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Servidor entre los pobresEl padre Robert CallahanPOR IVAN BARRERA A sus 74 años de edad, el padre Robert Callahan goza de salud física y mental impresionantes: Ha establecido una parroquia y un dispensario médico en una de las zonas más pobres de la ciudad de Tijuana -- la Colonia La Morita. Estas instalaciones temporales fueron establecidas para atender las necesidades espirituales y médicas de la zona. La Parroquia de San Eugenio Mazenod fue dedicada al fundador de los Oblatos de María Inmaculada quien fue canonizado por su santidad Juan Pablo II hace 6 años. La congregación, con espiritualidad misio-nera, se fundó hace aproximadamente 160 años. En ocasiones el reto médico es abrumador, especialmente durante la época de frío cuando centenares de niños y niñas padecen enfermedades respiratorias y no se cuenta con el medicamento y el personal suficiente para atender la demanda de pa-cientitos. El Padre Robert adquirió un terreno de 7,500 metros cuadrados en donde pretende establecer la parroquia de San Eugenio y un edificio anexo para atender las necesidades médicas de la comunidad. "Estaremos cons-truyendo un edificio de tres pisos a un costado de la parroquia", explicó el padre. "Este edificio contará con un centro médico en el primer nivel. En el segundo piso se instalarán las oficinas y en el tercero se dará alojamiento a los médicos que atenderán a nuestros pacientes. También construiremos una casa para religiosas sobre este mismo terreno". El padre Callahan indica que los médicos residentes serán mexicanos y estadounidenses. El Padre Callahan nació en Detroit, Michigan, y estudio el seminario en San Antonio, Texas. "Mis primeros tres años después de mi ordenación trabaje en el Oeste de Texas en el Valle Río Grande, y durante los siguientes 25 años estuve de misionero en el oriente (Filipinas, Hong Kong)", dijo. "Regresé a una comunidad hispana en Pacoima, en el Valle de San Fernando, durante un año y posteriormente me transfirieron seis años a Mexicali, al Valle de la Trinidad entre los indios paipai y los Kiliwa". El padre Callahan comenta que en el Valle de la Trinidad atendía a 10 ejidos; estaba al pendiente de una comunidad que abarcaba una región de 70 millas al oeste y 70 millas al este. "Yo fui el primer sacerdote que residía en esa zona desde que la Misión de Santa Catalina fue destruida y quemada por los indios hostiles en 1840. Los Dominicos fundaron esa Misión en el año de 1798. Santa Catalina era la última Misión de Baja California. Construí otra misión cerca de lo que era antes Santa Catalina". El padre Robert indicó que durante sus seis años en el Valle de la Trinidad tuvo la oportunidad de construir 10 iglesias y de experimentar preciosos testimonios de conversión. "Una de las experiencias más conmovedoras que he vivido fue bautizar a una mujer de 102 años en el Valle de la Trinidad. Fue algo realmente conmovedor. Ella me comentó que su abuela estuvo presente cuando los hostiles quemaron la Misión de Santa Catalina". Al concluir su periodo en el Valle de la Trinidad, el provincial lo envió seis años a la parroquia de San Patricio, en Calipatria, California. Nuevamente, su misión era atender las necesidades de los hispanos de esa zona. Después de seis años en el Valle Imperial, fue enviado a la ciudad de Tijuana, donde actualmente reside. Al preguntarle al padre la razón por la cual lo enviaron a la ciudad de Tijuana, respondió que, "yo me ofrecí a venir aquí debido a mi larga experiencia como misionero. Sé exactamente que hacer y como hacerlo. Mi provincial me autorizo el traslado y aquí estoy. En septiembre próximo cumpliré cuatro años en Tijuana". La zona denominada como 'La Morita' cuenta con una población de mas de 100 mil personas. La mayoría vienen del sur de México y Centroamérica. "Estas personas han venido aquí con la esperanza de mejorar su nivel de vida", explica el misionero. "Muchos trabajan en las maquiladoras y algunos desean cruzar ilegalmente a los Estados Unidos. Tenemos el compromiso de evangelizar a ocho colonias en esta zona. También rea-lizamos trabajo social y sacramental. Estamos en el proceso de construir 100 casas para esta comunidad. En los últimos tres años, en la colonia El Niño, hemos instalado mas de 100 techos a casorios de familias pobres. El Padre Callahan explica que las casas que se construyen son de 32 pies x 16 pies, y cuentan con dos cuartos amplios: "Lo primero que hacemos es seleccionar a la familia en base a la pobreza que padecen y también verificamos que tengan los papeles en regla que indiquen que son los dueños del terreno". El padre explica que una de las condiciones para que se le construya la casa a la familia elegida es preparar el terreno, esto es, nivelar el suelo para colar el cemento que servirá como piso. "Ya hemos construido 10 en lo que va del año y nuestra meta es construir otras 90 al concluir el 2000". El sacerdote explicó que recibe ayuda económica del club rotario. "El Club Rotario de Tijuana proporciona el 25% del costo de las casas, otro 25% lo proporcionan rotarios de San Diego y el otro 50% el Club Rotario Internacional". Manifestó que este verano tienen planeado visitar cada una de las casas de los 100 mil habitantes de la zona para conocer sus necesidades. "Tenemos básicamente tres grandes retos: Primero debemos conocer las necesidades materiales de nuestra comunidad, esto es, preguntar a cada familia si tienen una casa, trabajo, suficiente alimento, etc. En segundo lugar, conocer sus necesidades psicológicas, esto es, los problemas de las familias, drogadicción, alcoholismo, falta de comunicación en la familia, problemas entre la pareja o problemas con los hijos. Y en tercer lugar, necesidades espirituales. Preguntarles si practican su fe. Como por ejemplo cuestionarles sobre su asistencia a Misa, si están casados, si han recibido todos los sacramentos, etc. De esta manera tendremos una idea clara de las diversas necesidades de la familia". El padre Callahan calcula que un 85% de las parejas 'católicas' no han recibido el sacramento de matrimonio. "Lo que pretendemos hacer con esta labor es ayudar a la persona en su totalidad: cuerpo y alma. Primeramente cubrir sus necesidades básicas al mismo tiempo que buscamos salvar su alma eterna". Si alguno de nuestros lectores desea cooperar con el hermoso apostolado del Padre Robert Callahan puede mandar su donativo a: Friends Helping Friends, P.O. Box 1475, Chula Vista, California, 91912.
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