ARTICULOSARTICULOS DE
|
'Dios nos ha dado un regalo con estos sacerdotes'Una orden religiosa Mexicana se hace cargo de una parroquia del Este de Los AngelesPOR MARIA ELENA KENNEDY Los Misioneros Claretianos dicen que no tienen suficientes sacerdotes para atender las tres parroquias en Los Angeles, y han dado una de ellas a una orden de México -- Los Misioneros Servidores de La Palabra. Los Claretianos, quienes se han hecho cargo de la Parroquia de Nuestra Señora de La Soledad en el Este de Los Angeles por 69 años, dieron las llaves de la Iglesia a los Padres Gilberto Torres, MSP, y Genaro Guzmán, MSP, el 30 de Enero durante una Misa de mediodía presidida por el Mons. Gabino Zavala, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Los Angeles. Cuando se dio la noticia de que los Claretianos no atenderían la Parroquia debido a una severa escasez de sacerdotes en su orden, y que una nueva orden de México los reemplazaría, algunos feligreses -- así como algunos Claretianos -- expresaron recelo. Ahora, Los Misioneros se han establecido en la parroquia, y los feligreses están contentos con su trabajo. "La transición ha sido muy pacífica," dijo Humberto Ramos, director del Ministerio Hispano para la Arquidiócesis de Los Angeles. "Dios nos ha dado un regalo con estos sacerdotes. Son una bendición." Ramos dijo que los Misioneros han sido bien recibidos en Nuestra Señora de la Soledad, y que ha oído muchos comentarios positivos de los feligreses. El Padre Guzmán dijo que no ha notado recelo de los feligreses desde que él y el Padre Torres se hicieron cargo. "Si tienen recelo, no lo muestran," él dijo. La feligrés Lupe Bravo dijo que los dos sacerdotes han traído nueva vida a la parroquia. "He visto un cambio en la parroquia," dijo ella. "He visto que la gente se identifica con ellos. Siento que ahora tenemos a alguien que nos comprende, entiende nuestro lenguaje y nuestra cultura. Después de la Misa, veo mucha gente que se queda para pasar tiempo con ellos. Con frecuencia veo a la gente buscando su consejo. Están cumpliendo su deber [como sacerdotes]." Aparte de los dos sacerdotes, tres religiosas se han unido a la parroquia -- La Madre Belinda Sánchez, la Madre María Auxilio, y la Madre Marta Puente. Las madres llevan acabo estudios Bíblicos, y caminan por la comunidad invitando a la gente a que se una. "Las madres van a la comunidad y se reúnen con la gente para estudiar la Palabra de Dios," explicó Bravo. Alguien que visite la parroquia los Sábados en la mañana se encontrará con grupos de feligreses que regresan de una larga caminata por la comunidad, yendo de puerta en puerta invitando a la gente a unirse a los Misioneros en sus estudios Bíblicos sema-nales. Durante una caminata reciente por una vecindad a través del Este de Los Angeles, la Madre Belinda dijo que los Sábados eran los mejores para la evangelización. "Hay mas gente en sus casas," dijo ella. Las madres vinieron antes que los Padres a los Estados Unidos. Antes de llegar a Nuestra Señora de la Soledad, las madres estaban en la parroquia de Santa Cecilia en el centro de Los Angeles. Fue a través de las madres que el Cardenal Roger Mahony se enteró de los sacerdotes. El Cardenal los invitó para hacerse cargo de Nuestra Señora de la Soledad -- y ellos aceptaron. Después de que los sacerdotes se cambiaron a la parroquia, las madres se cambiaron a un convento a dos cuadras. Era necesario traer a sacerdotes de México para que se hicieran cargo de la parroquia en el Este de Los Angeles porque "Esto es acerca de demografía y el hecho de que muchas órdenes religiosas se están muriendo," Ramos dijo a Los Angeles Times. Dado a que muchas de las órdenes religiosas escasean de vocaciones y la edad promedio de los sacerdotes va en aumento, las diócesis de los Estados Unidos están empezando a buscar en Latinoamérica sacerdotes. Los sacerdotes de Nuestra Señora de la Soledad han sido los primeros dos que los Misioneros han mandado a los Estados Unidos, pero, Ramos le dijo a La Cruz, que él cree que la arquidiócesis deberá de continuar acudiendo a Latinoamérica para buscar sacerdotes que atiendan a las parroquias donde las congregaciones son predominantemente de habla hispana. "Esto es similar a otras experiencias migratorias similares a