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¡Estas personas me arrancaron el alma!

Este año participaron 40 jóvenes de Mexicali y 8 de Tijuana en la Megamisión

POR MIGUEL VAZQUEZ

"A mí esto me ha transformado totalmente", dijo Mónica Contreras Orendain, miembro activo de Juventud Misionera. "Soy Ingeniero Industrial, acabo de terminar mi carrera y tengo un excelente trabajo en Tijuana. Sin embargo estoy considerando dejarlo todo para dar uno o dos años de mi vida al servicio de la Iglesia trabajando de tiempo completo como colaboradora del Regnum Christi".

Continuó Mónica, "Yo era católica 'entre comillas'. El año pasado unas muchachas consagradas a Dios en el Regnum Christi, que es el movimiento de seglares de los Legonarios de Cristo, me invitaron por primera vez a misionar durante Semana Santa. No puedo explicar exactamente que me pasó, fue como un golpe muy duro para mí. Me hizo caer en la cuenta de la importancia de la salvación y el sentido de la muerte de Cristo. Entonces quise buscar la forma de comprometerme con Él.

"Cuando volví de aquella misión decidí profundizar en la fe y saber cada día más sobre nuestra Iglesia católica. Tomé un curso de historia de la Iglesia, clases de Biblia y me involucré más con el Regnum Christi. Poco a poco fui conviviendo más con las consagradas que nos visitan en Mexicali por lo menos una vez al mes. Me encantó su carisma, su amor por Cristo, su fidelidad, la solemnidad con que viven el catolicismo. Son estrictas en la metodología y la disciplina, lo cual te ayuda a no perder el camino, a nunca desviar tu mente de Dios. Ellas hicieron que continuamente me reencontrara con Cristo y profundizara en mi proceso de conversión personal."

Con la experiencia de su primera mi-sión, Mónica y su amiga Sara Elsa Gruel viajaron al lejano estado de Oaxaca para colaborar nuevamente durante las misiones de invierno.

"La misión en Oaxaca fue una experiencia increíble", dijo. "Es un pueblo mucho más pobre, mucho más devoto y activo dentro de la Iglesia. No tienen nada pero saben mucho de nuestra fe católica. Me impresionó la gente de Oaxaca. Viven con lo mínimo indispensable, un techo de madera, una lámpara para la noche y un tambo de agua. Comen únicamente maíz, frijoles, chile y queso. ¡Estas personas me arrancaron el alma! Fue ahí me di cuenta que entre menos cosas tienes, más libre está tu camino para Dios pues hay menos cosas que te impiden tener una relación más directa con Él."

Mónica fue la persona responsable de organizar los trabajos misioneros que llevaron a cabo algunas muchachas de Mexicali y Tijuana durante la Semana Santa de este año. La Megamisión como ellos le llaman consiste en invitar y llevar a personas que quieran dar su tiempo para predicar el evangelio en lugares apartados. Se invita principalmente a jóvenes, hombres y mujeres que estén dispuestos a dejar sus vacaciones y los compromisos de su casa para dedicar ese tiempo a Cristo y a la evangelización.

"Se llama 'Megamisión' por que se hace en todo América y Europa simultáneamente durante la Semana Santa, que es la más importante del año en la Iglesia", explicó Mónica. "Participan jóvenes y familias misioneras. Los que vivimos en Mexicali, Tijuana y Ensenada, vamos a misionar a pequeños pueblos en el vecino estado de Sonora, debido a que la sede regional es Hermosillo. Vamos a los pue-blos más pequeños y pobres, en donde muchas veces no hay una iglesia o capilla. Se trata de hacer que las personas de estos lugares conozcan más profundamente el sentido de la Semana Santa, que lo valoren y lo vivan de acuerdo a la tradición de la Iglesia. Todos misioneros recibimos una preparación previa a la Megamisión relacionada a los conceptos básicos de nuestra fe, el catecismo, los sacramentos, las sectas etc. Además tenemos un retiro espiritual con el propósito de vivir un encuentro con el Espíritu Santo y sea Él quien nos guíe en nuestro trabajo de misioneros".

Y continuó, "El Objetivo es la evangelización. Lograr que las personas se acerquen o integren a la Iglesia para la salvación de todas las almas. Que reciban los sacramentos y que busquen su santificación y salvación. Un segundo objetivo, pero no menos importante es que el misionero tenga un encuentro personal con Cristo a través de la convivencia con las personas del pueblo. Es un encuentro muy fuerte con la pobreza, con la situación de abandono que se vive en los pueblos, pero también es un encuentro con la sencillez y la alegría. Durante la misión se experimenta palpablemente la guía del Espíritu Santo y la presencia de Dios en cada momento. Es un verdadero descubrimiento de la acción de Dios en nuestras vidas.

"Yo veo como al final de la Semana Santa los misioneros se comprometen a seguir colaborando en los distintos apostolados del movimiento que se tienen a lo largo del año. Uno regresa de misiones y quiere seguir misionando en su casa, en la escuela o el trabajo, en todas partes y con mucho ánimo. Esto es un fruto del encuentro con Dios".

