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Aborto, la píldora y cáncer de seno

Por la Agencia Católica de Informaciones en América Latina

Un nuevo libro publicado por un médico de Pennsylvania, EE.UU., ha revelado vínculos definidos entre el aborto, las píldoras anticonceptivas y el incremento de los casos de cáncer de seno en los últimos 40 años.

El libro, titulado Cáncer de Seno: Su Vínculo con el Aborto y la Píldora de Control Natal, fue escrito por el doctor Chris Kahlenborn, recoge investigaciones desde 1993 y cita 25 de los 31 estudios que a nivel mundial muestran que las mujeres que se han sometido a un aborto presentan más riegos de contraer cáncer de seno. Asimismo, cita 18 de los 20 estudios que desde 1980 han evidenciado que las mujeres que han consumido anticonceptivos orales antes de su primer embarazo -- que terminó en parto -- también muestran una mayor tendencia hacia la enfermedad.

"Basándonos en la mayor comprensiva evidencia médica disponible, tanto el aborto inducido y las píldoras anticonceptivas son factores de riesgo independientes para el desarrollo de cáncer de seno", afirma Kahlenborn.

"El riesgo es especialmente grande si la mujer ha participado en cualquiera de estos factores a una edad temprana", indica el médico.

Kahlenborn afirma que comenzó su investigación después de asistir a una conferencia en 1993 en la que uno de los ponentes señaló los vínculos. Su intención era confirmar que no existían. Sin embargo, con cinco años de estudio, encontró que no puede rebatir los vínculos.

Según el análisis de Kahlenborn, una mujer que ha tenido un aborto antes de su primer embarazo completo, puede tener al menos 50 por ciento más posibilidades de desarrollar cáncer de seno. Este factor de riesgo aumenta si la mujer era menor de 18 años cuando se practicó el aborto, si tenía al menos ocho semanas de embarazo al momento del aborto y si adicionalmente cuenta con factores de riesgo como una historia familiar con la enfermedad.

Además, una mujer que toma anticonceptivos orales antes de su primer hijo incurre en 40 por ciento más posibilidades de riesgo de desarrollar cáncer de seno. Si tomó la píldora por cuatro o más años antes del nacimiento de su primer hijo, su factor de riesgo aumenta en un 72 por ciento. Este riesgo es aún mayor si se sometió a un aborto. La investigación podría tener un impacto significativo en la iniciativa de varios grupos pro-vida que quieren "sacar del negocio" a las clínicas abortivas por no advertir a sus pacientes sobre los riesgos del aborto ante el cáncer de seno, a través de medidas judiciales.