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"Cuando servimos a otros, servimos a Dios"De Colores es un proyecto que ofrece clases a estudiantes que no pueden conseguir un lugar en la escuelaPOR EMMA TRUJILLO Siete veces al año, estudiantes de la Universidad Loyola Marymount de Los Angeles viajan juntos a Tijuana. Pero a diferencia de cientos de jóvenes que van de Estados Unidos a Tijuana y se dirigen directamente a las discos y bares que hay a lo largo de la avenida Revolución, estos jóvenes hombres y mujeres van a las colonias que raras veces han visto sus compatriotas. Son participantes de un programa conocido con el nombre De Colores, un proyecto del campus de su universidad. Tomó dicho nombre de una popular canción mexicana que celebra los colores de la primavera. La Universidad Loyola Marymount, localizada en Westchester, cerca del aeropuerto internacional de Los Angeles, es una institución católica independiente fundada en 1914. Dicha universidad está atendida por Jesuitas y por las religiosas del Sagrado Corazón (Marymount Sisters). Por medio del proyecto De Colores, la universidad tiene un vínculo con la gente de Tijuana desde 1981. De Colores fue inspirado por Mónica Santos, una antigua estudiante de Loyola Marymount, quien en 1979, fue a México a aprender español. Durante este periodo se sintió profundamente preocupada por la situación a la que se enfrenta la gente pobre, especialmente los niños. Después de graduarse regresó a Tijuana. Actualmente administra Hogar Infantil, un orfelinato en La Gloria, que da casa de 45 a 50 niños. Además Santos imparte clases como maestra bilingüe y tiene dos hijos propios. Santos comenta que el mayor problema al que se enfrentan las familias de escasos recursos es el pago por concepto de la educación de sus hijos. Hace diez años, Santos fundó un programa de ayuda de becas de tres años adicionales de educación para los niños que desearan continuar su preparación escolar, ya que muchos de ellos no podían pagarlos. Nos comenta que si estudian esos tres años adicionales pueden hacer una gran diferencia en el tipo de trabajo que obtengan cuando lleguen a la edad en que puedan trabajar. Si terminan la secundaria ellos pueden conseguir mejores trabajos, muchos con beneficios médicos y otras prestaciones. Hasta ahora han sido alrededor 40 estudiantes los que se han beneficiado. De Colores se fundó para ayudar a los esfuerzos de la Sra. Santos. Los estudiantes de la Universidad Marymount de Loyola van siete veces al año a Tijuana y colaboran en diferentes trabajos. Aunque hacen muchos trabajos de reparación general dentro del Hogar Infantil, no se limitan al orfanatorio, se extienden a otras partes de la comunidad. Ayudan en Maclovio Rojas, una pequeña villa, en Palo Frier, un kinder local y en el orfelinato de las Hermanas del Sagrado Corazón. Estos estudiantes también tienen la oportunidad de trabajar junto con personas de la localidad. Hacen trabajo manual que incluye pintar, mezclar concreto, escarbar, acomodar ladrillos -- algunos ayudan a hacer parques infantiles. Pero la principal función de la visita de estos estudiantes es directamente hacia los niños, ellos juegan con los pequeños, se unen a sus actividades y simplemente les dedican tiempo y atención. Por las tardes, los estudiantes participan en un programa diseñado para la superación de estos niños por medio de lo que se conoce como Development Education (Educación de Desarrollo), un programa estilo seminario establecido por Los Niños de Chula Vista. El departamento de Educación de Desarrollo, encabezado por David Cox, enseña una variedad de temas relacionados a la región fronteriza: TLC, maquiladoras, temas sobre derechos humanos, económicos, migración y política mundial. En conferencias presentadas anteriormente, médicos han hablado sobre temas clínicos que afectan a las personas que viven en la frontera, y representantes de la Casa del Migrante que han platicado con los estudiantes respecto a problemas relacionados con la emigración. Algunos estudiantes han hecho viajes a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos, junto con oficiales mexicanos que les han explicado las funciones del Grupo Beta, un programa diseñado para reducir el crimen en la franja fronteriza. Jesús Arellano, joven de 19 años que estudia Español y Sociología, con especialidad en Ministerio Laico, ha trabajado dos años con el programa De Colores desde que supo de su existencia durante la orientación recibida en su primer año. Arellano, cuyos padres son de México, pero que actualmente viven en Los Angeles, comenta agradecer la oportunidad "de poder observar otro ambiente, ver como viven, y poder servir". "La doctrina social de la Iglesia nos pide ayudar y servir a otros, y Jesús nos pidió amar a nuestros semejantes, y de esta forma estamos viviendo el evangelio," así lo ve Arellano. "Finalmente, al servir a otros, servimos a Dios".
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