La Cruz de California

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MAYO 1999




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Astrólogos, psíquicos y espiritistas

POR MIGUEL VAZQUEZ

Ya en repetidas ocasiones, esperando la luz verde del semáforo en alguna transitada avenida de nuestra ciudad, algún muchacho me ha ofrecido un volante publicitario de cierta psíquica o astróloga que ofrece sus servicios metafísicos que garantizan reme-diar cualquier infortunio de la vida. En los diarios locales aparecen cada vez más los anuncios de personas que se dedican a hacer limpias espirituales, leer las cartas, encontrar el amor perdido, equilibrar la energía, curar, hacer contacto con ángeles o parientes fallecidos y por supuesto, predecir el futuro.

Por si no fuera suficiente, el segundo períodico con más circulación en Mexicali, La Crónica, dedica semanalmente una página completa a la astrología, y ahora es de lo más común ver en televisión programas dedicados a los maestros de lo oculto compartiendo sus enseñanzas, contando además con varias líneas telefónicas y un equipo de iluminados consejeros listos para dar un mágico remedio al agobiado paciente, por una cuota razonable.

Es evidente que está creciendo el negocio de quienes afirman tener la solución a todos los problemas, y que por ignorancia o engaño, la fe y esperanza de muchas personas está en manos de astrólogos, psíquicos y espiritistas que ningún beneficio pueden aportar a sus pacientes, pues actúan en contra de los mandatos de Dios, de quien proceden todas las bendiciones.

La astrología actual tiene sus raíces en algunas fantasiosas creencias de la antigua cultura griega que sostenía la existencia de varios dioses que habitaban los distintos planetas de nuestro sistema solar. Estos dioses se llamaban Marte, Júpiter, Mercurio etc. Cada uno vivía en un planeta y determinaba el carácter de la persona que nacía bajo su influencia según la posición del planeta. Los astrólogos modernos por supuesto que no creen ni hablan de estos dioses, pero dicen haber descubierto algunas leyes, (que no pueden demostrar por supuesto), pero explican como influye la posición y condición de los astros en los acontecimientos del mundo, el comportamiento, la personalidad y el futuro del hombre.

Es necesario recordar que Dios hizo al hombre completamente libre y por tanto responsable de sus actos. En la Sagrada Escritura en el libro de Isaías escrito 700 años antes de Cristo encontramos que Dios reprueba a estos falsos profetas que niegan la libertad de la persona y le hacen creer que es un títere de las estrellas y los planetas. La astrología ha servido a muchas personas como plataforma al relativismo moral que nos absuelve de nuestras faltas o pecados y nos hace injuzgables, pues nuestro comportamiento no depende solo de nuestra voluntad sino de la posición y condición de los astros. El texto del profeta Isaías, capítulo 47, 13-15 dice: "Has tenido consejeros en abundancia, hasta cansarte. ¡Pues que se presenten tus astrólogos, los que adivinan mirando las estrellas, los que te anuncian el futuro mes por mes, y que traten de salvarte!. Pero, mira, son iguales a la paja: el fuego los devora, no pueden salvarse de las llamas. Porque no es un fuego de brasas, para sentarse frente a él y calentarse. En eso pararon tus hechiceros, con los que tanto has tenido toda tu vida. Cada uno por su lado siguió su falso camino y no hay nadie que te salve".

La palabra de Dios no deja dudas, ¿Que beneficio nos pueden traer 'los que describen los cielos', si ellos mismos no librarán sus vidas de las llamas? ¿Que de bueno nos pueden aconsejar los que están actuando en contra de Dios mismo? Nada positivo traerán a nuestra vida, sólo perdición, pues nos hacemos cómplices y nos apartamos de Dios cuando ponemos nuestra fe en estas personas que decididamente desobedecen al Señor.

Por su parte, los psíquicos o metafísicos son promotores del movimiento conocido como New Age o Nueva Era. Este movimiento toma ideas y prácticas de distintas religiones, filosofías, ocultismo, psicote-rapias y hace una mezcla todo esto y lo co-mercializa como una nueva mentalidad que proclama el inicio de una "Nueva Era" para la humanidad, en la que el hombre entrará en perfecta armonía con el cosmos y la di-vinidad. Según la Nueva Era, el ser humano tomará conciencia de sus poderes sobrenaturales para dar respuesta a todos sus problemas existenciales.

La principal idea que argumentan los psíquicos es que todo el universo es una misma cosa. Que todo el cosmos es un océano de energía y que Dios mismo es la energía que vibra en el universo. Esta romántica idea de aspecto inofensivo, ha hecho que millones de pesonas naufraguen en su fe.

Para los seguidores de la Nueva Era, el Ser Unico universal que existe es Dios, y por lo tanto, todo lo que existe es divino y tiene parte de la naturaleza divina. Siguiendo ésta filosofía, su teoría consiste en que nos hemos olvidado de nuestra divinad innata, y por tanto, recordar nuestra verdadera naturaleza resolvería los problemas del mundo. Cada uno utilizaría el poder divino para curar enfermedades, superar la pobreza, triunfar en las relaciones, resolver desórdenes ecológicos, etc.

Sin darse cuenta las pesonas, van cayendo en la antigua tentación que la serpiente propuso a Adán y Eva como se narra en el el libro del Génesis 3,5: '... y seréis como dioses...'. Los libros de Metafísica de la fallecida venezolana Cony Méndez así como los del Conde Saint German y otros, llevan al lector a pensar: "Soy el universo, soy la mente universal. Yo soy el que soy".

