León, Guanajuato, Mexicali y ahora recientemente en Hermosillo, Sonora, se lleva a cabo un Rosario Viviente diocesano".
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