ARTICULOSARTICULOS DE
|
Somos Mas Que Trabajadores AgrícolasLa unión de trabajadores agrícolas UFW y el catolicismoPOR CHRISTOPHER ZEHNDER Nuestra Señora Reina de la Paz, en Keene, Calif. podría ser un centro de retiro o una Iglesia. No es ninguna de las dos. Uno podría pensar que es un monasterio o un convento, pero estaría equivocado. La Paz, no es nada de esto, es la oficina central de una singular unión de trabajadores que ha conjugado su catolicismo con su actividad laboral -- Unión de Trabajadores Agrícolas. Situado al pie de las Montañas Tehachapi, La Paz -- un grupo de viejos edificios y desgastados bungalows (anteriormente pertenecían a un sanatorio para tuberculosos), con algunas casas móviles hace honor a su nombre. A pesar del constante ruido y movimientos de los trenes, este lugar rodeado por Keene Creek lleno de árboles y follaje nos llena de paz. Ahí se encuentran los restos de su fundador César Chávez, que sigue siendo el corazón del grupo lleno de actividad bajo un ambiente rodeado de tranquilidad. Sola entre las Uniones de Norteamerica, la Unión de Trabajadores del Campo ha estado asociada con la Fe Católica. César Chávez, junto con los obispos y su amiga la colaboradora católica Dorothy Day, son reconocidos por su humilde voluntad y su enseñanza de no violencia. Es fácil distinguir un grupo de esta Unión, ya que portan estandartes de la Virgen de Guadalupe. ¿Cuál es el papel de la Fe Católica ante la UFW? "La fe es todo", dice Dolores Huerta, quien a principios de 1960 fundó la Unión junto con César Chávez. "Ambos, como la mayoría de los latinos, procedemos de familias con un fuerte arraigo al Catolicismo. Pienso que César sentía que la práctica de la religión no era una cosa abstracta, debe integrarse a todo lo que uno hace. Oraciones, el rezo diario del rosario, lo que sea, es parte de la vida diaria". Al llegar a La Paz, me dirigí al edificio principal del complejo, al abrirme paso en el recinto fui recibido por una gran imagen de la Virgen de Guadalupe puesta en un nicho frente a la puerta de entrada, con una vela votiva. A la derecha de la entrada se encuentra una enorme cruz, con un blanco manto. Al lado izquierdo hay una serie de fotos, y retratos de los que han muerto, dando su vida por la Unión, los "mártires" del movimiento. De acuerdo con Huerta, Chávez diseñó este salón, con la intención de ser un lugar sagrado. En este lugar rezaron su rosario en señal de duelo por su muerte. La Fe, dice Dolores Huerta, fue parte central de la visión de César Chávez desde el inicio de la Unión, y un apoyo para poder sobrellevar todas las dificultades. "Tenía fe en el mismo, en sus compañeros y por tanto Fe en Dios. No importaba que tan terrible fuera su problema, César siempre tenía fe. Todos nos preguntábamos -- ¿cómo vas a organizar a los agricultores? Son pobres, analfabetas, no tienen poder; -- ¿cómo va a ser posible juntarlos? Solo contestaba, con FE". Paul Chávez, hijo de César, dice que la fe es lo más importante para la lucha del movimiento agrícola. "Mi padre sabía que la lucha no terminaría durante su vida y se que no va ha terminar tampoco cuando yo muera. La cuestión es -- ¿cómo te vas a preparar para las batallas que vengan y cómo vas a fortalecer tu espíritu para poder continuar luchando y venciendo todos los problemas existentes? Es ahí donde la fe nos ayuda y nos fortalece". César Chávez planeó involucrar a los trabajadores con una visión católica. Llamó su primera marcha hacia Sacramento "Una peregrinación penitenciaria". Al principio se negaron a esto: "La gente reclamaba de inmediato que no hemos hecho nada malo, los dueños son los que nos tienen oprimidos, nosotros somos los huelguistas, ellos son los que nos tratan injustamente y nos mandan a la cárcel. -- ¿Por qué tenemos que hacer penitencia?" Chávez les recordó a los manifestantes las recriminaciones y envidias entre ellos, que la falta de unidad debilita a cualquier grupo, los manifestantes se dieron cuenta de la importancia del arrepentimiento. A pesar de que hoy en día es común traer el estandarte de Nuestra Señora en las manifestaciones, se inician