La Cruz de California

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NOVIEMBRE 2000




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'Algún día su Corazón Inmaculado triunfará'

POR MIGUEL VAZQUEZ

"En aquel entonces yo tenía problemas de salud, estaba atravesando por una prolongada depresión y la verdad es que nunca rezaba", dijo la Señora María Luisa Castañeda de Michieli, de Mexicali. "Gracias a Dios, la Señora Patricia de Gallego que es muy devota de la Stma. Virgen, me recomendó mucho que rezara el Rosario. '¡Ay Licha no hay nada como el Rosario. Vas a encontrar mucha paz!' Me decía cada vez que la veía".

"Por fin cuando empecé a rezar me costó trabajo por que no le encontraba ningún sabor a la oración y sentía que sólo estaba repitiendo y repitiendo Aves Marías, puro bla, bla, bla. Pero continuaba con la idea de que por lo menos estaba dándole a La Stma. Virgen algunas oraciones a cambio de tantos beneficios que Ella siempre ha conseguido al mundo entero", dijo.

"Yo dudaba de mi perseverancia y me decía: Yo sola no lo voy a hacer, sola no lo voy a lograr, quizá una vez sí, y luego tres no. Yo quería que mis hijos y esposo me acompañaran a rezar el Rosario, pero sentía que si los invitaba directamente, no iban a responder, ¡para nada! Me iban a decir que estaba loca. Mi propósito era que rezáramos todos juntos en familia y entonces me vino la idea, creo que Nuestra Señora me lo inspiró; de echarme el compromiso de formar un grupo de oración aquí en la casa y que mi familia se fuera integrando poco a poco".

Y agregó la Sra. Licha, "Una vez con el compromiso encima, cuando viniera la gente ya no me podría hacer para atrás, y aunque lloviera, tronara o relampagueara, aquí se rezaría el Rosario".

"Empecé invitando a algunos amigos y vecinos para reunirnos los lunes de cada semana. En lo personal, poco a poquito fui sintiendo más paz, me fui sintiendo como más cerca de una persona real, de alguien que me llamó y me protegía, La Virgen María.

"Pero tenía un problemita todos los lunes. Mi marido me presionaba. Me decía ¿qué preparaste para la gente? ¿qué vas a dar en la noche? ¿qué compraste? Y yo le contestaba. ¡No se trata de eso! No es una reunión social, es rezar el Rosario, les voy a dar agua y si tengo galletas, pues galletas y café. Yo no me daba cuenta que la Virgen estaba involucrando a Jorge a través de sus cualidades de buen anfitrión. Como yo no preparaba nada, entonces él sin poderse aguantar, empezó a acercarse al grupo para ofrecerles un cafecito, agua fresca o alguna botana después de rezar". Y aclaró, "Esto resultó muy bueno porque desde entonces, por lo general mi esposo tiene preparada alguna botanita, y se da la convivencia social con muy buen ambiente después de rezar", dijo sonriendo la Sra. de Michieli.

"Algo que ayudó a que mi esposo no tardara mucho en empezar a rezar con nosotros fue que desde el principio vinieron Arturo Haro y su esposa Esther. Con la presencia de Arturo, fue más fácil que mi esposo se integrara. Además de eso, como empezaron a venir los hijos de los Haro, mis hijos fueron accediendo poco a poco".

"Ya se cumplieron cuatro años desde que iniciamos. Cuando rezo siento un gran gozo, siento la presencia de Nuestra Señora, siento que nos bendice y no tengo duda de ello porque todos hemos recibido muchas gracias. Es un privilegio. Mediante la oración Dios nos va enseñando muchas cosas. Por el ejemplo a como vivir verdaderamente. Uno va tomando conciencia del verdadero valor de cada cosa y van cambiando nuestras prioridades.

"También Dios nos ayuda a superar nuestras limitaciones. Yo era una persona muy temerosa a todo en general y este miedo a la vida ha ido desapareciendo. El otro día se fue la luz en la casa y con sorpresa y alegría me di cuenta que ahora puedo estar tranquila incluso en la oscuridad y a solas", comentó la Sra.

La Señora Michieli nos recuerda que la presencia de La Santísima Virgen en el mundo tiene un propósito y que mediante la oración se logra todo lo que humanamente no se puede conseguir.

"Nuestra Señora en sus diferentes apariciones aprobadas por la Iglesia, nos invita a rezar principalmente por la paz del mundo y la conversión de los pecadores, estas son cosas muy trascendentes e importantes que solamente Dios puede lograr pero es necesario que se lo pidamos porque Él respeta la libertad del hombre. Por otro lado La Sma. Virgen María promete cuidar de nosotros y ayudarnos en todas nuestras aflicciones como se lo dijo al mismo Juan Diego en el Tepeyac. Entonces se trata de un intercambio muy bonito, nosotros rezamos el Rosario por las urgentes intenciones de La Virgen, y Ella se encarga de nuestras preocupaciones, y hemos visto que en verdad lo hace", dijo contenta.

"Algo importante es que Nuestra Señora nos ha pedido difundir esta devoción en el mundo para que se cumpla aquella promesa que hizo en Fátima, de que algún día su Corazón Inmaculado triunfará. Pero es necesario que uno lo viva primero. Necesitas empaparte de esto y entonces cuando ha llegado a ti la gracia de Dios, y sientes tanta alegría, tanto gozo y tanta paz, quieres compartirlo", dijo emocionada y prosiguió, "Hace unas semanas mientras hacíamos la lectura espiritual que acostumbramos al final de Rosario, se me vino espontáneamente la idea que deberíamos ayudar a fundar otros grupos de oración. Platicando esa misma noche con el grupo convenimos en que un lunes de cada mes, algunos miembros de este grupo irían a rezar el Rosario a otra casa en lugar de venir aquí. De esta forma podríamos ayudar a fundar doce grupos de oración en diferentes puntos de la ciudad cada año. A todos nos pareció muy bien, pero quedó claro que este grupo no se desintegraría, ni se suspendería el Rosario, sino que una vez por mes, algunos miembros serían enviados como misioneros de Nuestra Señora a otra casa".

Continuó con ánimo la Sra., "Para que no quedara esto en palabras, cuanto antes nos pusimos en contacto con la Sra. Cristina Calzada, que vive al otro extremo de la ciudad en el Fraccionamiento Villafontana y le explicamos el plan. A su vez ella lo comentó con sus vecinas y amigas. Después de dos semanas nos invitaron a rezar el Rosario con ellas para iniciar un nuevo grupo. La experiencia fue muy bonita, nos recibieron muy contentas y después de rezar nos hicieron muchas preguntas acerca de nuestra experiencia en la oración y con Nuestra Señora. Salimos de ahí como a las 11 de la noche".

"Hemos estado en contacto con ellas y sabemos que han seguido con el grupo y se están integrando nuevas personas. Ahora están viendo cuando invitar a un sacerdote para que bendiga al grupo, esto es muy importante".

"Nuestra Señora nos está ayudando con el proyecto de iniciar más grupos. Todavía no pasa un mes desde que se fundó el primero y ya tenemos una invitación para iniciar otro en el Fraccionamiento Calafia. Estamos todos muy emocionados", finalizó.