Generalmente cuando una persona decide incursionar en la Nueva Era, lo hace con el propósito de alcanzar su realización plena. Por su parte el movimiento le promete acceso al conocimiento superior y al desarrollo de poderes sobrenaturales que lo sitúen como dueño absoluto de su propio destino. La Nueva Era intenta atrapar el poder divino y ponerlo al servicio del hombre para que encuentre respuesta a sus problemas y supere los retos de la vida.

Mediante las nuevas técnicas que el movimiento afirma poseer, se logra la fusión con el todo y la facultad de canalizar al dios-energía para que sirva a los propios intereses.

En este punto, los cristianos involucrados conciben a Dios como la energía que no tiene voluntad y que anda flotando en el cosmos esperando ser utilizada según el antojo de la voluntad humana. Los católicos "metafísicos" han olvidado que Dios, o sea la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, no es energía, sino tres personas conscientes, inteligentes y con voluntad.

En el movimiento Nueva Era no existe la Voluntad de Dios y se petende que dios-energía haga la voluntad del hombre mate-rializando todos sus caprichos, contrariamente a lo que enseña la escritura en Juan 6,38: "Por que he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la vo-luntad del que me ha enviado".

Los psíquicos dicen que hay ejercicios, lugares y cosas que pueden aumentar la capacidad y el control de la energía cósmica. Se involucra a las personas en inumerables prácticas como: uso de cristales de cuarzo, pirámides, pulseras magnéticas, incienso de todos tipos para canalizar los poderes que se deseen desarrollar, técnicas de control mental, balanceo de energía y chakras, magia, adivinación, etc. Al mismo tiempo, los aprendices son instruídos en los evangelios gnósticos, I-Ching, kabbalah, tarot, filosofía hinduísta y zen, entre otros.

Un claro ejemplo de esto es la mercadotecnia utilizada por la cadena de boticas Guadalupana. Estos establecimientos ofertan al público todo tipo de remedios para la salud, que van desde las comunes estampitas de santos y oraciones, hasta amuletos, yerbas para las limpias espirituales, animales muertos disecados, cuarzos, pirámides, ídolos, velas de colores para cada ritual, incluyendo las negras utilizadas en magia negra y satanismo. Todo esto bajo el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe.

Vemos pues, que en general las pesonas cambian su fe o confianza en un Dios amoroso y el don de la oración para encontrar respuestas, por la creencia en técnicas de manipulación de energía y hechicería. Se confunde la supuesta fusión con la energía universal con el verdadero estado de unión con Dios que exige rechazar el pecado y vivir en estado de gracia como lo dice el Apóstol en su segunda carta, II Juan 9: " El que permanece en la doctrina , ése posee al Padre y al Hijo", y se confunden los dones del Espíritu Santo con los efectos de prácticas meramente humanas o relacionadas con el ocultismo acarreando indecibles males para el alma.

La corriente Nueva Era incluye también lo que conocemos como espiritismo. Este se nos presenta ahora principalmente con una nueva modalidad que es el contacto con los ángeles. Se entiende que si el hombre sale de sí y se sumerge en la conciencia universal, podrá entrar en contacto con seres o personas muy lejanas en el tiempo y el espacio. Se cree que hay guías invisibles llamados maestros ascendidos, extraterrestres o ángeles, que se comunican con las pesonas que han alcanzado la nueva conciencia y les instruyen en los secretos del cosmos. El "chanelling" o medium es la persona que sirve de canal para que el ser supremo o los espíritus superiores comuniquen sus revelaciones. Los canalizadores se dejan poseer por uno o más espíritus, los cuales según dicen, vienen con el único fin de ayudar a la humanidad a encontrar respuesta a todas sus dolencias.

Es conocido por la mayoría de las personas que la práctica del espiritismo ha sido condenada por Dios, sin embargo ha tenido mucho auge con la nueva versión del contacto con los ángeles. Pues se dá por hecho equivocadamente que todos los ángeles son buenos. Los ángeles que se rebelaron contra Dios están condenados y buscan la perdición de las almas, estos son precisamente los demonios. Cuando en una práctica espiritista se hace contacto con un "ángel" las pesonas suponen que es uno de los buenos que permenecieron fieles a Dios, pero eso no es así.

Los ángeles fieles a Dios sólo a El obedecen pues tienen un solo Señor, así que cuando un ángel hace 'contacto' obedeciendo al deseo de una persona, sabemos que no es de Dios. Ya en la segunda carta a los Corintios 11,14 se nos advertía: "Y nada tiene de extraño que el mismo Satanás se disfraza de ángel de Luz".

En el libro del Deuteronomio 18, 10-12 Dios condena el espiritismo y todo contacto con las engañosas fuerzas del mal: "No ha de haber en tí nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia, ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace esto es una abominación para Yahveh tu Dios...".

Sólo la Nueva Evangelización a la que nos ha llamado insistentemente el Papa Juan Pablo II, contrarrestará el avance de este neopaganismo que por ignorancia y engaño cunde en todos los ambientes de nuestra sociedad actual, aprovechándose de tantas carencias y necesidades. Sin embargo, Cristo sigue siendo y siempre será el único Salvador del hombre. ¡Que el mundo conozca a Cristo nuevamente para que todos podamos cantar con fe renovada y alegría, "El Señor es mi Pastor, nada me faltará!".