las juntas con una oración y muchas veces se celebra Misa en ellas. Estas prácticas despertaron mucha controversia en un principio. En la primera manifestación hubo una división de pareceres, estando indecisos si llevaban o no el estandarte de la Virgen de Guadalupe. Dolores Huerta nos platica como el capitán electo se negó a participar en la marcha si llevaban el estandarte, por lo que se suscitó una gran pelea. De inmediato mucha gente lo atacó. Por lo que se tuvo que poner a votación tal medida, accediendo la mayoría que se llevara dicho estandarte. "Desde entonces nadie ha cuestionado su uso, ni el hecho de que celebremos Misas antes de empezar". Su catolicismo empujó a los participantes de este movimiento a abrazar y adoptar actividades que uno no consideraría como parte de una Unión de Trabajadores. "Estamos plenamente dedicados a evitar la violencia, demostrando nuestra espiritualidad. Ayunamos, como César lo hacía dos veces cada veinticinco días para eliminar la violencia y otro ayuno por los pesticidas. La idea del ayuno es algo muy espiritual, es una ofrenda, -- ¿verdad? Cuando asesinaron a dos de nuestros mártires, César pidió a todos que ayunáramos durante tres días, y todos lo hicimos. Cuando César ayunaba, lo único que tomaba era la Sagrada Comunión". Muchos de los trabajadores de La Paz, eran voluntarios de tiempo completo, tales como Huerta y Paul Chávez, no recibían ningún salario, pero no les faltaba comida y casa. Las familias e individuos son servidos de acuerdo con su situación. Los que viven en La Paz se les estimula a que compartan su comida en el comedor comunitario de este lugar. Fue César quien impulsó esta costumbre llamada Pan y Vino, que da un sentido de comunidad. Pan y Vino es un ejemplo del interés que César tenía por vivir en comunidad. Recibió esa inspiración del ejemplo de Bruderhof, un grupo que vivía en comunidad. "La idea de compartir bajo un enfoque religioso", decía Chávez, es quizá una de las cosas más poderosas del mundo. "Tiene más poder que cualquier arma, o cualquier organización laboral. Esto era uno de los aspectos que más le atraía a mi padre, no como líder laborista, sino como un hombre espiritual. Estuvo mucho tiempo estudiando varias comunidades religiosas. Es algo que él quiso hacer en nuestra comunidad. Pero es sumamente difícil ya que solo somos un organización laboral. Existe un gran cáncer en nuestro país, el individualismo. Muchos se sienten amenazados con la idea de la comunidad. Gente que son buenos organizadores, miembros honestos, pero no aceptan la idea de tener bienes comunitarios. A mi padre se le criticó severamente por estas ideas, se le calificó de flojo y que estaba empezando un culto; no se daban cuenta del verdadero sentido de su proposición. En los últimos años de su vida fue atacado por los periódicos diciendo que se había olvidado de la organización de los agricultores y que solo estaba metido en cosas espirituales. El sabía que tenía necesidades espirituales que debían darse a conocer y mucha gente separaba las dos cosas". El tomar conciencia de las necesidades de los trabajadores, fue trascendiendo de lo puramente económico, le hizo añadir prácticas que parecían contrarias a los intereses que él representaba. Ejemplo de esto es la oposición de sobre las restricciones migratorias que otras organizaciones apoyan por miedo al excedente de mano de obra que conduciría a bajar los sueldos y su campaña para la disminución de pesticidas. Comenta, Paul Chávez: "Hemos combatido por muchos años el uso de pesticidas peligrosos, pero muchos nos han indicado que nos estamos echando la soga al cuello, ya que si no usan estos pesticidas habrá menos tierra cultivada y menos trabajos para nuestra gente. Sí estamos conscientes de esto, pero no debemos olvidar todos los niños que nacen deformes, la gente que esta muriendo de cáncer por esta razón. Es aquí donde está la diferencia del propósito de nuestra Unión. Muchos de nuestros amigos que pertenecen a otros movimientos laborales han hecho todo lo posible por aislarse o separarse. Sabemos que nuestra lucha es mas que salarios y