principios del siglo pasado," él explicó. "Los Italianos trajeron a sus propios sacerdotes, también lo hicieron los Irlandeses. Estos sacerdotes traen consigo un espíritu de comunidad, un amor de los sacramentos, una devoción a Nuestra Madre y un gran amor al Papa Juan Pablo II. Esto es muy de los Mexicanos. En México hay un gran amor por el Papa Juan Pablo II. Ha ido a México cuatro veces." El Padre José Gómez, director de la Asociación Nacional de Sacerdotes Católicos, dijo que otros grupos de inmigrantes, tal como los Irlandeses y los Italianos, trajeron con ellos sus sacerdotes cuando vinieron a los Estados Unidos. "Nosotros los Hispanos no trajimos sacerdotes con nosotros," él dijo. "Solamente venimos." El Padre Gómez dijo que hay aproximadamente 2,000 sacerdotes Hispanos en E.U. "No hay suficientes sacerdotes para satisfacer las necesidades de la comunidad," él dijo. El Padre Gómez dijo que él cree que los sacerdotes Latinoamericanos satisfacen una gran necesidad en la comunidad Hispana. "Lo más importante es la semejanza en la cultura," explicó el Padre Gómez. "En la práctica de la fe de uno, es importante sentirse cómodo con la persona. Esto es más fácil con alguien de tu propia cultura." Los Misioneros fueron fundados por el Padre Luis Butera. El Padre Guzmán dijo que el fundador de la orden sintió un llamado para llevar acabo el mensaje del Segundo Concilio Vaticano para evangelizar al mundo. Después de dejar a los Padres Combonianos, el Padre Butera fue a Mexicali para reunir a un grupo de gente joven que quisiera trabajar con él en la evangelización. Ese grupo después crecería para convertirse en la orden religiosa de Los Misioneros Servidores de la Palabra. La casa base de Los Misioneros se llama Campo Misión, y esta localizada en la Diócesis de Cuatitlán en el Estado de México. Campo Misión es el lugar de nacimiento de los Misioneros, de acuerdo con el Padre Moisés Vivar, MSP, Él cual vive en Campo Misión, dice, que inicialmente los Misioneros consistían de ocho sacerdotes y madres. Cuando formaron a los Misioneros por primera vez, eran una 'casa de vida apostólica,' pero en 1997 el Vaticano los reconoció como una orden religiosa, permitiéndoles tener votos públicos. Ahora las Madres son una entidad separada de los Sacerdotes y tienen a su propia Superiora General. El objetivo primordial de los Misioneros nunca ha cambiado: evangelizar al mundo. La Madre Juana Rodríguez, MSP, dijo que hay 70 madres en la orden, La mayoría de las madres están en México, pero, aparte de las madres que están en el Este de Los Angeles, la orden tiene tres madres en Boston. No todos los Misioneros están llamados al sacerdocio o a la vida religiosa. Algunos jóvenes pasan solo un año con los Misioneros, luego se casan y forman fami-lias. Durante ese año trabajan en misiones atendidas por los Misioneros por todo México. Trabajan principalmente en México, pero también tienen una misión en Guatemala. De acuerdo al Padre Vivar, cada tres meses los jóvenes vuelven a Campo misión para un retiro. Ya que del año que estuvieron con los Misioneros, estos jóvenes están bien preparados para llevar su trabajo de evangelización en el mundo secular. Del grupo pequeño de jóvenes que el Padre Butera inicialmente juntó, se ha incrementado constantemente. El pasado Domingo de Pascua, 100,000 personas de todo México se reunieron en la Ciudad de México para celebrar la resurrección de Cristo. "Llegaron un día antes y acamparon en el estadio," la madre Belinda dijo. La revista de los Misioneros, Inquietud Nueva, comentó acerca de la reunión del Domingo de Pascua: "No importaron las incomodidades, los viajes largos, ni las desveladas por llegar al estadio desde la noche anterior y viajar la noche siguiente, ni el calor tan intenso que hubo que soportar durante todo el día." Este fervor juvenil por la fe es buena señal para la Iglesia en Latinoamérica y en los Estados Unidos. Con una gran afluencia de inmigrantes de Latinoamérica yendo hacia los Estados Unidos, órdenes jóvenes y vibrantes tal como Los Misioneros jugarán un papel importante en la vida de la Iglesia en los Estados Unidos. De acuerdo con los feligreses, la renovación de la fe ya es aparente en Nuestra Señora de la Soledad en el Este de Los Angeles.
|