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SEPTIEMBRE 1998




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'La contracepción ha confundido nuestro lenguaje del amor'

Enérgica carta pastoral de Mons. Chaput por aniversario de la Humanae Vitae

POR LA AGENCIA CATOLICA DE INFORMACIONES EN AMÉRICA LATINA

Mons. Charles Chaput OFM.Cap, Arzobispo de Denver (Colorado) anticipó el pasado 20 de Julio a algunos medios la enérgica carta pastoral escrita con ocasión del 30 aniversario de la encíclica Humanae Vitae del Papa Paulo VI, en la que destaca la actualidad del documento del Papa Montini y plantea importantes políticas pastorales para defender la vida, la familia y el recto sentido de la sexualidad humana.

"El propósito de esta carta pastoral es simple", dice Mons. Chaput; y explica: "creo que esta encíclica ofrece una clave para más profundos y ricos matrimonios. Y por tanto, lo que busco de las familias de nuestra Iglesia local es no sólo un respetuoso asentimiento... sino un activo y sostenido esfuerzo para estudiarla, enseñarla fielmente en nuestras parroquias y animar a nuestras parejas de esposos a vivirla".

En el primer capítulo de la Carta, el Arzobispo de Denver señala todas aquellas realidades dramáticas que advertía el Papa en su encíclica y que, lamentablemente, se han venido cumpliendo desde 1968, especialmente en el llamado "mundo desarrollado".

"Creo que al mundo desarrollado esta encíclica le resulta muy difícil de aceptar, no por algún defecto en el razonamiento del Papa Paulo VI, sino por las adicciones y contradicciones que el mundo se ha infligido a sí mismo, exactamente como el Santo Padre lo había advertido", dice Mons. Chaput.

El Prelado hace una lista de las advertencias del Papa Montini que se han cumplido en el mundo de hoy como consecuencia de desoír su llamado; y señala:

- la infidelidad conyugal y la decadencia general de la moralidad

- la pérdida de respeto a la mujer, que es vista por el hombre como "un mero instrumento de satisfacción egoísta"

- el aliento de una política antinatalista en manos de "autoridades públicas que no reparan en exigencias morales"

- el desarrollo de la creencia en los seres humanos que poseen un dominio ilimitado sobre sus cuerpos

- el total trastorno del sentido de la sexualidad, la fertilidad y el matrimonio en sí mismo.

La contracepción "ha confundido nuestro lenguaje del amor, tal como el orgullo confundió el lenguaje en Babel", dice Mons. Chaput.

En el segundo capítulo, el Arzobispo señala "lo que verdaderamente dice la Humanae Vitae", destacando que "la actitud católica ante la sexualidad no es en ningún sentido puritana, represiva o anti-corporal", sino que, por el contrario, está íntimamente relacionada con la felicidad y la realización del hombre.

"Cuando los esposos se donan honesta y enteramente al otro, tal como la naturaleza del matrimonio implica e incluso demanda, eso incluye la totalidad de sus vidas y la más íntima parte de cada persona", dice Mons. Chaput, al explicar que la Iglesia no está en contra de la anticoncepción "artificial", sino de la anticoncepción en sí. "La noción de 'artificial' no tiene nada que ver con el asunto. Por el contrario, tiende a confundir la discusión al implicar que el debate se refiere a la intrusión mecánica dentro del sistema orgánico del cuerpo".

"No es así", dice la Carta, y explica que "la Iglesia no tiene ningún problema con que la ciencia apropiadamente intervenga para sanar o ampliar la salud corporal".

"La Iglesia enseña que toda contracepción está moralmente errada y no sólo errada sino seriamente errada", agrega, y explica que la regulación natural de la natalidad promovida por la Iglesia difiera de fondo y no sólo de forma o grado de la anterior porque "no es un método contraceptivo, sino de toma de conciencia y aceptación de la fertilidad".

La tercera parte de la Carta señala algunas políticas que se implementarán en la Arquidiócesis de Denver; entre las que destaca:

* Pedir a los esposos católicos de Denver que "lean, discutan y recen la Humanae Vitae, la Familiaris Consortio y otros documentos de la Iglesia que presentan la enseñanza sobre matrimonio y sexualidad".

* Pedir a los esposos "que examinen sus conciencias respecto de la contracepción, recordando que 'conciencia' es mucho más que un asunto de preferencia personal".

* Animar a que los sacerdotes revisen y replanteen sus enseñanzas y prácticas pastorales "para que fiel y persuasivamente presenten las enseñanzas de la Iglesia en esta materia".

* Solicitar a los sacerdotes "leer e implementar el Vademecum para Confesores referido a algunos aspectos de la moralidad de la vida conyugal".

* Establecer centros de regulación natural de la natalidad en cada parroquia.

* Determinar que los departamentos de Evangelización y Catequesis, Matrimonio y Familia, Escuelas Católicas, Juventud, Pastoral Universitaria e Iniciación Cristiana para Adultos de la Arquidiócesis, desarrollen "medios concretos para presentar la enseñanza de la Iglesia sobre el amor conyugal y la familia".

* Incluir el curso de regulación natural de la natalidad dentro de los programas de preparación para el matrimonio de la arquidiócesis.