condiciones de trabajo, tenemos que asegurarnos que somos buenos miembros de la comunidad en que vivimos, pero por encima de todo que seamos buenos cristianos y buenos católicos. Somos más que agricultores". Esta gran preocupación por la integridad de los trabajadores como seres humanos, hizo que César Chávez fuera llamado "un idealista práctico", que pudo ver más adelante de la realidad para lograr el mejoramiento de las condiciones que pudieran superar sus vidas. "Un año antes de que mi padre falleciera, fuimos a España, a la región Vasca. Estaban haciendo un experimento social dirigido por un sacerdote católico. Era una región muy pobre, durante la dictadura de Franco, en tiempos de la guerra civil se había desplomado. El joven sacerdote fue a enseñarles religión, pero se dio cuenta que existía una gran carestía y había grandes problemas económicos que tenían que resolverse aparte de la cuestión religiosa. Organizó grupos de gente joven, les enseñó sobre las cooperativas, que los trabajadores serían los dueños de sus propios negocios y contratarían gerentes para adminsitrarlos. El decía, que aunque el capitalismo tradicional puede ser muy productivo, muchas veces se olvida de las necesidades de sus trabajadores y el socialismo no funcionó, por lo que las cooperativas fueron la mejor alternativa, siempre y cuando no cayeran en manos de gente injusta y deshonesta. Fue algo sorprendente, hoy en día cuentan con 35,000 miembros de la cooperativa, y un gran desarrollo de fábricas, gracias a estas. Esto fue muy emocionante para nosotros. Hemos investigado mucho acerca de esto, y quizá algún día podamos hacer algo parecido". "La pregunta es -- ¿cómo la cambiaríamos para los trabajadores? En la industria se trabaja todo el año, en el campo hay altas y bajas. La verdad es que no creo que se pueda aplicar este método en la agricultura; comentan que no se puede adaptar aquí debido a la cultura comunitaria. Pero creo que nos parecemos en muchas cosas. No sabemos acerca de sus temporadas de trabajo, pero sabemos de lo que han logrado los judíos con sus kibbuts, ellos tienen sus granjas, pero también tienen fábricas que la suplementan". El carácter del trabajador católico de la UFW, mas bien, parece ser una adopción menos consciente de los principios del catolicismo entre los líderes y miembros de este grupo, que de la atmósfera donde viven y respiran. "Ya que la mayor parte somos latinos, se tiende a tener una sola religión", dice Paul Chávez. "Sería muy diferente si fuéramos vendedores de carros, pues no le daríamos mayor importancia a la religión o lo que ella significa. Lo que interesa son las vivencias que hemos tenido desde nuestra niñez. Actuamos ya por costumbre; es parte de lo que somos". El seguir abrazando nuestra fe inconscientemente tiene sus ventajas, a diferencia de muchos norteamericanos indecisos sobre sus creencias religiosas, ya sean protestantes o católicos. Sin embargo el estar menos consciente, puede ser menos discriminatorio. Esto fue lo que sentí cuando Dolores Huerta me mostró la oficina de César Chávez, tal y como él la había dejado al morir en 1993. Su agenda era muy interesante. En una pared la imagen de la Virgen de Guadalupe y atrás de su escritorio una fila llena de estatuas de nuevos santos Mexicanos, encima de un librero estaba una estatua de Buda en posición de loto. La biblioteca de César, también me impresionó. Tenía las encíclicas de los Papas León XIII y Pio XI, junto con la vida de Eugenio Debs, obras completas de Gandhi, libros sobre religión católica, sobre yoga y sobre administración. Mientras su padre fue un asiduo estudiante de la enseñanza social del Papa, Paul Chávez comentó que los miembros actuales de este grupo no lo son. Hay algunas tradiciones que han establecido, pero lamenta que "aparte de esas, no se les ha enseñado más". Esto es cierto respecto al ingreso familiar, en donde la cabeza de la familia gana lo suficiente para mantener a su esposa y familia. La UFW no ha trabajado sobre estos asuntos, porque no son todavía relevantes para los mismos trabajadores. "Los salarios son tan bajos que es necesario