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SEPTIEMBRE 1998




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SIDA durante el embarazo, ¿Argumento para abortar?

'La gran mayoría de los niños pueden nacer perfectamente sanos'

POR MIGUEL VAZQUEZ

Algunas personas están de acuerdo con el aborto en caso de que la mujer embarazada sea portadora del virus del SIDA, alegando que no tiene sentido que un niño nazca contagiado de esa horrible enfermedad. Recientemente, el doctor Fernando Sifuentes, especialista en inmunología, y médico del Centro Local SIDA Mexicali, ofreció una interesante conferencia educativa que derrumba el argumento pro-aborto en caso de SIDA.

"La gran mayoría de los niños pueden nacer perfectamente sanos", explicó el doctor, y añadió: "Desde hace varios años tratamos pacientes VIH positivos, es nuestra especialidad, así que conocemos del tema ampliamente. El caso de las mujeres embarazadas y que están infectadas con el virus del SIDA está aumentando. En Mexicali, hace dos años teníamos reportadas sólo seis mujeres con VIH. Pero en estos dos años la cifra se disparó seis veces más.

"Ahora tenemos 35 mujeres con VIH positivo. Le explicaré: Se le llama VIH a la persona que es portador del virus, y se le denomina SIDA cuando la persona se encuentra en la etapa final de la enfermedad", agregó.

"El VIH es muchísimo más peligroso, por que en la mayoría de las veces la persona portadora del virus ni siquiera sabe que está infectada. Desgraciadamente, como dije, hemos visto que los casos en mujeres han ido aumentando, especialmente en amas de casa", y continuó "señoras que sin siquiera sospecharlo, resultan positivas en la enfermedad, y obviamente, en gran parte de los casos, infectadas por el propio marido que tiene algún tipo de relación sexual fuera del matrimonio. Si estas señoras se están infectando es porque el esposo lleva la infección a la familia. También se da algún caso de transfusión de sangre realizado antes de 1994".

"Hablando de mujeres infectadas que han sido madres, algo que muchas veces nos entristece es que las diagnosticamos después de haber dado a luz, porque es durante el parto que el niño corre el mayor riesgo de contagiarse del virus. Les daré un ejemplo de esta tragedia: En Enero de 1998 una muchacha de 19 años de edad, que tenía apenas un año de casada, tuvo a su primer bebé. El niño pasó sus primeros dos meses de vida internado en el hospital con neumonía. Cuando el niño finalmente falleció, se le diagnosticó SIDA".

"Entonces la mamá reclamaba a los doctores: '¿SIDA de dónde? ¿cómo es posible que se haya infectado?' Después la madre se enteró de que ella le transmitió el virus. '¿Pero cómo, cómo?' preguntaba desesperadamente, y se le explicó que seguramente fue infectada por su marido desde que se casó con él. Así nos pasa con la mayoría de las mujeres. Desafortunadamente, estas inocentes señoras que ignoraban estar infectadas con el virus del SIDA no tuvieron la oportunidad de seguir el tratamiento preventivo que reduce grandemente la posibilidad de que el bebé sea infectado también".

"Es necesario que las señoras encinta se hagan un examen VIH, aunque no sospechen que su esposo tiene relaciones fuera del matrimonio. Por lo general se piensa que si la mujer embarazada es VIH positiva, el bebé también lo será y no hay nada que hacer. Esto está muy lejos de ser verdad. En primer lugar, el niño tiene diferente sangre que la mamá. Hay una barrera que se llama materno-placentaria que impide el contacto de las dos sangres. A menos que durante el embarazo, la madre se de un golpe muy fuerte o suceda algo que ocasione que las dos sangres queden expuestas, éstas nunca se mezclan. Es decir, las dos sangres jamás tienen contacto durante el embarazo normal".

"De acuerdo a las estadísticas, por cada 100 madres infectadas con VIH, que lleven un embarazo sin ningún control, se puede esperar que nazcan 76 niños perfectamente sanos. Ahora, si la mujer sigue un tratamiento y cuidado especial durante el embarazo, en el momento del parto y después del parto, el porcentaje de niños saludables aumenta a 92%".

"Definitivamente desde el punto de la ética médica, no hay indicación alguna para ni siquiera sugerir el aborto como alternativa. Son muchísimas más las probabilidades de que los niños vengan al mundo sin la infección. Además, los que nazcan contagiados también tienen derecho a vivir", enfatizó. "Ese 8% de niños inocentes que por alguna razón fuera de control se contagian del VIH, tienen actualmente más posibilidades, pues cada día se gana terreno en la lucha contra esta enfermedad. En el mundo de la medicina, hoy se afirma que la enfermedad ya no va a ser mortal, sino que va a pasar a ser del tipo de enfermedades crónicas. Esto quiere decir que mientras el paciente tome sus medicamentos y se cuide, podrá mantenerse como lo hace el diabético. Los medicamentos actuales son muy efectivos, pueden llevar a una persona de un estado al borde de la muerte, hasta un estado de VIH, con una vida casi normal".

"En Mexicali tenemos el caso de una muchachita que nació infectada con el virus y ya tiene 13 años de edad. Hasta hoy hemos tratado a 12 mujeres con VIH positivo y embarazadas. Ninguna de ellas ha considerado abortar".

"Hablando de otra enfermedad más seria, incluso hemos atendido a mujeres que por los síntomas se deduce que llevan niños con anencefalia. Bebés que no tienen sistema nervioso central. Se sabe que irremediablemente van a morir después de unas horas de nacer, de cualquier forma las madres los quieren y desean que nazcan, los llevan hasta el final. El niño muere por la enfermedad, no porque la madre lo haya querido matar".

"La terapia para la madre con VIH debe llevarse desde el primer trimestre hasta el final del embarazo. El medicamento más común se conoce como AZT. El nacimiento del niño tiene que ser operación cesárea, con una serie de cuidados médicos. Los doctores y enfermeras nos vestimos como astronautas", comentó con humor. "El momento del parto es el más crítico y de mayor cuidado; porque se rompen membranas, se rompe la placenta etc. Es el momento en que el niño se puede infectar. Otro momento donde el niño se puede contagiar es durante la lactancia materna. Por eso la madre que está infectada, no puede dar pecho a su bebé".

"Cuando nace el niño, no sabemos su diagnóstico, es necesario que pasen unos cuatro meses después del parto para poder hacer los exámenes de anticuerpos en el laboratorio. Por tal razón, el niño recién nacido debe tomar el medicamento porque no se sabe si está infectado. Después, ya que se tienen los resultados, si el bebé está libre del VIH, simplemente se suspende la medicina y no pasa nada. Si el niño tiene la infección se sigue otro procedimiento".

"En lo que va del año hemos atendido a cuatro señoras que han seguido el tratamiento durante el embarazo. Dos de ellas ya han dado a luz a bebés perfectamente sanos. Estamos por realizar los estudios al tercer niño que acaba de nacer con muy buen aspecto. Al cuarto niño todavía le faltan unos meses, confiamos en que todo salga bien".