ARTICULOSARTICULOS DE
|
'Regresando a la ortodoxia''Sus héroes son Juan Pablo II y el Cardenal Ratzinger"WASHINGTON, (ACI).- Un sorprendente artículo de la periodista Alessandra Stanley, publicado en el diario The New York Times -- que suele tomar posturas críticas frente a las enseñanzas de la Iglesia -- reveló los rasgos de la nueva generación de seminaristas estadounidenses que se preparan en el Colegio Pontificio Norteamericano de Roma no sólo para servir como sacerdotes en Estados Unidos sino para revertir ciertas tendencias so-ciológicas que calaron en la cultura y hasta en el catolicismo de esta parte del continente durante las décadas de los '60s y '70s. Según Stanley, "la vuelta a la ortodoxia es bienvenida por muchos líderes de la Iglesia luego de décadas de confusión y conflicto". Mons. Timothy Dolan, quien a sus 48 años es rector del Colegio Pontificio, señala que así como su generación reaccionó en los '50s contra aquello que veían como "una iglesia rígida y ritualizada", los seminaristas de la nueva generación "reaccionan contra las tendencias de los '60s y '70s de las casullas psicodélicas y las misas de Coca Cola y pretzels". "Estos jóvenes tienen realmente un gran amor al Magisterio y las tradiciones de la Iglesia, pero también están preocupados sobre cómo podrán proclamar las verdades de la fé a la gente", explica el rector. Mons. Dolan está convencido que ahora "la tendencia es favorecer la tradición y la autoridad. Cuándo a mí me formaron, la tendencia iba contra todo esto". Con 171 estudiantes, incluídos los 56 ingresantes, el Colegio Norteamericano cuenta actualmente con el mayor número de seminaristas registrado en los últimos 25 años, y es considerado - no sin frivolidad - por el New York Times como el West Point de los sacerdotes (en referencia a la más prestigiosa escuela militar de los Estados Unidos). El New York Times cuenta una anécdota reveladora. El Padre John Cameron, un sacerdote que ha estudiado guión de cine en California y que se le considera a la "vanguardia" de la homilética moderna, explicó a los seminaristas del colegio romano que las homilías deben empezar con una anécdota personal - como puede ser la visita a un centro comercial ó un juguete infantil - con el fin de capturar la atención de la asamblea. Sin embargo, cuando a Stephen Hero, de 28 años y en tercer año de formación, se le pidió realizar una homilía de práctica, no dudó en contradecir al Padre Cameron comenzando de esta manera: "El 16 de octubre de 1978, un nuevo Papa, Juan Pablo II, fue elegido..." Al New York Times no se le escapa la brecha generacional: Cameron considera que "el Papa podría ser una figura muy lejana para los norteamericanos"; mientras que los estudiantes como Hero piensan que las misas dominicales, a fuerza de que-rer hacerlas "cercanas a la gente" han terminado por perder el poder de inspirar y transformar a los fieles. "No creo que la manera correcta para acercar la misa sea 'mundanizar' a la Iglesia", afirma Hero y agrega que "está bien que hagamos la liturgia accesible, pero existe el peligro de hacerla tan ordinaria que la gente pierda la experiencia trascendente de Dios". Los 56 ingresantes de la generación 1998, a quienes sus compañeros llaman afectuosamente los "Hombres Nuevos", conforman el grupo de primer año más grande de los últimos 29 años, y muestran el mismo fervor que sus compañeros ma-yores. Seleccionados por sus obispos para formarse en Roma, buscan llevar, según el New York Times, una Iglesia restaurada al laicado estadounidense. Entre sus temas de conversación cotidiana destacan el amor a la Iglesia, la emoción que sienten al experimentar 2000 años de tradición eclesial ó sus vivencias en la Basílica de San Pedro. "Sus héroes", explica Alessandra Stanley, "son Juan Pablo II y el Cardenal Joseph Ratzinger", como lo confirma Tad Oxley, de 22 años. El seminarista, proveniente de Toledo, Ohio, llevó el libro del Purpurado, titulado "La Sal de la Tierra" en una salida grupal a la playa. "Es un teólogo brillante y un gran pastor. Alguien tiene que estar en su posición de autoridad y dar una mirada a lo que está pasando", dice Oxley a la entrevistadora. David Espinal, también de 22 años, expresa estar de acuerdo con su compañero. "Realmente creemos que él (Cardenal Ratzinger) fue elegido para ésta posición por el Espíritu Santo para explicar las enseñanzas de Cristo", afirmó.
|