tener la entrada de otro miembro de la familia para poder mantenerse. Ahorita, sería un lujo". Quizás lo más difícil para los Católicos conservadores de la UFW ha sido el asociarse con grupos que se oponen a las enseñanzas del catolicismo acerca de la conducta moral. Por ejemplo en 1991 César Chávez se unió y encabezó una marcha hacia Washington, D.C. sobre los derechos de los homosexuales. Acerca del tema de homosexualidad, explica su hijo, que su padre era un "Mexicano tradicionalista y católico," y nunca olvidó que los homosexuales también son hijos de Dios. Recuerdo las reprimendas que tuvo de sacerdotes sobre este tema y como les recordaba que eran hijos de Dios y no podía dejar de marchar con ellos. Otro punto difícil respecto a los Católicos del UFW, es su apoyo al partido Demócrata. Cuando le pregunté a la Sra. Dolores Huerta como podía apoyar a un partido que estaba de acuerdo con el aborto, (siendo ella misma una madre de once hijos y que en sus discursos animaba a las madres a tener familia numerosa), ella respondió "-- ¿Deberíamos entonces apoyar a los Republicanos que están contra los derechos de los agrícolas? Uno tiene que escoger, basándose en las metas que desea alcanzar en su vida. Primero que nada somos una organización laboral. Todo lo que hacemos es para obtener los derechos del campesino y por eso nos unimos a la gente o grupos que nos puedan ayudar para lograrlo". Paul Chávez, dijo que aunque los miembros de su organización se oponen al aborto, políticamente la Unión no tiene opciones. "Difícilmente podemos apoyar a los Republicanos que constantemente están implementando leyes para quitarnos beneficios y son anti-emigrantes. El tema Pro-vida es muy difícil. Yo se que Dolores Huerta es una feminista y apoya el movimiento Pro-vida. Pero hay algunos problemas que no tienen solución. Si observa las diferentes organizaciones, son muy pocos los puntos en los que coincidimos pero hemos logrado presentar algunos asuntos en los que todos estamos de acuerdo. Con respecto a nuestras creencias personales, las tenemos y son muy fuertes. Es un asunto delicado." Sin embargo, comenta Chávez a pesar de que la Unión esta involucrada en política, "nuestra solución no es una contienda política sino una lucha económica. Históricamente desconfiamos mucho del sistema político, pero mi padre solía decir que la razón por la que estamos involucrados es para conservar lo que hemos ganado en el campo no se pierdan en la oficinas gubernamentales de Sacramento". "Sabemos que la única forma que podemos lograr un grado de dignidad para el trabajador agrícola es tratando con mucha gente de diferentes niveles sociales que pueda darnos la mano. Tenemos que presentar nuestros argumentos de manera que puedan decir, eso es importante. A mi padre no le gustaba la política ni los políticos. Cuando le pregunté porque, me contestó que la política es el arte de los acuerdos y concesiones. Cuando mi padre creía en algo, no había nadie que lo convenciera de lo contrario y había algo de quien que hace tratos y negocios, sobre todo acerca de cosas sociales, que le molestaba mucho." Mientras que dichas justificaciones respecto a estar involucrado políticamente con el partido que favorece el aborto podría restar credibilidad entre muchos católicos, no parece haber obtenido censura de la jerarquía católica estadounidense. Muchos clérigos se han defendido de manera similar respecto al mismo tema. Con dicha falta de claridad en la jerarquía Católica, -- ¿qué puede hacer una unión laboral Católica? Pensando en esta situación me encaminé a los alrededores que llegan a La Paz. Quizá, pensé, la respuesta pueda encontrarse en nuevamente tratar de entender y aplicar las riquezas de la enseñanzas sociales de nuestra religión. Dicha tarea requeriría de un esfuerzo masivo y un gran sacrificio de parte de los trabajadores y sacerdotes, y -- ¿quién podría dirigir esta misión? Me detuve un momento en su tumba, hice una oración por el alma de César Chávez, pero no solo por él, sino también por la tristemente quebrantada Iglesia de América en la cual él vivió el drama de su vida.
|