Este año participaron 40 jóvenes de Mexicali y 8 de Tijuana en la Megamisión. Viajaron 10 horas en autobús para llegar a Hermosillo, Sonora, y estar presentes en una misa especial de envío que celebró el Sr. Arzobispo de Hermosillo Ulises Macías Salcedo. Sobre la misa de envío comentó Mónica, "El Sr. Arzobispo nos regaló una cruz misionera a cada uno, y para nuestro asombro nos dio la facultad de otorgar en su representación la Indulgencia Jubilar a las personas de los pueblos que participaran en una procesión. La mayoría de las personas en los pueblos no sabía nada sobre al año jubilar ni la indulgencia plenaria que se concede este año. Así que para ellos también fue una gran sorpresa y una magnífica oportunidad de obtener la indulgencia sin tener que viajar a visitar la Catedral de Hermosillo".

En la mayoría de los pueblitos que visitaron los misioneros no hay un sacerdote permanentemente. Mas bien es común que un solo sacerdote atienda hasta ocho pueblos. Por esta razón los misioneros se convierten en un gran apoyo para el sacerdote en organizar todas las actividades propias de la Semana Santa, como la representación de la última cena, el vía crucis y pésame a la Virgen entre otros.

"En cada pueblo se tiene un equipo de 10 misioneros con un responsable de grupo", dijo. "Hombres y mujeres por separado. El día empieza con las oraciones de la mañana, desayuno y una hora de evalua-ción de la situación actual en el pueblo y planeación de las actividades propias de cada día de Semana Santa. Luego visitamos las casas del pueblo en parejas. Leemos con las familias el evangelio del día, les llevamos estampas religiosas, oraciones y otros materiales de evangelización incluyendo siempre algo que les ayude contra las sectas que están haciendo una labor muy insistente con la gente más humilde. En las casas es donde nos damos cuenta de la situación real en la que viven las personas. Ahí detectamos casos de gente sin bautizar o que viven juntos sin estar casados por la Iglesia, y aveces pro-blemas difíciles de alcoholismo u otros. Estamos conscientes de nuestra limitación como misioneros y pedimos mucho el auxi-lio de Dios en todos los casos. A las personas se les invita a acudir por la tarde a las celebraciones y a escuchar un tema. Por ejemplo, el significado de la Santa Misa. Los misioneros nos dividimos para atender a grupos de adultos, jóvenes y niños simultáneamente y al final se reza el Santo Rosario. Por la noche los misioneros tene-mos un tiempo para integrarnos como equipo, platicar sobre la experiencia del día, motivarnos y mantener la mística. Cenamos y después de las oraciones de la noche, a dormir tranquilos".

Continuó Mónica, "Es impresionante como la gente cree absolutamente todo lo que les digamos. Por lo general no conocen el significado de las prácticas religiosas pero tienen hambre de saber y confían plenamente en nosotros. Son personas muy fieles y obedientes. Durante la semana los ojos del pueblo están puestos en nosotros y eso es una gran responsabilidad. Somos el ejemplo a seguir."

Pero las cosas no son siempre fáciles para estos entusiastas misioneros.

"Puede ser que no puedas bañarte en toda la semana o que la casa donde te hospedas no tenga baño y tengas que salir a hacer tus necesidades a media noche en un baño de hoyo, que no es mas que un profundo agujero en la tierra con cuatro paredes", explicó. "Pero no pasa nada si no te bañas, o que veas un alacrán, o que duermas en piso de tierra, o te enfermes por el agua o cambios de clima. Aprendes a vivir con eso, estamos conscientes de que eso puede pasar, sabemos que Dios nos cuida y la gente del pueblo también. El vivir esas carencias tiene un efecto positivo por que aprendes a valorar todo lo que tienes en tu casa. Nunca sabes a lo que vas.

"Generalmente comemos lo que el pueblo nos dé de comer. Siempre nos ofrecen su comida y es como una ofensa el no aceptarla. Te dan lo mejor de lo que tienen, son muy generosos. En el mundo común no es fácil que la gente se entregue de esa manera y es una experiencia muy impactante para todos los misioneros. Según nosotros íbamos a las misiones a dar algo de nosotros mismos pero la verdad es que recibimos mas y regresamos con el corazón lleno de gratitud, de sencillez y amor. Al final de la semana las misioneras siempre lloramos, y muchos del pueblo también lloran como si nos conociéramos por mucho tiempo. Me comentaron que en un pueblo, el último día les llevaron mariachi a las muchachas para que no se fueran. Ellos quedan muy agradecidos con la labor de los misioneros pues tienen una gran hambre de conocer más a Dios.

"En esta última Megamisión me di cuenta de lo que verdaderamente me encanta hacer y me hace feliz. Siento la necesidad de estar mas de lleno en esto pues he visto que es donde me siento mejor. Pienso dar uno o dos años de mi vida al servicio de la iglesia en el Regnum Christi. No sé en que me pedirán que trabaje, si organizando misiones, trabajando en un colegio o dirigiendo un grupo de niños. Además me pueden enviar a cualquier parte del continente americano o Europa.

"Pero como decía la Madre Teresa de Calcuta, que hay que amar hasta que duela, es decir, pasar a las obras, a los hechos aunque nos duela. Amar con gene-rosidad, vencer el miedo y demostrar con hechos nuestro amor. Realmente esto me gusta", concluyó.